El cuerpo nos avisa que algo anda mal en nuestro organismo cuando aparece el dolor
Nuestro organismo vive en guerra desde que nacemos y eso ha traído consigo malestares de postura que se acrecientan debido a las tensiones que vivimos a diario y a cada instante, explicó el argentino Ariel Joselovsky, experto en tratamientos del dolor.
De ahí surge la búsqueda de los puntos de dolencia y de lograr su corrección mediante el masaje muscular, la manipulación de articulaciones y la rectificación de malos hábitos posturales, que son la base para sanar sin necesidad de fármacos sintéticos.
La kinesiología es considerada por la medicina tradicional como una terapia natural perfectamente reglamentada, pero de carácter auxiliar en distintos tratamientos paliativos, y quienes la practican la defienden y la elevan a la categoría de ciencia.
El especialista señala que las tensiones se derivan de la alteración de la postura, por lo que él plantea la rehabilitación en conexión con lo que llama la gravedad terrestre porque “desde que nacemos hasta que morimos, esa fuerza afecta nuestra evolución”, según argumenta.
Mientras que George Goodhearth, quiropráctico estadounidense y pionero de la kinesiología, asegura que “todo músculo ofrece una respuesta débil cuando el sistema que debe alimentarlo (nervioso, sanguíneo, linfático o energético) está bloqueado o sometido a estrés”.
Por eso Joselovsky resalta que “comprender de manera individual las principales guerras en el cuerpo de un paciente, es aprender el mapa de acción en el tratamiento para recuperar la postura”, lo que puede producir “la desaparición de los dolores, disminución de la fatiga y aumento de la capacidad de movilidad corporal”.
Y es que el cuerpo nos avisa que algo anda mal cuando aparece el dolor, sensación que se produce cuando nuestro organismo resulta con una lesión, según explica el experto norteamericano. Es entonces cuando el sistema nervioso reacciona y emite su alerta al músculo, el cual aumenta su electricidad y ocasiona un desequilibrio que de-sencadena lo que da en llamarse una guerra tónica, según explicó Joselovsky.
Aunque el principal objetivo de la kinesiología es el tratamiento de los dolores físicos, optimizando posturas y recuperando el esquema corporal, también es aplicable en problemas clínicos tan dispares como insuficiencia respiratoria, enfermedades cardiovasculares, traumatología, ortopedia, medicina deportiva, afecciones neurológicas y geriatría, entre otras.
¿En qué consiste?
La kinesiología es un término que proviene de las palabras griegas kinesós, que significa movimiento; y de logos, que se traduce como estudio, tratado. Analiza el movimiento corporal del ser humano y ayuda a corregir las malas posturas causadas por el estrés que pueden derivar en dolores articulares y problemas óseos evitables.
Otra ventaja
Un sondeo de la Universidad de Michigan, Estados Unidos, en el que participó Jeffrey Horowitz, profesor del departamento de Kinesiología de esa casa de estudios superiores, demostró que basta con una sola sesión de ejercicio para alterar el metabolismo de las grasas en el tejido muscular y prevenir de esa manera la diabetes tipo 2.
La investigación, que fue publicada en la revista Journal of Clinical Investigation indica que una baja sensibilidad a la insulina es un problema destacado en personas obesas, debido a la excesiva cantidad de ácidos grasos que son expulsados por sus almacenes de grasa en el organismo.
Otro análisis llevado a cabo por el departamento de Kinesiología de la Universidad de Massachusetts y de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Missouri, ambas de EE.UU. indicó que las personas que llevan una vida sedentaria no sólo queman menos calorías, sino que tienen más hambre que las que practican actividades moderadas como caminar.
Las conclusiones de los científicos contradicen de esta manera la creencia popular de, que cuánta más energía se gasta más hambre se tiene y viceversa.
Fuente: dca.gob.gt