12 Dic, 2011 - 09:46:24
Por: Yessica Reyes
Los niños y los mayores en su condición de peatones son, en las ciudades el grupo de mayor riesgo, seguidos de conductores de ciclomotores y motocicletas a la hora de sufrir un accidente de circulación. Aún así, los conductores de turismos siguen siendo los que constituyen el grupo de mayor riesgo en términos generales, a los que habría que añadir los pasajeros de los vehículos.
Por lo que respecta al sexo, los hombres son los que mayor accidentalidad registran (4 de cada 5 muertos y 3 de cada 4 heridos en accidente de tráfico). La estructura social actual y el hecho de que el hombre pase más tiempo al volante hace que el hombre tiene como consecuencia inmediata una mayor mortalidad varonil.
Tras un estudio realizado por la Universidad de Granada se llegó a la conclusión:
La edad está asociada de manera importante a la accidentalidad, siendo el grupo más joven de 18 a 24 años el que presenta un mayor riesgo, que disminuye paulatinamente conforme aumenta la edad hasta la década de 55 a 64 años, para aumentar después moderadamente.
El varón tiene sobre la mujer un leve exceso de riesgo en todos los tramos de edad, pero esta relación no es constante en las distintas circunstancias ambientales y personales.
Así, la relación de riesgo es mayor en la noche y el crepúsculo que durante el día, en el cual no hay apenas diferencia entre ambos sexos. También en condiciones de circulación ininterrumpida superior a una hora cambia el exceso de riesgo del hombre sobre la mujer, anulándose en los conductores jóvenes e invirtiéndose en los conductores de mayor edad.
El ir acompañado en el vehículo supone un notable incremento del riesgo de sufrir un accidente en todos los tramos de edad y sexo, aunque en mayor medida en los varones jóvenes. Asimismo, el riesgo que representa la compañía es superior en la carretera, en donde llega a ser de más del doble respecto a la conducción en solitario, que en la zona urbana.
La conducción durante la noche y el crepúsculo presenta un riesgo globalmente moderado en relación a la conducción diurna, aunque es distinto según el grupo de edad y sexo, pues en los varones jóvenes llega a ser de casi el doble y en el caso de las mujeres maduras es nulo.
La superficie de la calzada mojada o alterada produce un incremento medio del riesgo de alrededor de un 70 %, y este efecto adverso es superior en la mujer que en el hombre.
Publicado por: Yessica Reyes/deguate.com
Fuente: seguridad-vial.net
©