Si sientes algún dolor muscular después de hacer ejercicio o inclusive al día siguiente, no te pongas una toalla caliente. Expertos señalan que el mejor alivio es ponerse una bola de hielo, algo frío.
Aplicándolo por 20 minutos cada 4 a 6 horas por los primeros días.
Recuerda, nunca pongas el hielo directo, puede causarte molestias, mejor envuélvelo en una toalla o manta. Después que el dolor y la inflamación disminuyen (usualmente 2 días después) empieza la terapia de calor. Aplicando calor por 20 minutos 3 veces al día.
Si el dolor se pone peor o no se va, es una señal que es un problema más serio y deberías hablarle a tu doctor. Y recuerda, la meta de todo ejercicio es que sea bueno de beneficio y no sea una tortura para tu cuerpo. Si tu cuerpo está regularmente con dolor, incomodo, mejor bájale a la intensidad un poquito. Como quiera te estás ejercitando muy bien pero sin tanto riesgo de lastimarte!
IMPORTANTE: La información aquí representada es de carácter informativo y no pretende ofrecer una consulta o recomendación médica. No reemplaza la opinión del médico o especialista. Consulte a su médico o especialista. Consulte a su médico antes de iniciar cualquier tratamiento y/o programa físico.
Fuente: articulosdesalud.com