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EDUCACIÓN
ART DECO
El Art Dèco comienza
con la "Exposition Internationale de Arts Decoratifs et
Industriels Modernes" celebrada en París en 1925 y de ahí su
nombre. No es un estilo de características concrestas si no que es un
término aplicado a diversas variantes expresadas en la arquitectura,
el mobiliario, la joyería y la moda. Este movimiento de los años
veinte y treinta tiene como denominador común la tendencia a la línea
recta y a la simetría con objeto de adaptar el diseño a las
condiciones de producción en serie de la industria moderna.Por ello,
tal vez, su expresión más genuina fueran los automóviles de la época,
en su versión más avanzada, como ejemplo, las carrocerías de los
Isotta Fraschini, Bugatti, Delahaye o Hispano Suiza.
Dentro del Art-Dèco se
dan varias tendencias. El cubismo en la pintura, la Bauhaus en el diseño,
la arquitectura funcional de Le Corbusier y las ideas estéticas de
vanguardia como las de Jacques Ruhlman y Maurice Dufrene, que aportarían,
cada uno con su propia interpretación, las ideas básicas del
movimiento.
Por otro lado fue muy
importante la aportación de los modistos y joyeros parisienses de los
años veinte y treinta. Paul Poiret, que creó la nueva línea que
definía a la mujer moderna; Louis Cartier que inventa los aderezos
desmontables y los adornos ligeros de diseño y estructura que se
adaptaban a la piel como un tejido. Coco Chanel, liberó a la mujer de
sus "que haceres burgueses" de mujer al cuidado del hogar y
de los hijos para convertirla en un ser rebelde, joven, deportiva y
emprendedora. Muy representativo de ello fueron los figurines de
muchachas desnudas o semidesnudas en actitud atlética, vital.
En el diseño de joyería,
además de Cartier, aportaron sus ideas otros joyeros muy importantes
para el movimiento como Aucoc, Argy-Rousseau, Bagge, Bastard,
Boucheron, Despres, Dunand, Fouquet, Lacloche, Mauboussin, Sandoz y
las casa Van Cleef & Arpels y Black, Starr & Frost.
CARTIER
Empresa de joyería y
bisutería, fue funadada en 1847 en París por Louis-François
Cartier.
La importancia de esta casa ha sido revolucionaria y es una de las
firmas más importante en el mudo de la joyería y de la moda; ya,
desde el París del segundo Imperio, los Cartier empezaron a competir
en prestigio con los grandes joyeros de la época: Bapst, Sauvenat y
Boucheron. Todos ellos creaban piezas de gran perfección artesanal,
pero ninguno se atrevía a renovar el diseño que seguía inspirado
por los estilos "históricos" de épocas anteriores.
Con la "belle époque"
François Cartier fija sus objetivos comerciales en América. En 1894
François Cartier cierra un contrato de colaboración con Carl Fabergé,
joyero de los zares y su nieto Louis emprezaba a crear y diseñar en
conjunto con el consejo de moda que reunía a los mejores diseñadores
de ropa y joyas de París para dictar la moda al mundo. Louis Cartier
creó la idea del diamante "baguette", una de las
innovaciones aportadas a la joyería, aunque no la única.
Sin embargo, aunque
Louis Cartier entraba en el juego del diseño y del dictamen de la
moda no se unió al Art Nouveau por verlo demasiado moderno, y por
tanto, correr el riesgo de pasarse de moda inmediatamente. Cuando
Lalique y el Art Nouveau pasaron a ser época pasada, Cartier estaba
ahí para vender lujo.
Aunque ya había habido
intentos de utilizar el platino, ninguna había tenido éxito hasta
que Louis Cartier impuso esta nueva moda por las posibilidades de este
metal precioso y para conseguir la creación de monturas más ligeras
y conseguir nuevas formas. Con este metal y el diamante consiguió
hacer la montura invisible. Después de este logro se propuso crear
una línea de relojería elaborada sobre las bases de las
realizaciones magistrales de los relojeros franceses del siglo XVIII,
y que consiguieron fama mundial manteniéndose hasta nuestros días.
Dado el perfeccionamiento de la técnica, y por la clientela burguesa
menos refinada en el siglo XIX, se buscaba un aspecto más práctico
de la relojería.
A la entrada del siglo
XX Louis Cartier, quería revisar los valores que crearían una nueva
estética de la joya y del reloj-joya. Siempre tuvo una sensibilidad
especial para captar los cambios de tendencia y luego acertar
plenamente. Una de las inspiraciones que siguió fue la de los Ballets
Rusos (1), quedando asombrado por los trajes y decoraciones de Bakst,
y haciendo réplica de las formas y colores en sus joyas con piedras
preciosas y semipreciosas. De esta nueva visión perdió la colaboración
de Worth, que hasta entonces había sido prolífica por que éste se
había quedado estancado en los viejos tiempos, sería sustituido por
el modisto Paul Poiret.
