Mientras que algunas personas apenas se dan cuenta que las orejas tienen cerumen, otras sufren molestias que afectan en gran manera su calidad de vida. Esa mezcla de descamación de la piel con las secreciones del conducto auditivo constituye una defensa del organismo frente a los gérmenes que podrían ingresar al oído e infectarlo. Sin embargo, a veces se transforma en un trastorno en sí mismo.
No todas las personas producen la misma cantidad de cerumen ni la misma calidad. Hay personas que lo producen en más cantidad que otras y algunas personas producen un cerumen muy espeso. Aunque en la mayoría de los casos esto es simplemente algo natural y fisiológico de cada individuo, hay algunos factores que pueden causarlo. Dado que el cerumen está fabricado en parte con las células muertas de la descamación, la costumbre de introducir palillos para rascar y limpiar las orejas incrementa este proceso y el cerumen se forma más espeso y más frecuentemente. Tan así es que, si la gran cantidad de cerumen acumulada no se elimina, se forman los molestos tapones de cera.
Sin embargo, no siempre es necesario eliminarlos. A algunas personas no parecen producirles síntoma alguno, y los halla el médico en su exploración. En el caso de que ocluyan completamente el conducto del oído y que de esta manera impidan el paso del aire y del sonido pueden producirse dolores o, incluso, una disminución importante de la audición. Ambos desaparecen al ser eliminado el tapón, pero nunca debe hacerse de manera casera, para evitar la descamación y la formación de un nuevo tapón en poco tiempo.
Mas aún, dado que el cerumen es una defensa del organismo no debe eliminarse a menos que produzca molestias severas. De ser necesaria su eliminación, se puede ablandar con unas gotas de agua oxigenada colocadas dos o tres días antes de la limpieza en el centro sanitario. Luego, la enfermera lo retirará utilizando un poco de agua templada a presión en el oído externo, o usando un aspirador diseñado para tal tarea.
Lamentablemente, no siempre es posible evitar la formación de los tapones de cera, y algunas personas muestran esta predisposición a generar cerumen espeso y / o en grandes cantidades, aún desde niños. En estos casos se recomienda eliminar el cerumen que asoma de las orejas con un paño embebido en agua tibia, pero sin introducir utensilios que podrían aclarar el proceso por medio de causar una descamación mayor de la piel del oído externo. Sólo debe eliminarse en casa esta parte visible, y siempre se debe dejar la eliminación de los tapones de cerumen a las manos de los profesionales.
Fuente: consejos-de-salud.com