Estrategia Nacional de Turismo
Análisis Mensual de ASIES - AGOSTO. 2000
La Estrategia Nacional de Turismo (ENT) fue
presentada oficialmente en público el pasado mes de julio. Esta constituye el primer
esfuerzo sistemático de integrar al turismo como un sector estratégico, dentro de las
políticas nacionales prioritarias para el desarrollo del país. El único precedente al
respecto es el documento Desarrollo Turístico Sustentable hacia el año 2000, elaborado
en 1992, y posteriormente reeditado en 1995; sin embargo, éste no trascendió al no
concretarse su ejecución.
La Estrategia toma en cuenta documentos del BID, la empresa española Consultora en
Turismo, Hotelería y Recreación, THR; INCAE, centros nacionales de estudios e
investigación, así como los aportes individuales de profesionales ligados al sector
turismo. La elaboración de la ENT consideró un proceso de consulta a diferentes
instancias del sector público y privado, organismos regionales e internacionales, y
personas conocedoras del tema, quienes revisaron e hicieron llegar sus observaciones y
comentarios para su análisis y posterior inclusión en el documento final.
La ENT presenta una visión integral, participativa, que puede orientar las acciones
prioritarias para el desarrollo turístico del país en el corto, mediano y largo plazo, e
incluye conceptos de desarrollo de producto, competitividad y mercadeo turístico en
línea con los criterios y planteamientos más actuales en el ámbito mundial.
Para aprovechar al máximo las ventajas que presenta el país como destino turístico, a
la vez que se busca abordar la problemática que presenta este sector, el documento
plantea los siguientes seis puntos esenciales: Desarrollo y fortalecimiento institucional,
coordinación interinstitucional, consolidación de destinos turísticos tradicionales y
desarrollo de nuevos destinos, sistema de información turística, cultura y formación
turística, y mercadeo.
No obstante que la Estrategia representa un sólido punto de partida del trabajo a
realizar, se reconoce que la propuesta no es fácil y requiere las condiciones favorables
para ejecutar las acciones recomendadas.
Se cuestiona por ejemplo, si la voluntad política del gobierno se materializará en la
creación de un clima de negocios que permita al sector turístico desarrollarse plena y
competitivamente, lo que incluye entre otros, los siguientes aspectos: facilitación del
ingreso del turista al país y la seguridad durante el tiempo que dure su estadía;
construcción y mejora de accesos; introducción de servicios básicos y facilidades
turísticas en los sitios de interés turístico; protección y manejo adecuado de los
atractivos turísticos; y apoyo a la pequeña y mediana empresa turística, entre otros.
En vista de que han transcurrido casi dos meses desde la presentación de la ENT, es
importante la creación del Comité Nacional de Turismo que tendrá precisamente dentro de
sus atribuciones según se define en la Estrategia, incluir en el presupuesto
del próximo año los programas y proyectos identificados como prioritarios por el sector
turístico.
Por otra parte, para lograr una sinergia de esfuerzos y una optimización de la inversión
pública, se requiere que las autoridades de turismo, en el marco de la ENT, coordinen su
agenda de trabajo con aquellas instancias gubernamentales que directa o indirectamente se
relacionan con el sector turístico, y se evite así la duplicidad de acciones.
También existe incertidumbre sobre el apoyo que se pueda recibir del Congreso de la
República para la actualización y modificación de la Ley Orgánica del INGUAT,
básicamente por el tiempo que implica el análisis y dictamen, y las modificaciones que
pueda sufrir la Ley en este proceso. Esto mismo sucede con la actualización de la Ley de
Fomento Turístico Nacional, también contemplada en la ENT.
La centralización de la toma de decisiones del quehacer institucional en la figura del
Director, y la poca o ninguna participación de los principales involucrados en la
actividad turística; para lograr una efectiva reestructuración y readecuación
organizacional del INGUAT, se debe invertir el escaso margen de cambio demostrado en el
pasado. Una estructura institucional eficiente y eficaz puede impulsar y facilitar desde
un inicio la ejecución de las acciones contenidas en la ENT.
Es importante hacer notar que compete al Estado implementar los instrumentos para que las
comunidades anfitrionas se incorporen a los beneficios del turismo, mediante el
fortalecimiento y fomento a la micro, pequeña y mediana empresa turística, tal como lo
considera la ENT. El Estado, en coordinación con el sector privado debe garantizar que el
turismo genere procesos y productos sustentables, en armonía y respeto al entorno social,
cultural y ambiental; así mismo, concienciar para que el turismo sea aceptado como una
opción de negocio que contribuya a establecer usos alternativos del patrimonio natural y
cultural del país en forma compatible con su conservación y valorización.
Una muestra clara del interés por hacer realidad la ENT, es la próxima realización, en
el mes de septiembre, del Congreso Nacional de Turismo, organizado por la Cámara de
Turismo de Guatemala, y que tendrá como tema la elaboración de un plan de acción de la
Estrategia Nacional de Turismo, cuya versión preliminar será enriquecida y validada en
esa oportunidad. El seguimiento correspondiente estará a cargo de los sectores público y
privado turístico, y del Programa Nacional de Competitividad del Ministerio de
Economía.
Sin embargo, el compromiso y entusiasmo que el sector privado turístico ha manifestado en
torno a adoptar la ENT como un proyecto común, podría deteriorarse rápidamente de no
producirse el cambio de rumbo marcado por la Estrategia, que permita al sector empresarial
obtener resultados y beneficios concretos en el corto plazo y tener la confianza de que
efectivamente se llevarán a cabo las acciones convenidas en la ENT para alcanzar el
desarrollo del sector turístico en el mediano y largo plazo.
Fuente: Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES)
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