Lugares a visitar
Hotel Casa Mía, la entrada a Antigua Guatemala.
24 Oct, 2007 - 15:25:00

La ansiedad y la velocidad en la que llegamos a la Ciudad de Antigua Guatemala, hace que muchas veces,  perdamos de vista sus alrededores.

Por: Antonio Moran del Cid
Productor Asociado
morcid@deguate.com
www.deguate.com

Jervin González
Corresponsal y Fotografía
jervin@deguate.com
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Llegar a la majestuosa Ciudad colonial de Antigua Guatemala, luego de la aventura de paisaje que se vive en la cuesta de las Cañas y ser recibidos por la cordialidad de los bomberos Voluntarios, surge como un respiro de tranquilidad, el imponente Hotel Casa Mía, para darles la bienvenida a todos los visitantes.

La ansiedad y la velocidad en la que llegamos a la Ciudad de Antigua Guatemala, hace que muchas veces,  perdamos de vista sus alrededores; es así como no nos permite observar lo que ésta ciudad nos ofrece desde antes de caminar por sus centenarias y empedradas calles.

El Hotel Casa Mía, rodeado de montañas y bellos volcanes, con un clima esplendido todo el año,  está precisamente en la Calle Real de Santa Inés, Número 1,  antes de cruzar el puente de ingreso, como un fiel anfitrión para el verdadero descanso y el buen comer. 

       

                                

Un patio de verdor silvestre que conduce a la recepción, un patio central con la esperada fuente embellecida con plantas ornamentales del lugar y un tercero completamente jardinizado hacen que Hotel Casa Mía, posea un  estilo trisolar antigueño único en su género, ya que estos jardines, sirven de acompañamiento al visitante para conocer toda la riqueza del lugar que se destaca como espacioso y elegante, cimentando  sus corredores y columnas adornadas de verdor, que combinan con los colores ocres y blancos de sus altas paredes y rojizos techos de tejas, que van conformando una serie de suites con un estilo atrevido español, diseñadas específicamente para el confort que conjuga perfectamente con el ambiente de reposo y tranquilidad, con el que se que logra el ambiente de esparcimiento, con el que se quiere agradar a sus huéspedes, o para todo aquel que busca un reencuentro consigo mismo, con la naturaleza y con su semejante.

Las mañanas de Antigua, por lo regular soleadas y despejadas, con un viento sutil, son las cordiales invitaciones, después de un excelente desayuno en Casa Mía, a salir a caminar por toda la ciudad y descubrir nuevos elementos que por siglos han permanecido estampados en la historia y que por azares o caprichos del tiempo, han pasado desapercibidos, sus templos religiosos, sus portones de antigua madera, sus grandes muros, las fachadas multicolores de las casas y sus calles empedradas y la perspectiva de éstas, dan la oportunidad y el marco perfecto para una fotografía que de cualquier forma, se convertirá en obra de arte, entre estilos y tiempos que harán de ellas, elementos atemporales, dentro del mismo tiempo que los hará vivir y disfrutar la experiencia de estar en un lugar único, con las calidades internacionales que el mundo exigente requiere.

Llega el tiempo de descansar y disfrutar de un exquisito platillo, eso en cualquier lugar, todos son de excelente calidad, pero para lograr un buen intento y obtenerlo todo en un mismo lugar, lo mejor es volver al Hotel, sintonizado con la magia y fusión de tiempos anteriores y culturas ya existentes.  Preparados especialmente para la atención de sus visitantes, que seguirán viviendo la experiencia adquirida de esta ciudad de generaciones, donde podrán disfrutar de lo mejor de la gastronomía típica guatemalteca e internacional. Además no queda lejos, para poder tomar un tiempo para el esparcimiento en la lectura o en la música, pero deleitándose con lo mejor de las viandas que ahí se ofrecen.  El ambiente optimo para retomar energías y prepararse para seguir descubriendo esta maravillosa ciudad, donde el cambio de horas, se acompaña del cambio de climas, volviendo a esta ciudad, aún más encantadora.

Las tardes, con un leve viento que pinta los pasos inciertos, hacen de cada calle empedrada, una magnifica experiencia para volver a la conquista de nuevos lugares y nuevos encantos.  Todo esta lleno de colorido, tanto, que uno se encuentra de la nada, persiguiendo los sonidos de las muchedumbres y sin darnos cuenta, nos encontramos en el parque central, donde una fuente con torsos desnudos, nos calman con el sonido del agua que brota constante y con una mirada calma, empezamos a recorrer el lugar, fortificado por el palacio de los capitanes, la catedral y el portal del comercio, es hora de escuchar la banda en una tarde tranquila y soleada, que se prepara para su propio ocaso.   Respirar un aire envuelto en vida, ver la interminable gente pasar con un afán que ya casi no importa.

Llega la noche y el cansancio se hace presente, pero no tanto para volver a disfrutar de una excelente velada, con el calor de una buena chimenea antigua, que diluye el frío que crece poco a poco, hasta vencernos después de un exquisito café e ir a nuestras suites a concluir la noche, que seguramente será restauradora…Definitivamente se sentirán como si estuvieran en casa, con toda la confianza para consentirse con toda la familia.

Sintiéndose así, ciudadanos  distinguidos de ésta ciudad colonial, que por su historia y encanto, fue reconocida por la UNESCO, como patrimonio de la humanidad.  Precisamente eso, es lo que ofrece el Hotel Casa Mía.


Para mayor información:

Hotel Casa Mía
www.casamiaantigua.com
info@casamiaantigua.com
Tel:  (502) 7832-1420
Cel: (502)  5715-3035







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