El título
escogido para mi disertación de cierre es "La Organización Económica para la
Paz Solidaria", considerando a la economía como el resultado del comportamiento
humano en cada uno de los sectores trascendentes de la sociedad y de su correspondiente
organización política.
La organización económica y los
mecanismos de control que un sector de la sociedad ejerce sobre otros, son determinantes
en al atraso o en el progreso y en el desarrollo y bienestar general de los pueblos.
La distribución del poder
económico incide obviamente en la distribución de las clases sociales y en su poder
negociador frente a los beneficios de la producción, de los recursos naturales, de la
infraestructura, de la administración financiera, del acceso al mercado y los servicios y
a la participación y beneficio en el ámbito polítifco, legal, jurídico y financiero.
Esa distribución del poder económico, es el pivote fundamental en el ejercicio de la
democracia o en la vulnerabilidad de nuestro sistema frente a la paz.
Dentro de la maquinaria del control
extra-gubernamental de la sociedad, tradicional y sistemáticamente se han trasladado los
efectos de la crisis a los sectores más dábiles, utilizando a los salarios y a los
ingresos tributarios como el gran colchón de resistencia, generando de esa forma, los
mecanismos para la masificación de la pobreza, las debilidades del sistema democrático,
de la justicia y los derechos humanos y la negación o la facilitación de oportunidades
de participación en el desarrollo y el bienestar.
Los orígenes de los controles del poder se
encuentran en las condiciones que se adoptaron para la formación de las clases sociales
desde el momento de la conquista, obligando a la clase subyugada a mantenerse al servicio
de los conquistadores y de grupos predilectos de su descendencia, condenando así a una
masa significativa de la población a sufrir la condena de la pobreza permanente.