Después de la Primera
Guerra Mundial, los antiguos valores habían sido destronados por los
nuevos conceptos científicos y estéticos. Representaba el fin del
"modernismo" al que Cartier nunca prestó demasiada atención.
En esta época Cartier crea su famoso reloj "mystère" donde
sus agujas no parecían tener un movimiento irreal, en realidad,
estaban sujetas a un disco de cristal que giraba mediante un mecanismo
de tornillo son fin. También creo entonces el reloj de pulsera
"tanque"; "Santos" es también un emblema de la
casa..
A partir de 1925 los
diseños de Cartier se definen en un nuevo estilo, elige como piedra
al diamante, y el platino, dando protagonismo a la piedra, con diseños
puramente geométricos, sobrios y moderados. También incorporó el
uso del onix, el coral y las esmeraldas, en contraste con las nuevas
lacas rojas y verdes, pero sin usar ningún motivo floral o de fauna,
tan usados en el Art Nouveau.
Louis Cartier también
creó el reloj más pequeño del mundo, que se ocultaba tras un
diamante y se mostraba mediante un mecanismo que funcionaba tras una
presión digital. Patentó el sistema de broche, flexible y que
consistía en una flor que habría sus pétalos por una presíon.
De los cuarenta a los
cincuenta el emblema fetiche de la casa Cartier será la pantera. A
pesar de que Louis Cartier abandonara las figuras animales en sus diseños
estos vuelven a la casa de la mano de la que fuera su amante y que
dirigía el departamento de alta joyería desde 1933.
Una pieza ya más
contemporánea es el anillo de tres oros, hecho en oros de diferentes
colores y que después ha seguido variando, con la base de las tres
alianzas entrecruzadas.
Este diseñador de
joyas revolucionó el arte del diseño en el siglo veinte. Aportó a
la joyería el brillante "baguette", el montaje de
brillantes sobre platino, inventó el reloj-pulsera, el reloj
"mystère", la joya articulada y transormable que vuelve a
tener influencia en el diseño actual. Su diseño además tocó otros
objetos más utilitarios como los "necessaires" de viajes,
las pitilleras, los frascos de perfume o el papel de cartas. Elevó la
artesanía hasta convertirlo en arte, añadiéndole la faceta del diseño.
PAUL POIRET
(1879-1944)
A este diseñador francés
le debemos el principio de liberación de la mujer, aunque no fuera el
único.
Nació en París. Su padre era comerciante de paños y el comenzó
siendo aprendiz de un fabricante de paragüas, pero pronto se dió
cuenta de que lo que realmente le interesaba era la moda. Vendió
algunos de sus dibujos a Madelein Cheruit, de la casa de Randnitz
Soeurs. En 1896 entró en Doucet, donde su primer diseño, una capa
roja, tuvo gran éxito. En 1900 se marchó a Worth, la casa creada por
Charles Frederick Worth considerado el primer diseñador de modas.
Poiret se inspiraba en
los elementos de los ballets rusos (1) que habían provocado gran
interés por el vestido oriental y esteeruopeo. Utilizaba sedas,
brocados, terciopelos y lamé. Su corte era sencillo, pero de rica
textura. Intentaba liberar a la mujer del corsé aunque también uso
la forma básica creada por éste.
Intentó introducir
varias veces el pantalón harén bajo túnicas y usaba mucho las
guarniciones de pieles, bufandas y adornos de cabeza.
Creó una moda exótica,
lujosa pero muy moderna y contribuyó a un cambio en la forma de
vestir de las mujeres de su época, aunque a veces su ostentación le
llevara a crear trajes como "el vestido Fuente" elaborado
con perlas.
COCO
CHANEL.(1883-1971)
Esta gran diseñadora
fue unos de los primeros ejemplos de diseñadores de moda que también
se interesan por el mundo de la joyería, que tuvieron gran impacto y
marcaron con su estilo.
Su verdadero nombre era
Gabrielle Bonheur Chanel, y nació en Saumur (Francia). Desde sus
comienzos su ropa era cómoda, para ser llevada sin corsé. Se la
conoce por utilizar el punto que hasta entonces sólo se utilizaba
para la ropa interior. Adaptó ciertas prendas masculinas para la
mujer, como los blazers, boinas, impermeables, incluyendo pantalones
de pernera ancha. También creó los pijamas de playa muy holgados. En
general, un estilo cómodo, fresco, deportivo y sobre todo liberador
para la mujer de aquella época, convirtiéndola en una mujer moderna.
Ejerció gran
influencia en la joyería y puso de moda sus conjuntos de tweed que
adornaba siempre con collares de perlas de vueltas o cadenas
doradas.En los años treinta encargó al duque de Fulco de Verdura el
diseño de una elaborada bisutería que utilizaba piedras falsas y
semipreciosas en ostentosos montajes. En 1929, Chanel abrió una
boutique en su salón parisino, donde vendia complementos así como
joyas.
