Alrededor de 700 niñitos recibieron su refacción, regalos y quebraron piñatas, como parte de las actividades programadas por el grupo Niño de Praga.
Momentos de alegría vivieron ayer los pequeños pacientes del hospital San Juan de Dios, cuando recibieron la visita de Santa Claus, quien bajó de su helicóptero y compartió un momento con ellos, tras llevarles regalos a todos los internos en las diferentes unidades y quienes asistieron a la consulta externa.
Los niños ilusionados, algunos en compañía de sus padres o madres, se aglomeraron en el helipuerto del parqueo de pediatría, esperando la llegada del personaje favorito de la época, quien a su llegada fue recibido con algarabía y muchos aplausos.
Al bajar del helicóptero, el personaje de traje rojo y barba blanca compartió con los niños, se retrató con ellos y no faltó alguien que le pidiera uno de sus juguetes favoritos. Posteriormente realizó un recorrido por las unidades de pediatría, oncología, cirugía, entre otras, donde entregó a los pequeños pacientes, carros, muñecas de trapo, pelotas y muñecas barbie, como parte de la gama de juguetes que recibieron los menores.
Mónica Carballo, madre de un pequeño paciente, refirió que es de gran motivación que se realicen actividades de esa naturaleza. Nos anima mucho a las madres que estamos deprimidas por ver a nuestros hijos enfermos. Nos fortalece para seguir esperando su recuperación, señaló evidentemente emocionada.
Me gusta Santa y también el carro que me trajo, dijo José Pablo Mejía, interno desde hace dos meses, tras haberse caído de un árbol.
Andromaca Escobar, impulsora de dicha tradición, señaló que ya tienen 24 años de llevar felicidad a los niños, que por diferentes enfermedades están recluidos en el hospital.
Queremos llevarles un momento de felicidad a los niños enfermos y huérfanos, dijo.