En china, las dolencias del referido mal se corriegen con sesiones de acupuntura
Por: Francisco Galindo

En cuestión de horas, o días, la boca se tuerce, un ojo tiene dificultades para cerrarse, el carrillo, (o sea, la parte carnosa de la cara), desde los pómulos hasta por debajo de la quijada, reflejan insensibilidad y el afectado se ve imposibilitado de sonreír.
Un virus, una enfermedad autoinmune, los efectos secundarios de un fármaco, la picadura de un insecto, un tumor o un tratamiento nocivo de belleza facial pueden ser los responsables, entre otras causas, de la aparición de la dolencia, cuya molestia principal es la inflamación de algún nervio de la cara.
Los anteriores síntomas suelen desaparecer en el 75% de los casos de forma espontánea o en menos de dos semanas después de un tratamiento a base de antivirales y corticoides, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.
Mientras tanto, en China las dolencias del referido mal se corrigen con largas sesiones de acupuntura, técnica que se ha ido extendiendo por todo el mundo debido a los buenos resultados conseguidos con su aplicación.
Por otra parte, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), con sede en Atlanta, Georgia, advierte que con el aumento de las actividades al aire libre se incrementa el riesgo de sufrir picaduras de garrapatas que causan la enfermedad de Lyme, cuyo principal síntoma es la parálisis facial, pero que además afecta al sistema nervioso, al corazón, a las articulaciones y a la piel.
Además, el NINDS especifica que, si bien la parálisis facial no suele afectar a personas de menos de seis años y más de 60, se registran también casos en dichos rangos de edad y, sin que se sepan muy bien sus causas, ataca especialmente a mujeres embarazadas y diabéticos.
Otra opción
El tratamiento quirúrgico es la alternativa para la minoría de pacientes que no superan el problema con antivirales y corticoides.
Existen técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas, como la llamada Silhouette lifting, que se basa en un sencillo sistema de sutura que contiene unos conos pequeños que se adhieren a los tejidos y sirven para tensar las zonas flácidas.
Una parálisis facial puede ser revertida con un injerto de un músculo de la pierna.
El cirujano plástico Javier de Benito, del Instituto Dexeus de Barcelona, España, resalta que dichas “suturas de armonización facial se han convertido, casi por casualidad, en una importante alternativa de cirugía reparadora en casos de parálisis facial de grado medio o en personas mayores que no quieren someterse a una cirugía más agresiva, o que no están en condiciones de someterse a ella”.
Dicha técnica no requiere de hospitalización, se realiza en poco más de una hora con anestesia local y consiste “en insertar en el tejido subcutáneo unos hilos tensores a través de una microincisión realizada en el área temporal”.
Caso concreto
Isidoro Bejarano, un paciente de 37 años con parálisis facial, recuperó la movilidad de la cara y volvió a sonreír gracias a la implantación de un injerto de un músculo de la pierna, tras someterse a dos intervenciones que realizó un equipo de cirujanos plásticos de la Clínica Universitaria de Navarra en el 2008.
La cirugía consistió en implantar un injerto muscular que hiciera las veces del músculo que permite sonreír, concretamente el músculo cigomático mayor, y “se trataba de colocarlo en el mismo ángulo de la sonrisa que tenía el paciente previamente”.
Lo bueno
La intervención quirúrgica “no es traumática, ya que no requiere grandes incisiones. No obstante se trata de un procedimiento de microcirugía, por lo que la técnica es compleja y laboriosa”, resaltó el cirujano plástico Bernardo Hontanilla.
Fuente: dca.gob.gt