Aunque el ensamblaje de equipo informático crece en Guatemala, aún hace falta desarrollar más la mano de obra y el acceso de la población a la tecnología, opinó Juan Carlos Díaz, director de la Gremial de Informática.
En una entrevista, el empresario se refirió a este tema:
¿Cómo se ha integrado Guatemala al ensamblaje de equipo informático?
Se hace maquila local. Por medio de fabricantes como Microsoft e Intel hemos logrado hacer plantas de ensamblaje de computadoras, éste nos da ventajas de “climatizar” (adaptar) los productos a nuestras necesidades.
Mencionó que se hizo climatización de equipo en San Marcos, ¿en qué consistió?
En el municipio de Tejutla se han hecho diferentes pruebas, pues ahí la corriente eléctrica varía mucho, entonces se diseñó, se ensambló y se probó una fuente de poder apta para el tipo de servicio eléctrico que llega a esas comunidades.
¿Hay confianza en el equipo ensamblado aquí?
Sí. Ya no es la maquinita que conocíamos como clon, sino que se han desarrollado marcas nacionales y que tienen trascendencia internacional. En la gremial hay empresas que tienen oficina de logística y bodegas en Estados Unidos y Hong Kong. Las ensambladoras: SAT Guatemala e Incomex, tienen oficina en Hong Kong.
¿Aumentó la maquila de productos informáticos?
Sí, el año pasado se incrementó 20 por ciento. En los últimos cuatro años la tendencia ha sido crecer entre 20 y 25 por ciento anual. Antes se registraba como 10 por ciento de aumento.
En Guatemala se consumen 225 mil computadoras anuales de todas las marcas, incluidas nacionales. En la gremial representamos unas 130 mil computadoras anuales. Además tenemos proyección a países como El Salvador y Honduras.
¿Cuántas máquinas se ensamblan aquí?
Estimo que en el país fácilmente ensamblamos unas 12 mil 500 computadoras de escritorio mensuales y en portátiles aproximadamente 40 por ciento de ese número. Las empresas de la gremial generan unos nueve mil empleos directos y cinco mil indirectos.
¿Cómo se encuentra la mano de obra?
Es una mano de obra que en Guatemala casi no existe, por eso hay que desarrollarla. Tenemos alianzas con colegios para que los estudiantes efectúen prácticas en las empresas de ensamblaje, se preparen y luego puedan integrarse a esta industria. Cuando Intel quería instalarse en Centroamérica, Guatemala tenía muchas posibilidades, pero un obstáculo fue la mano de obra, y se fueron a Costa Rica.
Fuente:clustertic.org