No exageres
Si cambias en algo tu estilo de vida, muy probablemente verás pronto los resultados. Pero perder peso tiene ciertas leyes. Por ejemplo, puedes hacer ejercicios durante una hora extra por día durante una semana y perder el mismo peso que cuando no hacías este esfuerzo extra. Dale tiempo a tu cuerpo para hacer los ajustes necesarios, no lo presiones demasiado porque estarías invirtiendo tus energías en algo que no necesariamente te dará beneficios inmediatos y directos. Esto, sin embargo, sólo aplica a perder grasas, no a aquellos que desean entrenarse para una competencia deportiva.
Seguir patrones es bueno
Una vez que hayas hallado la mejor rutina física para ti, haz lo posible para apegarte a ella. Es bueno ejercitar durante unos 40 o 60 minutos, al menos unas tres veces por semana. Pero, aunque sientas la necesidad de ejercitar más de cinco veces por semana, resiste la tentación y no lo hagas.
Es mejor realizar ejercicios por la mañana, pero si necesitas hacerlo durante las últimas horas de la tarde para liberar el estrés, no hay nada malo en ello. No dudes en ajustar tu rutina de ejercicios de acuerdo con tus necesidades.
Duerme lo necesario
Para quemar grasa y perder peso de manera eficiente, tu cuerpo necesita que duermas por lo menos ocho horas por noche. Dale tiempo a tu cuerpo para descansar tanto física como mentalmente. El sueño es esencial, especialmente para estar despejado al día siguiente. Si te sientes cansado en el período en el que sigues tu plan de pérdida de peso, tu cuerpo te está indicando que debes dormir. No lo contradigas.
Come despacio
Recuerda que el tenedor y la cuchara no son ni un rastrillo ni una pala. Hay personas que, aunque no sientan apetito, comen bastante rápido. Recuerda que el cerebro no sabe que el estómago está lleno hasta unos veinte minutos después de que realmente lo esté. Entonces, uno podría estar más que lleno antes de siquiera darse cuenta de que no necesitaba comer tanto.
Intenta comer la mitad de lo que tienes en el plato, espera diez minutos, luego continúa comiendo si tienes hambre todavía. Nunca esperes hasta sentirte completamente satisfecho.
Si tienes en cuenta estos principios observarás como poco a poco disminuyes la cantidad de alimentos que consumes, aún sin la necesidad de ingerir compuestos para suprimir el apetito antes de comer, tales como el Omega 3 y el Omega 6.
Fuente: consejos-de-salud.com