27 Oct, 2009 - 16:04:24
Cuando vayas a comer en un restaurante, una cafetería o lleves tu propia comida al trabajo, hay algunas cosas simples que puedes hacer para tener una comida más sana.
Comer fuera de casa se ha convertido en algo muy común para la mayoría de las personas, cambiando los hábitos alimenticios por la facilidad de encontrar platos preparados con una mayor cantidad de grasas, sal y azúcares.
A pesar que sientas un mejor rendimiento de tu dinero cuando obtienes un gran plato de comida, si estás tratando de comer sano, esto significa que es más fácil comer mucho más y por consiguiente, tener más grasa y calorías de las que necesitas. Una simple sugerencia, pero no siempre la más fácil, es recordar que no es necesario “limpiar el plato”. Lo ideal es tratar de comer lentamente y detenerte cuando te sientas lleno(a).
Algunos consejos para mantener una dieta saludable fuera de la casa son:
Los siguientes consejos pueden ayudar a evitar que el comer fuera de casa atente contra nuestra salud y estilo de vida.
Al momento de escoger el plato principal, evitar las frituras y seleccionar alimentos asados, a la parrilla, al vapor o cocidos.
Tratar de no comer pan antes que llegue la comida.
Conocer los ingredientes de los platos que se piden, cantidad de mantequilla adicional, sal, grasas, etc.
Pedir porciones de tamaño normal o de niños. Las porciones grandes superan lo que se puede o debe comer.
Para consumir más calcio pedir leche o malteadas descremadas.
Sustituir las patatas fritas por patatas al vapor o ensalada.
Aumentar los nutrientes agregando tomate, pimiento y otros vegetales a los emparedados, bocadillos salados o sandwichs.
Al pedir un bocadillo salado o emparedado, elegir carne sin grasa, jamón, o fiambre de pavo o pollo con pan integral.
No olvidar que una patata asada tiene más fibra y menos calorías que las patatas fritas, teniendo cuidado con el exceso de crema agria y la mantequilla.
Para una comida liviana, pedir una entrada como comida principal.
Al comer ensaladas, aprovechar las hojas verdes oscuras, zanahorias, pimientos, y otros vegetales frescos, agregando poca mayonesa, o condimentos de ensaladas con mucha grasa.
Las porciones de algunos restaurantes son muy grandes, no es necesario dejar “el plato limpio”, se puede compartir o llevar a casa la mitad de la porción para otro momento.
Pedir la ensalada con el condimento aparte para utilizar la cantidad que se desee.
En una comida con varios platos, consumir primero aquellos que contienen menos calorías, sopa o ensalada son una buena opción.
Si se tiene tendencia a comer en exceso, evitar las ofertas de comida libre, bufetes o bares de ensaladas libres.
A la hora del postre, preferir fruta fresca, zumos naturales, infusiones o café. Si es grande la tentación, compartir la tarta con un amigo.
Evitar tomar refrescos, gaseosas o bebidas endulzadas.
Una copa de vino en la comida ayuda a la digestión y hace más amena la velada.
Disfrutar al máximo las comidas hechas fuera de casa, dejando de lado las preocupaciones y el estrés de las actividades diarias.
Estas recomendaciones son válidas también al momento de preparar la comida que se lleva al trabajo o a la oficina.
Trata de no comer pan antes que llegue la comida.
Conoce los ingredientes del plato (mantenquilla adicional, sal, grasas, etc.).
Controla el tamaño de las porciones (comparte las entradas y postres).
Ordena vegetales, frutas, pescado y carnes magras asadas (evita las frituras).
Cuídate de las grasas malas (en muchos lugares utilizan aceites económicos para las frituras).
Ordena el postre al final y trata de que sean frutas.
Si el plato no viene con vegetales, ordena una ensalada pequeña como acompañamiento (cuidado con el aderezo).
Elije comidas hecha con lentejas, frijoles o vegetales.
Fuente: DeGuate.com
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