El finlandés se acercó a 26 puntos del lider del campeonato, Fernando Alonso, quien no sumó puntos.
El finlandés Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes) ganó el Gran Premio de Hungría, disputado ayer domingo en el Hungaroring, que dejó de ser la pista talismán del español Fernando Alonso (Renault), undécimo y fuera de los puntos, aunque sigue liderando el Mundial, con 26 puntos de ventaja.
Raikkonen ganó por delante de los hermanos alemanes Michael (Ferrari) y Ralf (Toyota) Schumacher. Este último volvió a incidir de forma negativa en la trayectoria de Alonso, al tocarle en la arrancada, provocándole la rotura del alerón delantero.
Kimi acertó en la accidentada salida –arrancó el cuarto y se situó segundo– que fue mala para Fernando, al que taponó Ralf, antes de obligarle a parar inmediatamente para recuperar la citada pieza, que saltó por los aires y que más tarde puso fin, de forma tempranera, a la carrera de David Coulthard, cuyo bólido se salió de pista tras golpear las piezas caídas del
R25.
El escocés abandonó instantes después de que su compañero el austriaco Christian Klien quedara fuera de combate tras dar una aparatosa vuelta de campana en la primera curva, en un arranque nefasto para los intereses de Red Bull.
De esa forma, Alonso comenzó la carrera, a partir de la segunda vuelta, en el decimoséptimo puesto. Por delante, Michael Schumacher –que salió el primero– mantenía la cabeza de carrera, con Raikkonen marcando las primeras vueltas rápidas de la misma por delante de su compañero Montoya, cuyo coche tuvo que ser retocado en la parrilla, después de llevarse por delante un generador de refrigeración del bólido del inglés Jenson Button (BAR-Honda), quinto, por detrás del italiano Jarno Trulli (Toyota).
El 'hermanísimo', que afirmó no haberse dado cuenta del toque que le dio a Alonso, nunca trae buenas noticias cuando se cruza con el asturiano, que aún aspira a convertirse este mismo año en el piloto más joven en ganar un Mundial de Fórmula Uno, categoría que se toma unas vacaciones y regresará dentro de tres domingos en la debutante Turquía.
En Estambul, Fernando comienza la defensa de 26 puntos en el último tercio del campeonato. Queda media docena de carreras, que prometen ser emocionantes, porque Kimi y su McLaren recuperan oxígeno. Matemáticamente, si el finlandés ganase todas las pruebas restantes, al español le faltarían 35 puntos. Alonso tendrá que amarrar.