Modalidad está enmarcando en la ley contra el crimen organizado y se empezó a aplicar hace nueve meses
Por: Byron Vásquez
Un año después de haberse implementado las escuchas telefónicas, normadas en la Ley contra el Crimen Organizado, aprobada en julio de 2006, dicha metodología ha permitido la desarticulación de tres grupos que operaban al margen de la justicia.

Entre los casos concretos, en los que se ha logrado establecer la identidad de los criminales figura el crimen del abogado Rodrigo Rosenberg, perpetrado el 10 de mayo del año pasado, en el que el propio Carlos Castresana, titular de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), expresó que se analizaron 100,000 llamadas y fueron interceptados 14 teléfonos.
En la acusación presentada ante el Juzgado Décimo de Primera Instancia Penal en enero pasado se detallan varias comunicaciones entre los 11 miembros de la organización criminal que le dio muerte al jurista (todos en prisión), en las que, además de este hecho, se refieren a otros actos delictivos que ellos denominan
“mandados”.
Para el jefe de la Fiscalía contra el Crimen Organizado, Rony López, este instrumento permite corroborar la información que obtiene por medio de los investigadores y hace más eficaz la persecución penal al momento de presentar la acusación contra los sindicados.
Extorsiones y narcotráfico
López detalla que uno de los casos en que se utilizó esta herramienta fue en la desarticulación de una banda de extorsionistas que mantenían en zozobra a pilotos y empresarios de las Rutas Josefinas, proceso en el cual está pendiente el inicio del debate.
En el expediente de acusación consta que durante siete semanas se grabaron las conversaciones que Melvin Pérez Reynoso, alias Yau del Iguar, sostenía con sus subalternos, a quienes les pedía cuentas de lo recolectado y les daba instrucciones de cuándo y cómo actuar. Por este caso hay 10 personas en prisión.
Al igual que López, el fiscal contra la Narcoactividad, Leonel Ruiz, sostiene que han aplicado esta metodología en cuatro casos, aunque reconoce que los resultados no han sido del todo positivos.
No obstante, Ruiz dice que en el caso en el cual sí tuvieron éxito con las escuchas telefónicas fue el de la desaparición de al menos 350 kilos de cocaína de un cargamento de más de una tonelada que se interceptó en agosto pasado a inmediaciones del bulevar Buganvilias, zona 18.
Por este hecho se encuentra detenido un ex jefe de la División de Investigación de la Policía Nacional Civil, Orlando Villatoro.También hay una acusación contra el ex director de la institución, Porfirio Pérez Paniagua.
Fuente: dca.gob.gt