Esa sensación ardiente y quemante que sube desde la zona alta del abdomen o desde el tórax y que puede ascender hasta la base del cuello y la garganta, de sensación dolorosa e irritable que llamamos popularmente acidez, también recibe el nombre de Pirosis. Es un síntoma digestivo muy frecuente, la sensación de quemazón se encuentra, generalmente, localizada y suele ser descripta también como ardor o ardentía.
Suele aparecer luego de las comidas o como consecuencia de comer excesivamente. Exactamente lo que sucede es que el ácido que proviene del estomago entra en contacto directo con la pared del esófago que no cuenta con la protección necesaria para recibirlo. En este contacto, se irritan las paredes desprotegidas y se estimulan terminaciones nerviosas que transmiten una sensibilidad dolorosa. La acidez se relaciona frecuentemente con el reflujo gastroesofagico.
Para detener esta sensación tan molesta, te acercamos algunas posibles soluciones totalmente naturales para detener o reducir la acidez estomacal.
El Aloe Vera puede utilizarse en los trastornos gástricos como la acidez, las ulceras y las inflamaciones estomacales. Posee un potente poder de recuperación para la mucosa gástrica.
El Regaliz es la raíz de la planta tiene un importante efecto que evita espasmos e inflamaciones, para contrarrestar el exceso de ácidos realiza una infusión. La proporción será de una cucharadita de raíz de regaliz molida por vaso de agua. Debes ingerir esta bebida dos o tres veces al día…
El Romero tiene propiedades benéficas para el hígado, para calmar la acidez, evitar la hinchazón y favorecer la digestión. Realiza una infusión a razón de un puñado de romero por litro de agua y bébelo después de las comidas.
La Fresa es una planta perenne, tiene propiedades antiinflamatorias y astringentes, realiza una infusión con las hojas de fresas, coloca tres cucharadas de hojas secas en un litro de agua e ingiérelo luego de las comidas.
El Hibisco, arbusto de la familia de las malváceas, es beneficioso para ulceras, quemaduras y granos. Especialmente aconsejada para atenuar la gastritis, la mala digestión y la acidez estomacal. Prepara la infusión siguiendo la proporción de una cucharada de Habisco seco en un litro de agua y consume un par de tazas al día.
Recuerda, además, que es conveniente cuidar tu dieta, si frecuentemente sufres de acidez estomacal. No comas excesivamente, ingiere cosas livianas y sanas; y sobretodo, no te acuestes apenas terminas de comer dado que esto facilita la posibilidad del reflujo y su consecuente acidez estomacal.
Fuente: consejos-de-salud.com