Por: Daniel Galilea
Los tics no son un desorden poco frecuente entre la población infantil, ya que hasta uno de cada seis niños presenta alguno de estos movimientos o sonidos repentinos y repetitivos, según una investigación epidemiológica del Hospital General Yagüe de Burgos, España.
En el repertorio de tics están: sacudir o ladear la cabeza, morderse las uñas o los labios, taparse la boca con la mano, tocarse el pelo a cada instante, fruncir el ceño, estirar el cuello, carraspear, tragar saliva, arrancarse pelitos de las cejas y guiñar o cerrar los ojos.
La incidencia de los tics es mayor en los niños que en las niñas, y suelen desaparecer o disminuir con la edad, de acuerdo con los datos del estudio, que ha sido realizado en la población infantil de España, un total 1,158 escolares, aunque son aplicables a otros países del mundo occidental.

“Los tics son un trastorno muy frecuente. Antes se creía que era un trastorno raro, y como únicamente se estudiaba en pacientes que consultaban por ello, solo se veían tics graves. Ahora se ha visto que la mayoría son trastornos leves, que no tienen repercusión funcional”, explicó al servicio digital de información científica SINC, la neuróloga Esther Cubo, autora principal de este trabajo.
Según el doctor Emilio Fernández-Álvarez, del Servicio de Neuropediatría, del Hospital Sant Joan de Déu, en Barcelona, España, “los tics son movimientos estereotipados, involuntarios, inoportunos, no propositivos, absurdos, irresistibles, de los músculos esqueléticos o faringo-laríngeos. Estos últimos son los responsables de la emisión de sonidos o ruidos”.
Pero de acuerdo con la galena, “los tics son el trastorno del movimiento más común en la población infanto-juvenil, fluctúan y aumentan en un contexto de estrés, como pueden ser problemas en la familia o en la escuela”.
“Su carácter involuntario no es total. Los pacientes pueden ejercer algún tipo de control sobre el movimiento y generalmente los viven como una pulsión cuya ejecución produce sentimiento de paz”, explica el experto en los Protocolos de Neurología deAsociación Española de Pedriatría, AEPD.
Algo más
Los tics suelen iniciarse entre los 5 y 10 años. El 99 % de los casos aparecen antes de los 15 años, por definición son transitorios y desaparecen de forma espontánea antes de un año.
Los tics crónicos y el Síndrome de Tourette, un trastorno neurológico caracterizado por movimientos repetitivos, estereotipados e involuntarios y la emisión de sonidos vocales, desaparecen espontáneamente, en un 70 % de los casos antes de los 17 años de edad, asegura el experto de la AEPED .
Punto de vista
“Existe todavía mucho desconocimiento, incluso entre el personal médico, porque se cree que para poder diagnosticar a un paciente con tics tiene que tener asociada coprolalia (insultos, palabras malsonantes) y, de hecho, está clasificado como una enfermedad rara”, explicó la neuróloga Esther Cubo.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: dca.gob.gt