Evaluación anual de la coyuntura económica
Análisis Mensual de ASIES - FEBRERO
2001
Como parte de las actividades periódicas
de ASIES, en el mes de febrero se presentó la evaluación anual
de la coyuntura económica. En ella se analizan las políticas
económicas impulsadas por el actual gobierno en su primer año de
funciones y se dan a conocer los principales resultados macroeconómicos.
El análisis desarrollado produjo
diversos resultados, tanto positivos como negativos. En el aspecto
positivo, destaca el logro de la estabilidad macroeconómica en el
año 2000, después de que la misma había comenzado a perder
disciplina a partir de la crisis financiera de 1998, agudizada en
1999 por el proceso electoral. En particular, fue muy positiva la
rapidez con la que el Banco de Guatemala logró contener la
devaluación observada en el tipo de cambio, a la vez que abatió
expectativas negativas en torno al mismo.
En el plano negativo, se observa
que el país continúa sufriendo una desaceleración económica
con tasas de crecimiento que solo logran estar ligeramente por
encima del crecimiento poblacional del 2.7%. El comportamiento de
indicadores como el crédito bancario al sector privado hacen
prever que esta situación no variará en el corto plazo. En vez
de destinar crédito a actividades productivas, el sistema
bancario continúa canalizando recursos hacia títulos públicos
–cerca del 40% de CDPs están en bancos privados.
Adicionalmente, existe poca demanda, ante expectativas
empresariales pesimistas del desempeño futuro de la economía. La
mayoría de empresarios manifiestan críticas severas contra la
gestión gubernamental, lo cual, obviamente, repercute en forma
desfavorable al desempeño microeconómico del país.
En materia fiscal, no se alcanzó
la meta de recaudación tributaria, ya que las reformas derivadas
del pacto fiscal no fueron implementadas a cabalidad. Ni el
gobierno ni el Congreso asumieron la responsabilidad de aumentar
la tasa del impuesto al valor agregado, pese a que se había
alcanzado consenso sobre el mismo. La oportunidad histórica de
aprovechar este consenso se desaprovechó. Si bien se vuelve a
discutir un posible alza, el apoyo sectorial es mucho más tenue
ante la percepción ciudadana de un uso irresponsable de los
recursos del Estado y la falta de acciones destinadas a su
adecuada fiscalización. No obstante, se debe reconocer que de no
incrementarse la carga tributaria, no será posible el
cumplimiento de los compromisos que en materia social, contienen
los acuerdos de paz .
En el plano monetario y cambiario,
la polémica y el interés han aumentado, una vez que el Congreso
aprobó la Ley de libre negociación de divisas por la cual se
permitirá que los guatemaltecos abran cuentas en divisas
extranjeras en la banca nacional. A pesar de que las autoridades
han señalado que la medida no guarda relación con el proceso de
dolarización iniciado en El Salvador, la coincidencia en tiempos
ha hecho que muchos sectores guatemaltecos perciban la Ley como un
primer paso hacia la dolarización de la economía. A partir de
mayo el país tendrá una dinámica monetaria y financiera
distinta, ante la pérdida parcial de control sobre la oferta
monetaria que esta medida representa.
Una preocupación manifiesta
descansa en el lado financiero, donde el porcentaje de cartera en
mora se mantiene en niveles apreciables y la situación en
conjunto se ha agudizado después de la intervención del Banco
Empresarial y la posible intervención de otros cuatro bancos del
sistema. Este tema es sumamente sensitivo pues podría hacer
perder la estabilidad macroeconómica e imponer una pesada carga
sobre los contribuyentes, ya que los recursos que comprometería
el Banco de Guatemala tendrían un costo real para los ciudadanos.
En el terreno comercial existe
incertidumbre sobre el impacto del TLC con México. El gobierno es
muy optimista sobre los beneficios que se obtendrán en materia de
precios y oportunidades de exportación. Sin embargo, la falta de
estudios de impacto no deja de lanzar la interrogante sobre si
dichos beneficios serán efectivamente una realidad.
Si el año 2000 fue difícil, se
puede predecir que el 2001 presenta muchas aristas de difícil
vaticinio. La reactivación económica no se vislumbra en el corto
plazo, y se corre el riesgo de perder la estabilidad macroeconómica.
En lo anterior, determinantes serán las medidas que adopte el
Banco de Guatemala, el Ministerio de Finanzas y el Ministerio de
Economía. Por otro lado, el compromiso de las actuales
autoridades gubernamentales en brindar certeza jurídica y
estabilidad política será factor clave para promover un
crecimiento acelerado y sostenido de la economía.
| INDICADORES
MACROECONOMICOS |
1999 |
2000 |
| Producto
interno bruto (tasa de crecimiento real) |
3.6 |
3.3 |
| Inflación
(porcentaje) |
4.92 |
5.08 |
| Tasa
de interés activa (porcentaje) |
20.62 |
20.05 |
| Tasa
de interés pasiva (porcentaje) |
10.41 |
9.98 |
| Tipo
de cambio (quetzales por US$) |
7.76 |
7.73 |
| Cartera
de créditos (tasa de crecimiento) |
13.79 |
3.28 |
| Gastos
de capital (como porcentaje del PIB) |
5.21 |
3.63 |
| Gastos
corrientes (como porcentaje del PIB) |
8.64 |
9.10 |
| Carga
tributaria (como porcentaje del PIB) |
9.9 |
10.2 |
| Déficit
fiscal (como porcentaje del PIB) |
2.8 |
1.9 |
|