Es una bebida muy sana y se extrae exprimiendo la pulpa de coco triturada y añadiéndole agua.
La leche de coco es apropiada para la preparación de alimentos.
Su gran cantidad de nutrientes la convierten en una bebida energética.
La leche de coco también es usada para en la preparación de cócteles y malteadas.
Si se tiene intolerancia a la lactosa la leche de coco puede ser un sustituto ideal de la leche de vaca.
El color y sabor de la leche de coco se atribuye a su alto contenido en azúcar y aceites.
Es muy diurética por lo que es de gran ayuda si padecemos de retención de líquidos. Tiene un alto contenido en fibra, por lo que es un buen laxante natural que nos aliviará de los problemas de estreñimiento.
La leche de coco se utiliza para luchar contra los parásitos intestinales.
Para preparar la leche de coco en casa, se sigue el siguiente procedimiento:
-Rallar o triturar la pulpa de un coco.
-Añadir medio litro de agua hirviendo y dejar que repose media hora.
-Poner el coco triturado sobre un paño de algodón.
-Retorcer el paño con la pasta hasta que hayamos extraído todo el jugo.
La leche de coco es la base de muchas salsas y recetas de cocina asiáticas.
Podemos tomarla como refresco o añadirla en la preparación de batidos.
Su alto aporte de grasas saturadas sólo nos aumentará nuestros niveles de colesterol si seguimos una dieta alta en grasas y en proteínas ya que nos aporta grasas saturadas de cadena media.
Podemos tomarla alternándola o para variar, puntualmente, de las otras leches o bebidas vegetales (arroz, soja, avena, almendra, etc.)
Fuente: enbuenasmanos.com / Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com