El licenciado Jorge Mario Véliz, gerente de la Federación de Futbol, cuenta que desde hace muchos años dirigentes, jugadores y hasta congresistas han intentado regular la relación que existe entre un club de futbol y un jugador, pero eso no ha sido posible hasta ahora.
Entre otras dificultades que pesan para que no se considere a un futbolista como un trabajador están las cantidades tan altas que reciben como pago algunos jugadores de la Liga nacional, pues hay quienes han ganado hasta Q80,000 mensuales.
Otro problema es el pago de las prestaciones, pues Véliz recuerda que hace algunos años hubo clubes que intentaron formalizar la planilla, y los jugadores estaban contentos porque tendrían acceso a ser atendidos en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), pero no estaban de acuerdo con pagar la cuota laboral. Allí terminó la negociación.
El intento que ha fallado en distintas ocasiones es el de formar la Asociación de Futbolistas, cuyo objetivo sería la protección de los derechos de sus afiliados. El último proyecto fue impulsado por Juan Manuel Funes, Martín Machón y Everaldo Valencia, pero la propuesta no recibió el respaldo necesario por parte de los jugadores. Algunos, porque no les interesó el tema; y otros, por temor a los directivos de los equipos, a quienes no les pareció el movimiento.
En la búsqueda por sentirse protegido, la mayoría de los jugadores contratan a un representante, quien se encarga de todos sus asuntos legales, entre ellos negociar o renegociar su contrato y la defensa de sus derechos cuando considera que estos están siendo amenazados.
Sin embargo, esto tampoco ha sido la solución para algunos futbolistas, pues también hay representantes que se aprovechan del poco conocimiento legal del jugador y, al ganar una demanda, se quedan con la mayor parte del pago. O en el peor de los casos, en la negociación con los dirigentes logra acuerdos en los que él sale beneficiado, no así su representado.
Lo mejor para los futbolistas sería que, además de entrenar, conocieran su situación legal frente un club. De esa forma podrían negociar un mejor contrato y asegurar un presupuesto mensual mientras dure su carrera deportiva.
Fuente: dca.gob.gt