03 Jul, 2008 - 15:01:08
La compañÃa busca aumentar su almacenaje virtual, que ya cuenta con 20.000 editoriales y 28 bibliotecas que aceptaron la oferta de ceder sus fondos para el proyecto.
Todos los libros del mundo al alcance de un clic. O casi todos. Los que se escribirán y los que fueron escritos hace siglos. Los incunables y los absurdos. La buena y la mala literatura. No es una fantasÃa. En la gran biblioteca virtual que Google quiere construir en Internet se acumulan ya un millón de tomos, escritos en 40 idiomas distintos, digitalizados en un centenar de paÃses, a los que se puede acceder a través del buscador de libros (books.google.es).
Imposible prever hasta dónde llegará el almacenaje virtual. No hay lÃmite previsto, según Luis Collado, responsable del área de búsqueda de libros de Google. De momento, 20.000 editoriales y 28 bibliotecas (Oxford, Harvard, Stanford y Nueva York, entre otras) han aceptado la oferta para digitalizar sus fondos y colgarlos en la web desde que la iniciativa se lanzó en 2004.
La primera institución española en sumarse fue la Universidad Complutense de Madrid, seguida de la Biblioteca de Cataluña. "Marcará un antes y un después en el acceso al conocimiento, hoy en dÃa más del 90% de la humanidad no tiene fondos accesibles", indicó el director de la biblioteca Complutense, José Antonio Magán. Una pantalla y una lÃnea telefónica permitirán combatir este desigual acceso al conocimiento. Sin censuras, según Collado. La única diferencia entre paÃses puede depender de las leyes que regulen la propiedad intelectual. Porque el proyecto defiende los derechos de autor. Hay obras de dominio público que pueden descargarse, como los Libros del saber de astronomÃa, de Alfonso X el Sabio, de los que se reproduce una página en la imagen.
Esta joya se encuentra en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense, un espacio donde se conservan tesoros cientÃficos y académicos como un poema carolingio de Rabanus Maurus del siglo IX, la CosmografÃa de Claudio Ptolomeo (XV), la Biblia polÃglota (XVI) o un Quijote editado por la Real Academia en el XVIII. Todos ellos, asà como sus 725 incunables, podrán consultarse en Internet tras la digitalización iniciada esta semana.
Sin embargo, las obras con copyright permitirán sólo una consulta limitada a ciertos extractos y ofertarán opciones de compra online o listados de librerÃas cercanas. Es el equivalente a hojear un volumen en una librerÃa, comparó Collado.
Fuente: adnmundo.com