09 Dic, 2009 - 22:18:54
Este complejo de ruinas ubicado al final de la Alameda de Santa Rosa. Puede llegarse a ella por la 1ª. Avenida Norte o la Calle de la Candelaria.
El complejo se habilitó alrededor de 1570 como beaterío para doncellas y fue en 1766 cuando se convirtió en un convento de clausura. Su constructor, José Manuel Ramírez, dejó una huella clara e incomparable en sus obras, siendo evidente el parecido ornamental y arquitectónico con el Colegio Tridentino y, especialmente, con la fachada e interior de la Universidad de San Carlos, que hoy se constituye como un visitado museo.
La iglesia muestra diferentes daños arquitectónicos por los distintos terremotos que azotaron a la Ciudad Colonial, pero a diferencia de otros templos y edificaciones de la región, ésta se distingue por rasgos adicionales muy particulares: los dos bloques que aún estáticos incitan a pensar en un movimiento amenazante.
Esta fachada atrae la atención al evidenciar grandes grietas en su parte superior y en su arco de entrada, que parecieran prontos a caer. Lo anterior, en conjunto, devuelve al visitante la idea del daño que provocaron los fuertes seísmos al caer los enormes y colosales trozos que formaban sus arcos y cúpulas. En el caso de Santa Rosa de Lima, apenas permanecieron en pie los restos de los muros.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com
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