Esta enfermedad es algo maás que una dolencia relacionada con el azúcar.
Las personas que sufren de diabetes tienen una mayor posibilidad de desarrollar padecimientos cardiovasculares que quienes no padecen de esa dolencia, advierte un informe que publicó la International Diabetes Federation (IDF).
Dicho riesgo fue confirmado por Renato Villalobos, diabetólogo guatemalteco, quien advirtió que el peligro es cuatro veces mayor y es equivalente a haber sufrido un infarto. Según las estadísticas, las afecciones cardiovasculares representan el 80% de la mortalidad en personas diabéticas.
Los diabéticos son más susceptibles “porque son más hipertensos, tienen dislipidemia y enfermedad renal, lo que aumenta el riesgo cardiovascular”, explicó el endocrinólogo Vinicio Granados, quien puntualizó que los diabéticos pueden tener desde infartos silenciosos hasta los que pueden ocasionar peores pronósticos.
El problema radica en que la diabetes predispone a que se sufran trastornos cardiovasculares de diversas maneras. Por ejemplo, “la aterosclerosis provocada por el estrés oxidativo, la hipertensión asociada y los niveles de colesterol elevados, más el colesterol HDL bueno o muy bajo, causa que las arterias se obstruyan con mayor rapidez que en una persona normal”, clarificó Villalobos.
La diabetes, que no es solo un mal relacionado con el azúcar, se ha convertido en una de las mayores dolencias del siglo XXI y una de las más costosas para los sistemas sanitarios, con una cifra de enfermos que, de 285 millones actualmente, podría llegar a los 435 millones en 20 años si no se adoptan medidas educativas y preventivas.
Según los datos más recientes reunidos por los especialistas y organismos vinculados a la lucha contra el citado mal en el ámbito internacional, cada 10 segundos una persona contrae esta enfermedad la cuarta más importante por el número de decesos que ocasiona en el mundo.
Por consiguiente, el tratamiento médico busca que los enfermos “tengan un buen control de la glucosa, que reciban tratamiento para la hipertensión arterial, también conocida como HTA, y la dislipidemia”, explicó el doctor Granados.
El precio de la enfermedad
La Federación Internacional de Diabetes cifra en US$376,000 millones el costo de este mal crónico para la economía mundial en 2010, lo que equivale al 11.6% del gasto sanitario en todo el mundo.
Con una población estimada de 344 millones en riesgo de desarrollar diabetes en cualquier momento, y una previsión que apunta a que habrá 435 millones de diabéticos en el 2030, el cálculo económico se dispara a US$490,000 millones según la IDF.
Sanos consejos
Al paciente hay que tratarlo como un todo y controlar todos los factores de riesgo. Por ello debe iniciarse el tratamiento con cambios en su estilo de vida, es decir, que se alimente sano, no azúcar ni exceso de grasa, ingerir mucha verdura y una fruta por cada tiempo de comida, recomendó el diabetólogo, Renato Villalobos.
A la vez indicó que deben hacerse unos 30 minutos de ejercicio moderado, como caminar a paso ágil cada día, ingerir el medicamento que se le recete y ajustar su tratamiento hasta la meta que fije el especialista médico.
También recomendó visitar a un oftalmólogo cada año y autocontrolarse los niveles de azúcar en casa, y que el afectado y su familia se informen muy bien acerca de la diabetes. Todo lo anterior redundará en una vida plena con mínimas complicaciones.
Es conveniente saberlo
La dislipidemia es un conjunto de padecimientos asintomáticos que tienen en común las concentraciones anormales de lipoproteínas sanguíneas.
En un diabético
Por cada factor de riesgo presente, la posibilidad de morir por enfermedad cardiovascular es tres veces mayor.
Alrededor del mundo, cada 30 segundos una persona pierde una extremidad a consecuencia de la diabetes.
Fuente: dca.gob.gt