Siempre que nos referimos a la osteoporosis, o alguna enfermedad de los huesos , sabemos que el calcio es un mineral fundamental para prevenir riesgos. La conservación de los huesos, su correcto desarrollo y la prevención de fracturas depende del consumo y la asimilación del calcio.
Definitivamente, este mineral reina en los lácteos, y sus derivados, pero también se lo puede encontrar en otros alimentos que no deben faltar en una dieta diaria, para una mejor absorción, dado que es indispensable junto a otros minerales como el magnesio, para algunos procesos orgánicos.
Tengamos presente que además de en los lácteos y sus derivados, el calcio está presente en la lechuga, el brócoli, los frijoles y las almendras. Estos alimentos ayudan a fortalecer en su consumo diario significativamente que nuestros huesos se encuentren saludables y fuertes, previniendo además de la osteoporosis, inconvenientes en las piezas dentarias.
Si bien sabemos que el calcio en los alimentos de origen vegetal se absorbe y se utiliza menos por el organismo, comparándolo con la leche, incluirlos en una dieta balanceada, nos permite aumentar fácilmente las dosis que nuestro cuerpo necesita de este mineral indispensable.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com