10 Feb, 2012 - 09:55:22
El vértigo es una sensación de falta de estabilidad o de desconocer cuál es nuestra situación en el espacio, rotatoria, que suele ir acompañada de nauseas, vómitos, y falta de estabilidad para andar. Es como si las cosas del entorno, el suelo y todo lo situado alrededor dieran vueltas o no estuvieran quietos.
Causas
El vértigo puede deberse a enfermedad del tallo encefálico y del cerebelo en lugar de ser un trastorno periférico. Por lo común en esos casos el vértigo no es la manifestación dominante. La circulación del núcleo vestibular proviene del sistema vertebrobasilar.
Cuando la isquemia del tallo encefálico es la causa del vértigo, por lo general se relaciona con otros signos del tallo, como diplopía, ataxia, disartria o debilidad facial. A menudo este diagnóstico se establece en la valoración de ancianos con episodios aislados de vértigo y debe considerarse a no ser que aparezcan otros síntomas relacionados.
Diagnóstico
Para el diagnóstico del vértigo se practican pruebas vestibulares y audiometría. Aparte de la exploración física directa o armada de los movimientos oculares (electronistagmografía).
En esta prueba se recogen mediante unos electrodos los movimientos de los ojos, ante diferentes estímulos, y quedan registrados en un gráfico para su análisis.
El estudio anterior es para diferenciar ambos tipos de vértigo (periférico o central), así como de la intensidad del mismo y los desencadenantes.
1. Vértigo Periférico: Nistagmos transitorio, Nistagmos dirección fija, Vértigo intenso y Posicional.
2. Vértigo Central: Nistagmos persistente. Nistagmos variables, vértigo leve y no posicional.
El equilibrio se mide en una plataforma que registra los movimientos posturales al ponerse de pies encima de ella (posturografía de plataforma móvil).
Síntomas
Los síntomas del vértigo pasan por la sensación de inestabilidad, una sensación de estarse moviendo o de que se está moviendo el espacio que está a su alrededor.
Es una sensación desagradable para la persona que la sufre. Uno de los peores elementos del vértigo es que puede durar desde unos minutos hasta unas cuantas horas (más de ocho, incluso). Es interesante remarcar que el vértigo es más bien un síntoma en sí más que una enfermedad.
Pero claro, cuando uno tiene estos mareos acude al médico. Una otitis o el Síndrome de Meniére pueden ser los responsables de estos mareos, pero para no complicar mucho las cosas, se descarta la opción de un vértigo asociado a alguno de estas dos enfermedades.
Tratamiento
Para combatir el vértigo hay muchas terapias, algunas de ellas naturales, como la naturopatía, la homeopatía o la acupuntura. También puede ser tratado con un tratamiento alopático, entre otras medidas. Todo vale con tal de paliar los efectos desagradables del vértigo.
Ante la situación a enfrentar de un paciente con vértigo, lo más importante es tratar de clasificarlo dentro de los cuadros sindromáticos. Una vez establecido este aspecto del cuadro clínico, podemos enfrentar el problema de la terapia.
Es obligatorio el tratamiento sintomático de cualquier clase de vértigo.
Los fármacos que se emplean tienen como mecanismo de acción, la acción depresora sobre el SNC. Deben utilizarse en la fase aguda, su uso prolongado no se aconseja, pues retardan las acciones compensadoras de origen central.
El más utilizado es el dimenhidrinato en tabletas de 50 miligramos y ampollas de 5 ml por 250 mg. Se recomiendan 50 mg. VO ó IM cada 8 horas en el adulto. Entre los 2 y 5 años 12,5 a 25 mg. VO cada 8 horas sin pasar de 75 mg. al día. En el paciente de seis a doce años 25 a 50 mg al día sin sobrepasar los 150 mg. en 24 horas.
A partir de los 12 años puede administrarse el medicamento como a un adulto. Tiene efecto aditivo con el alcohol y puede enmascarar los efectos tóxicos de otros medicamentos sobre el oído. No se recomienda su uso en el embarazo.
