Por: Leonardo Wen
A comienzos de este año llegará al mercado la “Light Field Camera”, o cámaras de campo luminoso, desarrolladas por la empresa estadounidense Lytro.
Para ellos, “el producto representa el cambio más importante en la fotografía desde la transición de la película al digital” ya que el fotógrafo puede cambiar el punto de foco de la imagen incluso después de que la foto esté hecha, algo impensable si se utiliza cualquier otro tipo de cámara.
Al contrario de las máquinas convencionales, que solo consiguen captar la escena en dos dimensiones, los sensores de las cámaras de campo luminoso pueden registrar el color, la intensidad y la dirección de todos los rayos de luz, en cuatro dimensiones”, asegura la empresa.

La tecnología empleada se basa en un conjunto de microlentes acoplados al sensor, que le permite capturar más luz que las cámaras normales y en más de un ángulo al mismo tiempo.
Además, la compañía desarrolló un software específico para el equipo, capaz de crear imágenes interactivas que “permiten tanto al fotógrafo como al espectador enfocar las imágenes después que estén hechas, además de cambiar la perspectiva de la escena y modificar la visualización entre 2D y 3D”.
La ventaja de esta técnica es que el fotógrafo puede concentrase más en el encuadre y preocuparse por el foco en un momento posterior, eligiendo, por ejemplo, si desea destacar una flor que esté en primer plano de la escena o la gente o el paisaje que estén al fondo.
Pero otro tipo de fotografía interactiva es la producida por la “Throwable Panoramic Ball Camera”, que tiene forma de pelota y es capaz de hacer imágenes panorámicas de 360 grados. Las 36 cámaras acopladas a su cuerpo son accionadas al mismo tiempo cuando la pelota es arrojada hacia arriba y alcanza el punto más alto.
Un software compone una sola imagen panorámica que, al ser descargada en el ordenador, permite que el usuario navegue por la escena en todas las direcciones posibles. Al utilizar cámaras simples, como las de los móviles, la calidad técnica de la imagen final aún no es de las mejores, pero sirve con eficiencia al mercado de fotografía aficionada.
Lo bueno de lo malo
La búsqueda de imágenes atractivas también explica el gran éxito comercial que supuso el relanzamiento de las cámaras Diana y Lomo. Las primeras fueron creadas originalmente en el Hong Kong de los años 70, mientras que las Lomo son de origen ruso, de los años 80.
El efecto generado por la mala calidad de sus lentes hizo que la Diana y la Lomo se hicieran muy apetecibles entre los fotógrafos profesionales, atraídos por sus imágenes borrosas y de colores súper saturados, proporcionando imágenes oníricas e imprevisibles.
Percibiendo el potencial de mercado que había para este soporte, unos estudiantes austríacos decidieron crear la Sociedad Lomográfica. Tras participar de un sinnúmero de exposiciones en grandes museos en los años noventa, empezaron ellos mismos a producir las cámaras de plástico. Hoy en día poseen tiendas en más de 30 países.
Sin embargo
Aunque en pequeña escala, hay fotógrafos que prefieren desarrollar sus proyectos artísticos utilizando métodos del siglo XIX. La brasileña Cris Bierrenbach, por ejemplo, trabaja con el daguerrotipo. Fue con esta técnica que el francés Louis-Jacques-Mandé Daguerre (1787-1851) inventó la fotografía, en 1839.
Su proceso es completamente artesanal. Consiste en sensibilizar a una placa de cobre pulida con sales de plata, exponerla a la luz y revelar la imagen con el uso de químicos específicos. A diferencia de las películas convencionales, el resultado es una imagen única, imposible de ser reproducida a partir de la pieza original, y que dependiendo del punto de vista, oscila entre el positivo y el negativo.
Proyección
Si en este momento los avances tecnológicos buscan desarrollar nuevas formas de fotografía interactiva, los métodos analógicos mantienen su contemporaneidad. Por supuesto que, por cuestiones de mercado, la fotografía para las masas será cada vez más digital y los procesos analógicos serán cada vez más caros y restrictos. Algo que, en lugar de desincentivar, atrae cada vez más a los amantes del arte fotográfico.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: dca.gob.gt