26 Mar, 2009 - 15:20:00
Lo ideal es que las personas jóvenes tengan una ingesta balanceada que incluya carnes, vegetales, frutas, cereales y grasas saludables, pues
todos los alimentos son necesarios durante el desarroll o y crecimiento en la adolescencia.
De pronto se sienten inspiradas por las delgadas modelos y actrices de cine y televisión y probablemente impulsadas por la presión de amigos o de la familia, por lo que una gran cantidad de jóvenes deciden poner en práctica cualquier dieta rigurosa que conocen, con tal de conseguir el peso “ideal”.
El problema no es poder parecerse a sus modelos inspiradores, sino la falta de supervisión por parte de un médico o un nutricionista, cuando inician el intenso régimen. Y al no hacerlo de acuerdo a un seguimiento profesional, se pone en riesgo la salud y hasta su vida.
La dietas del agua, de la sopa de repollo, de la luna, son de las prácticas más comunes que utilizan las adolescentes, que así eliminan las proteínas, vitaminas y minerales que el cuerpo necesita para su desarrollo.
La nutricionista clínica, María Argentina Rosales, explica que los padres deben estar atentos para detectar cuando los jóvenes (12 y 18 años) ya sea hombres o mujeres, realizan ese tipo de experiencias, pues es en esa edad cuando más necesitan requerimientos alimenticios, ya que aumentan el 50% de peso y el 20% de estatura, por lo que es indispensable que tengan una dieta balanceada.
Las más conocidas
Alejandra Alvarado, jefe del Departamento de Nutrición y Dietética del hospital San Juan de Dios, señala que hay tantas dietas como personas en el mundo, pero lo más común entre la población adolescente es la del ayuno, es decir, quitarse tiempos de alimento, por ejemplo: no desayunan o no cenan. “Estudios médicos han demostrado que por ninguna razón se debe sustituir un tiempo de comida, pues no es nada saludable, por el contrario tienen que establecer los tres tiempos de raciones, incluso para bajar de peso”, resalta.
Otras, las más populares como las basadas en ingerir un alimento por tres días, como la piña, sopa, atún, jugos e incluso agua pura, o las de cero grasas o altas en proteínas y en grasas, así como la eliminación de carbohidratos.
Además la conocida como “luna”, cuando hay luna llena ayunan todo el día y se pasan tomando agua mineral.
El problema de esos regímenes según los expertos, es que alteran el metabolismo, pues si bien logran disminuir de peso, cuando vuelven a su tradicional forma de comer ganan peso de nuevo, e incluso, sufren el efecto rebote que les hace ganar unas libras más, frustrando así el intento de tener un cuerpo flaco.
Es necesario saber que no todas las personas son iguales. A algunas puede funcionarles un régimen, mientras que, otras sólo consiguen poner en riesgo su salud, por lo que es indispensable asesorarse con expertos para que bajar de peso en forma saludable.
La restricción del consumo de varios alimentos, vitaminas y proteínas, afectará el desarrollo y el crecimiento del adolescente.
Más allá de una dieta
Los especialistas alertan que otro de los peligros es cuando las “simples dietas” no dan resultado para bajar de peso y se empieza a padecer de trastornos alimenticios más fuertes, como la anorexia, que es cuando empieza una delgadez extrema, producida por abandonar la ingesta de alimentos. A ello se agrega la bulimia, que consiste en ingerir alimentos y después provocarse vómitos.
Se recomienda a los padres analizar las excusas que presentan los hijos para no comer. Algunos argumentan haber comido fuera de casa, en el colegio, en casa de un amiga y otra serie de pretextos. Ello con el afán de no ser obligados a comer. Mientras que, otros refutan que la comida les hizo daño y pasan todo el tiempo vomitando.
Cuando se producen esos problemas es necesario que los menores tengan no sólo el apoyo de su familia y un médico o nutricionista, sino también la ayuda de un profesional en psicología, pues en algunos casos les afecta demasiado la distorsión de su imagen, que es cuando se ven al espejo y aunque estén delgados se ven demasiado gordos.
Ejercicio excesivo
Aunque es más frecuente en los varones, las mujeres luchan por poseer un cuerpo escuálido y también se someten a estrictas series de ejercicio que duran de cuatro a seis horas diarias, lo cual de ninguna forma es recomendable para la salud.
Los expertos recomiendan que la actividad física no debe extralimitar un máximo de dos horas al día y tres veces a la semana. Sin embargo, para las personas que no cuentan con tiempo suficiente, lo ideal es apartar 15 minutos del día para realizar una rutina de correr o hacer caminata.
Consecuencias de hacer dietas sin control
Mareos.
Desmayos.
Hipoglicemia.
Interrupción en los periodos menstruales.
Desnutrición crónica.
Osteoporosis.
Órganos reproductores más pequeños.
Falta de concentración.
Fuente: dca.gob.gt
©