Cualquier persona que hace ejercicio está en riesgo potencial de sufrir lesiones deportivas, por lo que es importante conocer cuáles son y, sobre
todo, saber como actuar al momento de que alguna ocurra para evitar graves secuelas.

El término de lesiones deportivas se refiere a traumas ocurridos durante la práctica de deporte o ejercicio. Algunas lesiones pueden ser accidentales,
otras debidas a un bajo entrenamiento, un equipo inapropiado, bajo acondicionamiento físico o calentamiento y estiramiento insuficiente antes
de iniciar el ejercicio.
Algunas de las lesiones más comunes son:
* Heridas: Existe pérdida de la continuidad de los tejidos. La gravedad de la lesión dependerá de la región afectada y debe de procederse a
la aplicación de primeros auxilios.
* Contusión: Lesión producida por el fuerte impacto de un área del cuerpo contra un objeto. La persona presenta dolor, enrojecimiento y calor
por el proceso inflamatorio local que se está llevando a cabo.
*Distensión: Se produce al sobrepasar los límites normales de la elasticidad del músculo lo cual causa un estiramiento de las fibras
musculares. Se presenta dolor intenso y súbito.
*Contractura: Existe contracciones musculares dolorosas, de corta duración e involuntarias, que se producen por irrigación sanguínea
insuficiente del músculo, una contusión, desequilibrio hidro-electrolítico, sobrecarga de trabajo muscular, uso de accesorios elásticos o utilización de
vendajes muy ajustados. Causa dolor intenso.
* Desgarro: Es una lesión grave en la que hay ruptura de fibras musculares. Hay dolor intenso e incapacidad funcional.
* Esguince: Los esguinces o torceduras son lesiones de los ligamentos o tendones que se producen cuando hay un movimiento forzado de la
articulación.
*Luxación: Hay un desplazamiento de los huesos fuera de la articulación. La persona presenta dolor, incapacidad funcional, deformación
y posición anormal de la extremidad afectada.
¿Qué hacer?
Al momento sufrir una lesión es necesario aplicarse hielo local, tomar antiinflamatorios no esteroideos como ibuprofeno o ketoprofeno. También existen antiinflamatorios no esteroideos tópicos los cuales ayudan a disminuir la inflamación local y por lo tanto el dolor. Pueden aplicarse siempre y cuando no se sospeche fractura o luxación, o exista una herida abierta.
Productos como Profenid Gel, ejercen un efecto antiinflamatorio complementario a los antiinflamatorios orales, y tienen muchos menos efectos secundarios, sobre todo gastrointestinales, que pueden producir los medicamentos antiinflamatorios orales o inyectables. Al disminuir el
proceso antiinflamatorio local, también disminuye el dolor.
En los casos necesarios como fracturas o esguinces debe de inmovilizarse la región afectada. En estos casos y si se sospecha luxación debe de acudir a
un médico traumatólogo o especialista en lesiones deportivas. El reposo de la extremidad es necesario.
En caso de que la limitación del movimiento de la articulación o la extremidad sean importantes; si hay algún tipo de sangrado o si sospecha un
esguince, luxación o alguna fractura ósea, es necesario acudir al médico.
El mejor tratamiento: Prevención
Para prevenir las lesiones deportivas es necesario realizar un calentamiento y estiramiento adecuado previo y posterior, uso de equipo y calzado
adecuado, no sobreentrenar, y chequearse cualquier lesión o dolor sospechoso de alguna articulación o músculo.
A propósito de Profenid Gel
Profenid Gel es un antiinflamatorio no-esteroideo, con propiedades analgésicas y antiinflamatorias, locales. Alivia el dolor e inflamación
postraumáticos, como esguinces, desgarros musculares, torsiones, distensiones, contusiones, lumbalgias, dorsalgias, lumbociáticas y
tortícolis.
Profenid Gel deberá aplicarse sobre la zona inflamada o dolorosa 2 a 3 veces al día. La cantidad de gel debe ser ajustada de manera de cubrir la zona
dolorosa. La dosis total diaria no debe exceder los 15 g por día (7.5 g corresponde a aproximadamente 14 cm de gel). La duración del tratamiento no
debe exceder una semana. El gel debe masajearse en la piel durante algunos minutos. Posterior a esto se recomienda el lavado de manos. No aplicar
sobre una herida abierta o si existe algún problema de piel como infección o eccema.
Puede utilizarse con analgésicos - antiinflamatorios orales para potencializar el efecto de ambos. No se recomienda a pacientes con historia de asma, alergia al ácido acetil salicílico, o a algún otro antiinflamatorio no esteroideo, entre otros.