El sentir del aficionado es que Guatemala jugó como nunca, pero perdió como siempre. Y es que el equipo chapín aguantó el vendaval de los primeros minutos del partido ante Estados Unidos, equipo que nos presionaba en toda la cancha y no nos dejaba respirar. Pero los norteamericanos no han tenido trabajo de grupo y eso no tardó en manifestarse en la cancha, cuando comenzaron a caer en imprecisiones, lo que aprovechó Guatemala para hacerse del control del balón y equilibrar el trámite del encuentro.

Pero el equipo azul y blanco, apoyado por más de veinticinco mil almas que llenaron el Mateo Flores, careció de profundidad, en gran medida por un esquema que dejó sólo a Carlos Ruiz para pelear contra Bocanegra y Onyewu, mientras del poblado medio campo sólo salían algunos tibios remates de media distancia, los que no causaban ningún peligro a Tim Howard. Excepción de lo anterior fue un disparo de Contreras a los 36 minutos, pero el guardameta del Everton voló a mano derecha para desviar el esférico.
Aquella había sido la jugada más apremiante de todo el partido, pero Estados Unidos ripostó de inmediato con un peligroso tiro de Brian Ching que quedó apenas arriba del transversal. Al minuto 39 se dio una jugada polémica, luego de un cabezazo de Mario Rodríguez que fue interceptado con el antebrazo derecho por Heath Pearce, pero el árbitro Enrico John Wijngaarde, de Surinam, no señaló el penal.
En el segundo tiempo Guatemala tomó en definitiva el mando del encuentro, pero ninguna de las llegadas se pudo transformar en gol. Ejemplos son una jugada de Fredy García y José Contreras, un remate cruzado de Mario Rodríguez, un tiro de media distancia de Fredy Thompson...
Al 59 Estados Unidos se quedó con diez, al mostrársele la segunda amarilla a Steve Cherundolo, pero apenas tres minutos después también se fue de la cancha Gustavo Cabrera con roja directa, por un cabezazo a Eddie Lewis en un balón aéreo. El partido estuvo detenido por varios minutos por la atención médica prestada al jugador visitante, quien no pudo continuar. En su lugar llegó Damarcus Beasley.
Durante la detención, el DT de Estados Unidos, Bob Bradley, también ajustó su defensa con el ingreso de Frankie Hejduk y sacó a uno de sus delanteros, Clint Dempsey. Entre tanto, Maradiaga hizo llegar a Carlos Castrillo y sacó a Fredy García, con lo que nos quedamos con cuatro defensas para un delantero (Brian Ching) y perdimos a uno de los mejores elementos del medio campo. Al reanudarse el juego Estados Unidos mostró mayor temple, acomodándose mejor con las variantes y provocando grave peligro con un remate de Onyewu que sacó Trigueño al corner.
Al cobrarse el tiro de esquina (minuto 68), Guatemala perdió la marca de Carlos Bocanegra y el defensor central remató de cabeza para anotar el 0-1.
En la parte final del encuentro el equipo azul y blanco ya no fue el mismo, atacando a empujones y con pocas ideas, mientras Estados Unidos se defendió con mucho orden para conservar su ventaja, la que le dio sus primeros tres puntos en la eliminatoria.
En Guatemala quedó la satisfacción de haber tenido buenos momentos en el partido, pero también la amargura de una derrota que pone muy temprano cuesta arriba el camino hacia Sudáfrica.
Guatemala alineó así:
Ricardo Trigueño Foster; Gustavo Cabrera, Yony Flores, Luis Rodríguez y Carlos Gallardo; Mario Rodríguez, Fredy Thompson (Jean Jonathan Márquez 63'), Guillermo Ramírez, Fredy García (Carlos Castrillo 65') y José Manuel Contreras (Marco Pablo Pappa 73'); Carlos Ruiz.
En el otro partido del grupo 1, Cuba perdió en La Habana 1-3 ante Trinidad y Tobago.
Fuente: guatefutbol.com