El dolor muscular es una afección muy frecuente entre las personas que practican deportes. Las causas más comunes de dolor muscular son: el ejercicio excesivo, levantar cosas muy pesadas y otros abusos musculares. La tensión puede aparecer como una reacción propia del cuerpo ante una lesión, lo cual se debe a que los músculos implicados no están lo bastante condicionados como para tolerar la demanda de fuerza extra que se les exige. Fuera del ejercicio, hay otros factores que son posibles causas de dolor muscular: el estrés, la ansiedad o la depresión; la exposición al aire frío, la falta de nutrieres y minerales, posturas incorrectas, lesiones por esfuerzo repentino o el síndrome de fatiga crónica.
Uno de los tipos de dolor muscular más comunes es la inflamación y rigidez que se presenta por el esfuerzo excesivo de una actividad física, que se conocen como inflamación muscular tardía Otro tipo de dolor muscular surge cuando el músculo de pronto se contrae y no puede relajarse. Esto también es conocido como calambre y ocurren frecuentemente en el muslo o en los pies.
Para disminuir o aliviar el dolor muscular, te recomendamos:
Hacer duchas calientes en la regadera o tina para aliviar el dolor. El agua caliente disminuye la tensión muscular relajando y aliviando.
-Antes, durante y después de hacer ejercicio, procura tomar mucho líquido. Esto ayuda a evitar dolores musculares después de cada rutina. Así como también, siempre es recomendable estirar los músculos antes y después de comenzar a ejercitarse.
-Si el dolor muscular es intenso, la aplicación de hielo reducirá la inflamación.
-El descanso es lo mejor para aliviar músculos tensos y adoloridos por el uso excesivo. No obstante, hay que reanudar la actividad normal después de 2 o 3 días de descanso, pues la inactividad prologada no es aconsejable.
Existen remedios herbarios o naturales que ayudan a relajar la tensión muscular de manera efectiva y que sirven como complemento para cualquier otro tratamiento de relajación o desinflamación muscular.
-Aplicarse una pomada de árnica sobre los músculos adoloridos o tensos 3 o 4 veces diarias, ayudará en mucho para aliviar la tensión.
-Comer alimentos ricos en magnesio como cereales integrales, frutos secos y legumbres ayudará a reducir paulatinamente el dolor.
-La valeriana es un auxiliante natural del sueño que puede ser útil si la inflamación muscular no permite conciliar el sueño.
Fuera de estos consejos, agregar un suplemento de vitamina E para consumir diariamente, es recomendable para aquellas personas que sufren de calambres frecuentemente al hacer ejercicio o al dormir.
Fuente: consejos-de-salud.com