Por: Yessica Reyes
Uno de los riesgos más comunes en la actualidad es el transito, ya que por diversos factores existen muchos accidentes hoy en día. Manejar no significa sentarse al frente del piloto y dirigir el auto, todo conyeba una responsabilidad por lo cual debe estar conciente de eso. La velocidad es considerada comúnmente como uno de los factores más determinantes en los accidentes con víctimas. En más de uno de cada tres accidentes, hay una velocidad inadecuada, lo que hace que el número de muertos aumente el 50 por 100.
La relación entre la velocidad y la inseguridad de la circulación tiene varios aspectos principales:
1. Con la velocidad aumenta la distancia recorrida por un vehículo mientras su conductor reacciona ante cualquier información relacionada con su tarea de conducir (percepción de un obstáculo y la decisión de esquivarlo o frenar).
2. Con el aumento de la velocidad disminuyen las posibilidades de recuperación del control de un vehículo.
3. Cuanto mayor sea la velocidad de aproximación a una curva mayor es la inseguridad potencial de ésta.
4. En una intersección, la posibilidad de maniobras evasivas de urgencia, son mayores si la velocidad es menor.
5. La gravedad de un accidente, aumenta con la velocidad con que se produce el impacto del vehículo contra un obstáculo fijo o móvil, o con el suelo en caso de vuelco. Las primeras consecuencias mortales aparecen a partir de una velocidad final de unos 25 km/h para los ocupantes de un vehículo no provistos de cinturón de seguridad y los peatones, y de unos 40 km/h para los ocupantes provistos de cinturón de seguridad; la probabilidad de muerte alcanza un 50% a unos 50-55 km/h para el primer grupo, y a 65 km/h para el segundo. Un choque a 120/h equivale a una caída vertical de 54 metros.
La velocidad engaña, ya que en la percepción de la misma influyen muchas circunstancias: el vehículo, la hora del día, los factores climatológicos, la vía por la que se circula
Publicado por: Yessica Reyes/deguate.com
Fuente: seguridad-vial.net