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Sexualidad
Desconfianza y dudas después de una infidelidad
25 Feb, 2010 - 11:30:35

Hace 39 días descubrí una infidelidad en mi marido, confesó que se había enamorado y jura que lo dejó en ese momento. Ahora estoy siempre alerta y, sin querer, controlando.

Es muy angustioso. Sé que lo ha dejado y aunque él sigue teniendo sus hobbys de siempre, continuamente estoy desconfiando y eso hace que estemos un día bien y otro mal. Yo le quiero, ahora más quizás y por eso no me he separado de él, aparte de que sé que también me quiere y que no me extrañaría que su enamoramiento fuera para convencerse de que todavía puede ligar y seducir.

Desearía recobrar mi confianza en él y, sobre todo, recuperar mi paz interior. ¿Qué puedo hacer? El me repite que quiere estar bien conmigo y que todo funcione, que no le deje, que no sería nada sin mí. Estoy confusa y a menudo muy triste. Y me volví a enamorar de él, como ya he dicho, en Junio, por eso la puñalada fue de las peores de mi vida. No sé qué hacer. Gracias por todo, sé que me ayudarás mucho, estoy convencida.

Comprendo perfectamente tu desconfianza, tus dudas y tu agitación interior. Una relación tan bien construida por ambas partes, parece partirse por la mitad con una infidelidad así.

Es verdad que a gran cantidad de hombres nos da una época, en nuestra madurez y después de algunos años de matrimonio, en la que queremos recobrar nuestra ansia de aventura, hacernos una prueba de que todavía podemos seducir, que todavía estamos dentro del mercado.

Es una fase muy peligrosa, en la que cometemos tonterías, de las que después nos arrepentimos de una forma traumática, aún sin ser descubiertos.
Por lo que cuentas tu revés ha sido provocado por eso. El estará arrepentido, asustado y avergonzado. Tú, en un mar encabritado de dudas, desconfianzas, inseguridades y, además, muy dolida y enrrabietada.

Pasaréis una época difícil, no lo dudes. Un año o algo más. Pero me parece que merece la pena luchar por vuestra relación. Un poco de paciencia mientras él cumple su penitencia y tu curas tus heridas, olvidas y perdonas.
Tampoco le atosigues demasiado recordándole a cada momento su pecado (creo que él lo hace sin que tú se lo recuerdes), aunque consideres que se lo merece.
Yo pronostico un futuro maravilloso en vuestra relación, si sois ambos capaces de salir fortalecidos de ésta.

Fuente: enfemenino.com


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