La estabilidad de precios como único objetivo de la banca central
Análisis Mensual de ASIES - OCTUBRE
2001
ASUNTOS ECONÓMICOS
Prácticamente a seis meses de su
ingreso al Congreso de la República, la Comisión de Finanzas
Públicas y Moneda no ha emitido dictamen sobre el paquete de
leyes financieras, aprobadas por Junta Monetaria el pasado mes de
mayo. El proceso de discusión se ha visto afectado por varios
factores, entre éstos, que el Organismo Ejecutivo ha retirado en
repetidas ocasiones los proyectos para realizar cambios no
merecedores del aval de Junta Monetaria, ni de la opinión
favorable de organismos financieros internacionales que han
acompañado el proceso de formulación de las leyes. Un segundo
factor es la ausencia de consensos entre los legisladores de la
bancada oficial y del resto de bancadas que componen la Comisión.
Como parte del proceso, la
Comisión ha solicitado la opinión de distintos profesionales,
entre ellos al economista Jorge González del Valle. En el
análisis realizado, y dado a conocer por los medios de prensa, se
sugiere modificar radicalmente el espíritu del proyecto de la Ley
Orgánica del Banco de Guatemala. Las propuestas incluyen la
fijación de tasas de interés, el otorgamiento de crédito al
banco central y el establecimiento de un objetivo ambiguo a la
banca central; medidas, que de tomarse en cuenta, resultarían en
un claro retroceso del proceso de modernización financiera.
Con relación al objetivo de la
banca central, llama la atención que se favorezca la permanencia
en ley que el Banguat promueva la creación y el mantenimiento
de las condiciones monetarias, cambiarias y crediticias más
favorables al desarrollo ordenado de la economía, y no el
texto propuesto por Junta Monetaria donde se asigna el objetivo
específico de alcanzar la estabilidad de precios, atendiendo las
mejores prácticas a nivel internacional.
Una manera sencilla de explicar
cómo los gobiernos deben establecer sus metas económicas, es
refiriéndose al marco de Tinbergen, el cual ha sido el punto de
partida de la mayoría de las teorías de formulación de
políticas.
Según esta teoría, la política
económica debe contar con un instrumento distinto para cada
objetivo que se proponga alcanzar. Generalmente los gobiernos se
enfocan en dos objetivos macroeconómicos: producción e
inflación mediante dos instrumentos: la política fiscal y la
política monetaria. Aunque cualquiera de estos instrumentos puede
influir en ambos objetivos, se ha establecido que la política
fiscal es más eficaz para influir en la producción, mientras la
política monetaria en el nivel de precios. Este planteamiento es
válido bajo el criterio de que al seleccionar el instrumento a
utilizar, se debe escoger aquel cuya magnitud de relación con el
objetivo sea la mayor.
Comúnmente es el banco central
quien controla el instrumento de política monetaria y el gobierno
central el de política fiscal. Sin embargo, cuando no hay
objetivos claros y tampoco coordinación entre las autoridades a
cargo, cualquiera de los instrumentos es poco efectivo en el
cumplimiento de su función.
En países en desarrollo como
Guatemala, la política fiscal ha sido más susceptible a
presentar estos problemas, siendo ineficaz en el logro de su
objetivo. Por esta razón, la política económica descansa
únicamente en la política monetaria, lo que lleva al dilema de
tener varios objetivos con un solo instrumento. La política
monetaria entonces enfrenta un "trade-off" entre
producción y precios: para incrementar la producción debe
aceptarse una mayor tasa de inflación, y viceversa. De ahí el
problema de asignar más de un objetivo al banco central.
En el proyecto de ley trasladado
por Junta Monetaria, al asignarle al banco central un único
objetivo, se facilita a las autoridades concentrar sus esfuerzos
en la consecución del mismo, y no como en la ley vigente, que la
ambigüedad y la generalidad del objetivo crea la posibilidad de
discresionalidad en la toma de decisiones.
A la vez, el establecimiento de un
objetivo claro y preciso aunado a la disposición prevista en el
proyecto, consistente en que el Presidente del Banco de Guatemala
comparezca dos veces al año ante el Organismo Legislativo,
facilita el proceso de rendición de cuentas por parte de las
autoridades monetarias.
Considerando lo anterior, si bien
parte del trabajo que debe realizar la Comisión es conocer
diversas posiciones, más importante aun es que ésta apoye y
fortalezca el proceso de modernización financiera iniciado en el
año de 1993. Por tanto, la aprobación de las leyes financieras,
respetando el espíritu plasmado en ellas por Junta Monetaria, es
de vital importancia para fomentar un manejo más ordenado del
sistema financiero nacional.
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