Es doloroso para un padre ver a su hijo sufrir un ataque de asma, tosiendo, sin aliento y luchando para respirar. Cuidar a un niño pequeño con asma puede ser una experiencia desafiante para la mayoría de los padres.
Sin embargo, al aprender más acerca del asma y trabajando en equipo junto con el médico de su hijo, los padres pueden aprender a manejar el asma de su hijo de manera efectiva, fácil y segura.
En los niños, la inmadurez de los pulmones y sistemas inmunes junto con las vías respiratorias más angostas y los factores ambientales, pueden hacer que sea más difícil diagnosticar y manejar el asma.
Esto es particularmente cierto en bebés y niños en sus primeros años de vida debido a que hay detonadores distintos que afectan a los niños en etapas distintas y es importante manejar el asma de acuerdo a la edad del paciente.
Este hecho es la razón por la cual las opciones de tratamiento se deben adaptar a las necesidades de los niños pequeños y por qué son importantes los medicamentos de fácil administración.
Pasos simples para ayudar a manejar la enfermedad de su hijo
Los estudios han demostrado que casi 50% de todos los bebés y niños menores de 3 años han experimentado al menos un evento de silbido asmático en sus vidas; con la incidencia más alta de silbido asmático en el primer año de vida.
Los bebés con silbido asmático recurrente presentan un riesgo mayor de desarrollar asma persistente antes de alcanzar la adolescencia. Es importante reconocer los síntomas del asma y manejar la enfermedad de manera efectiva y oportuna.
A continuación se mencionan algunos pasos que pueden ayudar a los padres a manejar el asma de sus hijos pequeños:
• Conozca los detonadores del asma. Entre los detonadores de síntomas asmáticos comunes se encuentran las infecciones virales, el ejercicio y la exposición al humo del tabaco, la calidad deficiente del aire y los alérgenos en interiores y exteriores.
• Reduzca la exposición a alérgenos tanto como sea posible, en especial en casa. El asma infantil se ha asociado con factores ambientales, incluyendo la contaminación ambiental. Sin embargo, los detonadores interiores pueden jugar un papel tan importante en provocar un ataque de asma.
Los profesionales de la salud recomiendan eliminar el humo del tabaco, mantener bajos los niveles de humedad, arreglar fugas que puedan ocasionar el crecimiento de moho u otros alérgenos, reducir la cantidad de insectos, mantener la comida en contenedores y fuera de los dormitorios y minimizar la exposición a ácaros utilizando blancos hipoalergénicos.
• Fomentar el ejercicio cotidiano. El ejercicio cotidiano es esencial para un desarrollo sano. Hable con el médico de su hijo sobre las formas en que puede controlar la inflamación de las vías respiratorias y el asma de manera que su hijo pueda participar en actividades lúdicas y deportivas.
Los cambios en el estilo de vida por sí solos por lo general no eliminan los síntomas del asma, por lo cual es importante discutir las opciones de tratamiento para controlar el asma con un médico.
Medicamentos
Los tratamientos contra el asma buscan controlar los síntomas y evitar ataques, con un mínimo de efectos secundarios relacionados con el fármaco.
Existen dos tipos de medicamentos utilizados para tratar el asma:
• medicamentos de control a largo plazo que se administran regularmente y sirven para ayudar a evitar los ataques y
• medicamentos de rescate y de alivio inmediato que se utilizan para aliviar los síntomas durante un ataque.
Algunos niños quizá necesiten tomar medicamentos de control del asma a diario, incluso cuando no presenten síntomas.
Uno de los desafíos a los que se pueden enfrentar los padres de niños con asma es administrar ciertos medicamentos a niños pequeños. El uso de inhaladores de dosis medidas -cartuchos presurizados que se deben activar a la vez que se inhala-, así como de nebulizadores que administran el medicamento en una vaporización constante, puede no ser conveniente para niños pequeños y convertirse en una experiencia muy frustrante para los padres.
Otras alternativas de tratamiento se pueden administrar por vía oral y/o mezcladas con los alimentos o en tabletas masticables. Estos medicamentos pueden ser más fáciles de administrar a niños pequeños y mejorar los índices de cumplimiento. Los padres deben hablar con los médicos de sus hijos acerca de encontrar un tratamiento que se adapte bien a sus situaciones y necesidades.
Se debe sospechar asma en cualquier bebé con silbido asmático recurrente y ataques de tos. Una vez más, los padres deben hablar con los médicos de sus hijos si estos tienen dificultades para respirar.
Ver a su hijo padecer asma puede ser doloroso para los padres. Al trabajar cercanamente con el médico de su hijo, los padres pueden aprender más sobre el asma y jugar un rol más activo en ayudar a manejar la enfermedad de sus hijos pequeños.
Aprender a identificar los síntomas del asma, evitar los detonadores y entender mejor las opciones de tratamiento médico adecuadas para sus hijos son algunas medidas que los padres pueden tomar para ayudar a controlar el asma de sus hijos.