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ECOLOGÍA Y AMBIENTE
Reseva de la Biósfera Maya
La Reserva de la Biosfera Maya quedó
establecida en 1990 por el Decreto Legislativo 5-90. Está situada en
el norte de Guatemala, en la zona fronteriza con México y Belice.
Es parte de la Selva Maya, compartida entre estos tres países.
Tiene una superficie de más de 2,1 millones de hectáreas, de
las cuales un millón y medio son zonas núcleo y de uso múltiple, y
el resto son zonas de amortiguamiento.
La administración legal estaá a cargo
del Consejo Nacional de Areas Protegidas -CONAP-. La Reserva de la Biósfera
Maya está reconocida por las Naciones Unidas -UNESCO- como una
Reserva de la Biosfera y como Sitio de Patrimonio Mundial -El Parque
Nacional Tikal-.
Está
reconocida bajo el Convenio para la Conservación de la Biodiversidad
de América Central, como una de las áreas más importantes para la
conservación en toda la región. Bajo la Convención de RAMSAR, sus
humedales están reconocidos entre los más importantes del mundo.
Es
una región relativamente plana con relieve kárstico.
Las elevaciones se sitúan entre 0 y 600 m., encontrándose las
mayores al oeste, en la Sierra del Lacandón, mientras que al noreste
el relieve es ondulado. La temperatura oscila entre 35°C y 26°C,
y la precipitación anual varía entre 1 200 y 2000 mm.
Su
riqueza biológica está caracterizada por un complejo ecosistema de
selva, con gran abundancia de especies de flora y fauna, algunas de
ellas endémicas. Los
humedales y otros ecosistemas de la reserva son también utilizados
por la fauna migratoria. Dentro
del área se conocen más de 3 000 especies de plantas vasculares, 327
especies de reptiles y anfibios, así como 220 especies de peces de
agua dulce. Es difícil establecer rigurosamente las áreas
ocupadas por los distintos tipos de vegetación. Sin embargo, de
manera general, en la Reserva de la Biosfera Maya, junto con bosques
altos semicaducifolios, se pueden encontrar zonas boscosas bajas,
sabanas, bosques pantanosos y humedales.
El bosque alto y denso, generalmente no se
distribuye de forma continua, sino que se mezcla con tierras bajas
encharcadas. En el bosque bajo abundan árboles de mediana
altura mezclados con espesas zonas de matorral. Las sabanas
contienen manchas de vegetación arbórea y arbustiva. En las
zonas pantanosas se encuentran multitud de asociaciones diferentes en
función del grado de inundación. Suelen predominar las gramíneas y
juncales, entre matorrales y pequeños árboles diseminados, junto con
lagos y lagunas de mediano y pequeño tamaño. Otra característica
sobresaliente es la presencia de gran cantidad de sitios arqueológicos
precolombinos. Junto con un gran número de lugares menores, en la
reserva se conocen 73 sitios muy significativos, algunos de ellos aún
poco estudiados.
La Reserva contiene un área de bosque
tropical entre las más grandes que aún quedan en Mesoamérica. La
combinación de grandes extensiones de bosque con cientos de sitios
arqueológicos ( algunos de ellos de 2,000 años A de C), hacen que la
Reserva sea única en el mundo. Esto representa y ofrece un gran
potencial para el desarrollo sostenible de Petén, siempre y cuando su
manejo sea adecuado y las actividades económicas sean compatibles
entre el ambiente y desarrollo.
La Reserva tiene una zonificación
establecida: la Zona Núcleo ( zona restringida para investigación,
conservación y protección, ecoturismo de bajo impacto); zona de Usos
Múltiples ( zona de manejo, uso y extracción de recursos mediante
planes aprobados: Concesiones) y la Zona de Amortiguamiento ( zona
donde se promueven actividades de manejo y conservación de suelos con
alternativas tecnólogicas adecuadas al área, pueden legalizar sus
tierras).
Deforestación
La Reserva de la Biosfera Maya está
muy amenazada por las actividades humanas. A pesar de que en
1990 se incluyó en el "Programa
el Hombre y la Biosfera" de la UNESCO, lo cierto es que la
protección real es muy deficiente
La
mayor agresión al área es la tala indiscriminada del bosque. Este
problema es producto de numerosos factores, entre los que cabe
destacar el altísimo crecimiento de la población (10%
anual), debido a las migraciones internas, y
las actividades insostenibles descontroladas, en parte realizadas por
los inmigrantes. La
deforestación ha afectado a más del 37% del área boscosa original,
centrándose principalmente en la zona de amortiguamiento, donde ha
desaparecido más del 28 % del bosque, y en la parte central y
occidental de la reserva, que ha perdido un 9% de su cobertura.
En un hecho sin
precedentes, se fomentó la explotación maderera en comunidades que
hasta ese momento había vivido de los productos no maderables del
bosque, provocando enfrentamientos internos.
Todo lo anterior, junto con el análisis deficiente de leyes
que podían traslaparse con el proyecto de las concesiones, ha traído
no pocos problemas al bosque.
Hasta
el momento los planes institucionales para la reserva no son claros,
pues incluyen concesiones comunitarias junto con madereras
industriales y petroleras. La
legislación para la zona es contradictoria, pues el Plan Maestro de
la Biosfera permite actividades insostenibles, en clara violación a
la Ley de áreas Protegidas y al Decreto de creación de la Reserva de
la Biosfera Maya. Por otra
parte, la aplicación de los convenios internacionales firmados
para el área es únicamente nominal.
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