Petén es el más septentrional de los departamentos de la República, colindando al norte y al Oeste con México y al este con Belice. Su extenso territorio está considerado como uno de los pulmones del planeta Tierra, debido a su exuberante vegetación.
El departamento cuenta con varias zonas protegidas, destacando la Reserva de La Biosfera Maya, con más de un millón de hectáreas de bosque Subtropical húmedo.
Es el departamento con la vegetación más rica y abundante del país así como de fauna sumamente variada.
El nombre del departamento se deriva de vocablos precolombinos, ya que Los Mayas designaban "petenes" a sus islas, haciéndolo extensivo más tarde a todo el departamento
También sobresale por ser uno de los principales territorios de asentamiento de La cultura Maya en el período Clásico. Lo más recomendable para visitar este departamento es trasladarse por vía aérea desde ciudad de Guatemala, (30 minutos de vuelo aproximadamente) o bien por vía terrestre, (de 8 a 12 horas de viaje).
En Las poblaciones de Flores y Santa Elena encontrará todas Las facilidades para la contratación de servicios, (hoteles, restaurantes, guías y vehículos de doble transmisión).
A 64 km. de Flores se localiza Tikal, una de las más grandes, espectaculares e importantes ciudades mayas. El sitio estuvo habitado del 800 A.C. al 900 D.C. y permaneció oculto por la selva hasta principios del siglo XX, cuando fue descubierto y se inició su restauración. En él sobresalen construcciones alrededor de lo que fue la Gran Plaza, entre ellas el Templo IV, que alcanza 70 metros de altura. Si usted asciende su empinada escalinata podrá observar la inmensa y tupida selva verde de Petén. En Tikal, actualmente declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, existe una rica variedad de vegetación de selva tropical y alrededor de 250 especies de aves, además de monos aulladores, ocelotes, jaguares y reptiles. Dentro del parque se encuentran dos magníficos museos: el de las Estelas, con réplica de piedras talladas, y el Sylvanus Morley, que exhibe objetos de cerámica, huesos, piedra, concha y jade.
Partiendo de Tikal hacia el norte se llega a Uaxactún, ciudad que floreció en el período clásico (siglos IV al IX D.C.). Su edificación más importante es la E-VII-B, cuyas escalinatas en los cuatro costados, están flanqueadas por grandes mascarones de estuco. La ubicación de Uaxactún y el hecho de que aquí se hallara una de las estelas más antiguas del mundo maya (del año 328 D.C.), permiten suponer que este fue el sitio donde se consolidó la antigua civilización, se perfeccionó la escritura y se estructuró el calendario.
Otros sitios arqueológicos del Petén son Yaxhá, a 75 km. de Flores, con restos de edificaciones que corresponden aparentemente a un gran asentamiento urbano; Topoxté, sobre un islote de la laguna de Yaxhá, ciudad habitada hasta el año 1697; Nakum, asentamiento del clásico tardío, donde se conservan quince estelas, tres de las cuales están fechadas en los años 771 D.C., 810 D.C. y 849 D.C.; y Ceibal, cerca de Sayaxché, junto al río La Pasión, lugar en el que se conserva la más hermosa estela maya del postclásico.
Al poniente de Ceibal se encuentra el Altar de los Sacrificios, un sitio pequeño pero muy importante en los siglos VII y VIII D.C., ya que era clave en las rutas comerciales.
Cerca de Flores está el biotopo de Cerro Cahuí, reserva natural de 600 hectáreas donde abundan caobas, cedros, orquídeas, bromelias y helechos; junto a una fauna local integrada por loros, tucanes, cocodrilos, tortugas y halcones, entre otras muchas especies.
Hay dos lagos principales en el área: el Petexbatún, al sur del Petén, rodeado de numerosos centros ceremoniales mayas del período clásico maya tardío, como Aguateca (antigua ciudad fortificada); Dos Pilas (donde hay estelas con imágenes de batallas); Tamarindito (accesible solamente a pie y con guía) y Punta Chiminos. El otro lago es Petén Itzá, donde se ubican la isla de Flores y la población de Santa Elena. Ahí se puede pescar o dar paseos en lancha. El caudal más importante de la zona es el río La Pasión (a 70 km. de Flores), parte del que suele recorrerse en lanchas que salen de Sayaxché. Los viajeros más audaces y deseosos de aventuras podrán, durante este recorrido, practicar la espeleología en lugares tan sorprendentes que parecen ajenos a este mundo.