Según la propia Chanel
"pocas mujeres, saben llevar joyas". Ella usaba muchas y las
consideraba como el perfume, necesario para seducir. Siempre llevó
dos joyas consigo, el anillo de topacio que una vieja le dió como
talismán a los dieciséis años y un fino collar de perlas que le
regaló Arthur Capel en prenda de amor.
Entre el adorno del
lujo ostentoso y la baratija vulgar, ella quiso crear para la mayor
clientela posible, la joya de costura o de fantasía, que llegaría a
convertirse en una rama muy próspera de la moda.
La Exposición de Paris
de 1925 marca la moda del color y la vuelta de las piedras preciosas;
la de 1929 en el Palais Galliera, el triunfo del diamante y de su
"nota blanca". En 1924, Chanel abre su taller de joyería,
que confía al conde
Étienne de Beaumont.
Emprende la fabricación de joyas de estrás y piedras falsas de
Bohemia, que a veces también mezclaba con piedras auténticas. En
1932, enmedio de la crisis, organiza con ayuda de Paul Iribe una
espectacular presentación de joyas auténticas con diamantes por las
cuales se interesó siempre. Después volvió a su producción variada
y artificial, con colaboradores como François Hugo o Fulco di
Verdura. Con la evolución técnica en la talla y la montura puede
realizar todas sus ideas, uno de sus principales técnicos fue Mme.
Gripoix.
Las fuentes de su
inspiración eran orientales, exóticas y egipcias, hay que recordar
que el descubrimiento de la tumba de Tutankamon, donde se hallaron
joyas maravillosas, fue en 1923. Sus predilecciones se dirigían a los
aderezos florentinos de los Médicis, cuando muchos artistas tenían
una formación de orfebres, y a las suntuosas joyas bizantinas. Vistió
el famoso tesoro de Munich, con la mayor colección de joyas de Europa
y los mosaicos de Rávena. Ella misma reconocía que todo lo que hacia
se convertía en bizantino. Es de señalar que la gente rica de
Constantinopla salía muchas veces con adornos de imitación en bronce
dorado, para salvaguardar las joyas auténticas de oro y perlas,
esmalte y brillantes.
Las joyas de Chanel
fueron collares de piedras artificiales con cuentas irregulares y
multicolores; brazaletes de esmalte, joyas de diamantes, los cuales
tenían para ella una relación con los astros, constelaciones,
cometas y las iluminaciones nocturnas de los Champs Elysées. También
creó adornos para el pelo como diademas, cintas, broches en estrella
o en media luna. Sus joyas de diamantes estaban talladas en bruto, sin
cierre ni montura aparentes y se articulaban en torno a tres motivos,
el nudo, la estrella y la pluma, que además se podían dividir y
tranformar, como por ejemplo, un collar que se convertía en tres
pulseras y un broche en tocado. La pasión de Chanel por el diamante
tiene relación con la que sentía por los espejos y cristales.
También utilizó en
sus joyas los motivos de hojas y flores, que se habían usado
frecuentemente en joyería, por su belleza material y valor simbólico,
que después de alcanzar su apogeo en distintas épocas: durante el
siglo XVIII, la romántica y victoriana se retoma en el estilo
moderno, durante los años treinta. Se utiliza la combinación del
metal, el esmalte y la piedras coloreadas y los pendientes adoptan
formas de flores.
Otro motivo que usó
fueron la cabeza de león en joyas doradas y por supuesto sus cruces
rusas y bizantinas con cabujones rojos y verdes.
El estilo de Coco
Chanel en joyería contrastaba con la sencillez de su ropa, ya que
eran joyas (tanto las realizadas en materiales nobles como las de
bisutería) ricas y muchas veces recargadas, lujosas, pero siempre
elegantes y como complemento de su ropa siempre cómoda y sobre todo
elegante. Quería hacer llegar sus joyas a un público más amplio,
investigando formas y materiales nuevos sobre modelos antigüos y esta
aportación fue importante tanto si creaba joyas auténticas como
falsas. Su aportación a la moda fue de liberación y de rebeldía, de
atrevimiento y de investigación que fue también el reflejo de su
gran personalidad.
"En la profesión
que yo ejerzo son legítimos los medios más diversos, siempre que se
empleen en el verdadero sentido de la moda. El motivo que al principio
me llevó a crear joyas falsas fue que las encontraba desprovistas de
arrogancia en una época de fastos demasiado fáciles. Esta
consideración desaparece en un período de crisis financiera en el
que reina un deseo instintivo de autenticidad para todo, que devuelve
su justo valor a una divertida baratija.
Si he elegido el diamante es porque representa, con su densidad, el
mayor valor en el menor volumen. Y he utilizado mi afición por lo que
brilla para intentar conciliar, mediante el adorno, la elegancia y la
moda".
En nuestros tiempos
Karl Lagerfeld al frente de la Casa Chanel ha seguido utilizando la
"joyería de Madame Chanel" como complemento al traje para
crear una imagen específica de su estilo, incluyendo nuevas formas de
joyas como los codiciados relojes de la marca y como pseudojoyas con
sus ricos botones y otros adornos.
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