Siempre se ha dado una gran importancia a la relación entre el cáncer y los alimentos naturales. Las propiedades auto curativas del cuerpo, en combinación con la fito terapia y una dieta adecuada han obtenido sustanciales mejoras tanto en la remisión de los tumores cancerosos como en la calidad de vida de los pacientes.
En primer lugar, expertos como el Dr. Pablo Saz Peiró, de la Universidad de Zaragoza presentan la dieta vegetariana como uno de los mejores tratamientos preventivos contra el cáncer pero, además, enfatizan las propiedades curativas de ciertos alimentos vegetales específicos. Por ejemplo, plantas como la uña de gato, la cúrcuma, el muérdago, el ajo, el trébol rojo y la equinácea purpúrea son útiles en la estimulación del sistema inmune. La idea subyacente a estas terapias es que hay que ayudar al organismo a derrocar a las células cancerosas por sí mismo, pues si éste pierde esa capacidad, el cáncer prolifera.
En segundo lugar, se ha hallado que en línea general y a diferencia de lo que se creía, las propiedades anti cáncer se hallan en toda la planta no sólo en sus hojas o sus frutos ya que sus propiedades están en la armónica combinación de una serie de principios activos propios de cada planta y que se dan en ella de manera natural. Por ejemplo, el ácido extraído del abedul o ‘ácido betulínico’ inhibe las líneas celulares del melanoma humano y el lapachol, extraído del árbol del lapacho, es un tratamiento científicamente comprobado para varios tipos de cáncer.
Entre los alimentos recomendables como medicamentos naturales contra el cáncer se encuentran el ajo, los damascos, las algas, el arroz integral, la batata, el brócoli, la cebada, la cebolla, los higos, el limón, la lima, las legumbres en grano, el lino, el lúpulo, la manzana, el melón, el nabo, las nueces, las paratas, la soja, el té, el tomate, la sandía, la uva, la zanahoria y ciertas, setas.
Por otro lado, hay varios alimentos que se recomienda evitar para contribuir a la prevención y a la lucha contra el cáncer: los aceites hidrogenados, presentes en la margarina y las comidas fritas, las comidas con excesiva grasa animal, tales como la carne roja con mucha grasa, y la leche entera y los derivados lácteos enteros, ya que podrían inhibir la absorción de los carotenoides, útiles en la lucha contra el cáncer.
Tener en cuenta estos consejos es provechoso tanto para prevenir como para mejorar la situación cuando un caso de cáncer ya ha sido declarado. Aunque el paciente se halle en algunos de los estadios avanzados de la enfermedad, esta dieta sana es el complemento ideal para las quimio terapias y las terapias de rayos, ya que potencian sus efectos y mejoran la calidad de vida del paciente.
Fuente: consejos-de-salud.com