Una dieta equilibrada ayuda a conservar la salud y es vital para el desarrollo físico, emocional, intelectual y psicomotor del niño.
La variedad de alimentos garantiza una completa nutrición. La alimentación, como otros factores que inciden en la vida del hombre, influye de una manera decisiva en la salud del individuo.
El intento de encontrar placer a través de la alimentación no siempre conduce a una nutrición adecuada para la buena salud. Sin embargo, no es difícil seleccionar una dieta saludable. Una dieta equilibrada, completa y variada, seguida sistemáticamente, ayuda a conservar la salud y tiene una repercusión vital en el desarrollo físico, emocional, intelectual y psicomotor del niño.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), podemos definir la salud como un estado de bienestar físico, mental y social. Por tanto, una alimentación sana, es decir, el estado nutricional adecuado de la población, va a tener una importancia fundamental desde el punto de vista de la promoción de salud así como para la prevención de enfermedades o rehabilitación de los enfermos.
Un buen estado nutricional es uno de los pilares básicos para conseguir un buen estado de salud. Así pues, una buena alimentación, mantenida durante toda la vida, ejerce una acción determinante sobre ciertos aspectos cruciales de la vida del ser humano.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com