Las infecciones de la piel son una condición en la cual crecen y se multiplican microorganismos, atacándola y dañándola. Esto produce un proceso local en el cual hay enrojecimiento, calor, hinchazón y dolor.
Las infecciones de la piel pueden ser de varios tipos dependiendo del agente que los cause y de acuerdo a esto los síntomas también varían. Sin embargo, se puede hablar de algunos síntomas en general que manifiestan que existe una infección en la piel, estos son: dolor o ardor en la piel, enrojecimiento, aparición de costras o ampollas y presencia de pus.
Al hablar de infecciones de la piel también se pueden identificar factores de riesgo como la piel dañada en caso de lesiones, traumas, dermatitis, pie de atleta y úlceras, lo cual permite la invasión o multiplicación de microorganismos. Las enfermedades como diabetes o condiciones que causan baja en las defensas para controlar infecciones también crean ambientes propicios para el aparecimiento de estas afecciones, así como la mala higiene, hacinamiento o utilizar jabones y lociones que alteren el pH y la capa de microorganismos normales de la piel.
Las acciones preventivas son importantes para evitar estas infecciones, por lo que es necesario mantener una higiene adecuada, evitar el uso de jabones o lociones que alteren el pH y tratar problemas de piel tempranamente como es el caso de hongos, lesiones o úlceras. En caso de pacientes diabéticos o quienes padecen disminución de la sensibilidad de las extremidades, se deben cortar adecuadamente las uñas, utilizar calzado adecuado y revisar constantemente pies y piernas para detectar lesiones oportunamente.
Fuente: Sanofi aventis