Bajo crecimiento en el 2001 y expectativas precarias para el 2002
Análisis Mensual de ASIES - NOVIEMBRE
2001
ASUNTOS ECONÓMICOS
The
Economist Intelligence Unit
ha ido mermando las expectativas de crecimiento para Guatemala. En
noviembre del 2000 estimaba que el PIB crecería un 4% durante el
2001; para mayo de este año ya había bajado las estimaciones del
2001 al 3%; en agosto mencionaba la cifra del 2%, y en noviembre
creía que la tasa de crecimiento del PIB apenas si iba a ser del
1.5%. Es decir, en menos de un año, las expectativas de
crecimiento para el 2001 bajaron del 4% al 1.5%.
Si
se tiene en cuenta que la población crece a un ritmo del 2.6%
aproximadamente, se puede concluir que este año tendremos una
tasa de crecimiento negativa en términos per capita. El número
de habitantes habría crecido más rápido que la producción. Si
esto se da en una situación de reconocida desigual distribución
del ingreso, como es el caso guatemalteco, es fácil colegir que
los estratos populares se estarían viendo seriamente afectados
por la crisis imperante.
Con
visión de más largo plazo, una comparación histórica hace ver
que la economía creció, en promedio, un 2.9% durante la
administración de Vinicio Cerezo, un 4.3% durante los gobiernos
de Jorge Serrano y Ramiro de León, un 4% en el período de
gobierno de Alvaro Arzú, y apenas un 2.4% (3.3% del año pasado y
1.5% de este año) en los dos primeros años del gobierno de
Alfonso Portillo. El
gobierno del FRG, por tanto, registra las tasas de crecimiento
más bajas en las ultimas décadas, y sus perspectivas son aun
más preocupantes.
Los
factores que inciden en el bajo crecimiento son exógenos y
endógenos. Los primeros responden a la desaceleración de la
economía norteamericana y de otros países industrializados (que
de hecho acaban de reconocer que han entrado en recesión), y a
fenómenos como la caída en los precios del café. Sobre este
tipo de variables, el gobierno y los diferentes sectores no tienen
influencia directa y por eso se estima que son variables ajenas o
exógenas.
Las
variables endógenas o domésticas, responden en gran medida al
clima incierto que han propiciado las medidas gubernamentales, en
particular la percepción de una corrupción impune, la
percepción de falta de políticas de Estado, la confrontación
continua con el sector privado, y el aumento frecuente de
impuestos entre otras medidas.
Para
el 2002, la tasa de crecimiento podría ser tan baja o menor que
la del 2001. En la XI Encuesta Empresarial dada a conocer
recientemente por ASIES, llama la atención que, por primera vez
desde que ASIES lleva a cabo estas encuestas, un porcentaje muy
alto de empresas se muestra pesimista respecto al futuro (lo usual
era que aun cuando les hubiese ido mal, siempre manifestasen
optimismo o cautela hacia el futuro). En este caso el 54% de
empresas indicó que su producción bajaría dentro de seis meses,
un 20% señaló que seguiría igual, y un 25% respondió que
aumentaría. Resultados similares se dieron con otras variables
importantes desde el punto de empresarial.

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