La meclizina disminuye la excitabilidad del oído medio y el laberinto, además, bloquea las vías vestíbulo cerebelosas. Viene en tabletas de 25 mg. se recomiendan 25 mg VO cada 4 a 6 horas. NO se recomienda el uso de este medicamento en menores de 12 años.
Los efectos tóxicos de los antieméticos incluyen rash cutáneo (por su contenido de sulfitos o tartrazina). Pueden enmascarar los signos clínicos de trastornos abdominales agudos.
Pueden utilizarse también los anticolinérgicos como la escopolamina que bloquea la acción de la acetilcolina en el músculo liso, glándulas secretoras y SNC. Se utiliza en forma oral 0.6 mg VO cada 6 horas ó por vía transdérmica un parche de 0.5 mg. cada tres días.
Se recomienda la revisión exhaustiva de la literatura del producto antes de su prescripción. Su uso en el embarazo debe estar claramente justificado. Se han descrito alteraciones fetales en animales con su administración. No debemos olvidar su contraindicación en el glaucoma, en los procesos intestinales agudos y crónicos así como en el síndrome prostático.
Se debe recordar que su acción sobre las glándulas secretoras puede aumentar la densidad del esputo, con la consecuente dificultad para el manejo de las secreciones y la eventual formación de verdaderos tapones de moco en las vías aéreas.
Las benzodiazepinas al aumentar los efectos del GABA, potenciando la inhibición de este y otros neurotrasmisores, pueden disminuir el vértigo y la emesis. Se utiliza el Diazepam.
Las fenotiazinas como la prometazina y la proclorperazina se utilizan por su acción depresora sobre el sistema reticular activador. Sustancias alfa y beta adrenérgicas han sido utilizadas como estrategia en el manejo del vértigo al modular la respuesta simpática.
La flunarizina como bloqueador de los canales de calcio, actúa mejorando la microcirculación a nivel del oído y tiene efecto antimigrañoso. La dosis usual es de 5 a 10 mg. en la noche. (Produce somnolencia).
No debemos olvidar que, cuando el vómito es de difícil manejo la pérdida de líquidos y electrolitos, puede conducir a alcalosis hipoclorémica. Algunos pacientes deben ser hospitalizados para reposición de líquidos y monitoreo electrolítico.
El manejo de los mecanismos fisiopatológico del vértigo tiene dos aspectos, el primero el manejo del hidrops endolinfático y el manejo con vasodilatadores del posible espasmo muscular presente. Estos manejos deben ser sujetos a valoración especializada.
El Médico de Atención Primaria no debe dudar en solicitar una opinión al Otorrinolaringólogo ante cualquier duda razonable ó sospecha de la existencia de una causa estructural ó funcional de difícil manejo. Existen varios ejercicios y medidas de rehabilitación que ayudan en la recuperación temprana de los pacientes.
Prevención
Las siguientes son medidas generales para prevenir la aparición de vértigo:
1.Evitar los cambios rápidos de posición, especialmente al reincorporarse cuando se está estirado o al girarse.
2.Evitar posiciones extremas de la cabeza (especialmente, mirar hacia arriba), o movimientos rápidos de la misma (particularmente, giros).
3.Eliminar o disminuir el uso de sustancias que empeoren la circulación sanguínea como la nicotina, la cafeína o la sal interno (el oído ante una disminución del riego sanguíneo responde con la aparición de vértigo).
4.Minimizar la propia exposición a circunstancias que precipitan el vértigo como el estrés, la ansiedad o sustancias a las que se es alérgico.
5.Tratar con prontitud las infecciones respiratorias o del oído.
No obstante, si se presenta un ataque de vértigo deben seguirse los siguientes pasos:
•Estirarse sobre una superficie inmóvil como el suelo;
•mantener los ojos enfocados en un objeto que no se mueva;
•durante el ataque es mejor no ingerir alimentos ni bebidas para disminuir las probabilidades de vomitar.
•una vez desaparezcan los síntomas, debe reincorporarse lentamente.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: noticiassalud.com
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