Es natural que los padres y madres de familia se preocupen cuando sus hijos sufren de fiebres altas, diarrea, vómitos y hasta golpes. No obstante, es necesario saber cómo atacar dichas enfermedades en el momento, y cuándo es inevitable acudir al pediatra.
El médico Francisco Medina, pediatra y emergenciólogo del hospital Bautista de Miami y presidente de la Asociación de Emergencias Pediátricas de Estados Unidos, señala que entre los menores suele presentarse diversas emergencias, pero las más comunes son las respiratorias, gastrointestinales y las traumáticas.
Medina explica los problemas respiratorios afectan los oídos, también aparecen cuando hay presencia de cuerpos extraños, infecciones en la garganta y la nariz, así como la tos acompañada de ronquera.
Además existen infecciones bajas como el asma, el bronco espasmo, neumonías, entre otras.
Según el galeno “la más crítica es la respiratoria, ya que dificulta la movilización de la entrada y salida del aire a los pulmones. Cualquier obstrucción al movimiento del aire es considerado una emergencia”.
Para ese caso aconseja mantener al niño en una posición de confort, evitar que llore y tratar de mantener la vía de aire abierta. Ello se logra elevando su cuello para que entre mejor la respiración.
Si hay sospecha de algún cuerpo extraño, es decir, que los chicos se han metido un juguete, una semilla, moneda y otros objetos dentro de la nariz o la boca, es recomendable darle palmaditas en la espalda o en el pecho. Si no sale el objeto deben llevarlo al centro de urgencias más cercano.
A los niños mayores de tres años, se les puede hacer presión abdominal para que se salga el objeto que han ingerido.
Infecciones gastrointestinales
La diarrea y los vómitos es otra de las alerta para los padres, que no debe de preocupar mucho. Las infecciones virales duran de 24 a 48 años, pero, si los niños defecan con sangre o el dolor abdominal severo persiste, es necesario llevarlo a urgencias médicas y realizar exámenes para determinar el tipo de infección que les está afectando.
En los casos anteriores no se recomienda dar a los infantes anti diarreicos como el Pepto Bismol. Tampoco deben ingerir en su dieta cosas dulces o azúcares, debido a que ello les provocará más diarrea y náuseas.
Todas las infecciones pueden presentarse con fiebre que durará alrededor de 48 horas, pero si es mayor de 40 grados o si los menores presentan alteraciones del conocimiento, dificultad para respirar, rigidez en el cuello y su piel cambia de color a pálido o morado, es preciso acudir de inmediato al especialista.
Los golpes
Los niños por naturaleza son demasiado inquietos, ello podría causarles algunas caídas y golpes en el cuerpo. El especialista da algunas recomendaciones para enfrentar esas situaciones.
Lo más común es que los niños se raspen las rodillas, brazos y hasta la cara. En es necesario mantener desinfectada el área afectada que se logrará con abundante agua limpia y jabón.
Para los golpes se debe identificar bien la zona golpeada, si hay movilidad el problema no será grave, pero si el infante se queja mucho o está totalmente inmóvil, es necesario llamar a urgencias médicas.
Cómo detectar si está enfermo
Los niños no verbales menores de un año llorarán persistentemente, porque no localizan el dolor tan fácil. Esa es una de las principales señales para saber que algo le está sucediendo, puede ser dolor de estómago, garganta y oídos, en esos casos es recomendable llevarlos al médico.
En los más grandecitos una señal de alarma es la pérdida de apetito, estado de ánimo bajo, problemas respiratorios y tos, aunque la ventaja es que ellos pueden decir dónde les duele.
Algunos consejos
Si el niño tiene fiebre es recomendable administrarle un antipirético, como acetaminofen (cada cuatro horas) o ibuprofeno (cada ocho horas). Leer las instrucciones debido a que la dosis dependerá de la edad y el peso).
Se debe tener a la mano supositorios, en caso que tengan vómitos porque lo tomado no lo tolerarán.
Es recomendable ponerle toallitas en la frente con agua al tiempo, NUNCA fría.
No debe ponérseles alcohol porque lo absorbe la piel.
No se deben meter en agua fría, debido a que el cambio de temperatura puede provocar una convulsión.
Es necesario hidratarlos, ya sea con suero pediátrico o con agua de arroz hecha en casa, eso les ayudará a sacar los virus.
Enfermedades del estómago
Es necesario tener un tipo de dieta que coadyuve a su hidratación.
Darles verduras, pollo cocido, sopa de arroz, tostadas y líquidos. Todo en pocas cantidades.
Fuente: dca.gob.gt