|
EDUCACIÓN
Criogenia
Cuerpos congelados en espera de avances tecnológicos.
La práctica de
la criogenia consiste en preservar un cuerpo mediante su
congelamiento con la finalidad de resucitarlo en el futuro.
Legalmente, debe llevarse a cabo inmediatamente después que
una persona ha sido declarada muerta para evitar así lesiones
cerebrales que suceden rápidamente pasados los cinco a diez
minutos aproximadamente luego de la muerte. El objetivo de ésto
es suspender la vida amenazada por una enfermedad incurable
hasta tanto se logre obtener la cura a la misma. La CRIOGENIA
debe ser llevada a cabo luego que una persona ha sido
declarada muerta, sin embargo el cese de latidos y respiración
no es equivalente a muerte biológica. Legalmente una persona
es declarada muerta cuando ha ocurrido muerte cerebral
diganosticada por falta de actividad cerebral evidenciada
mediante electroencefalograma.
Ésta situación
es incompatible con el propósito de la criogenia de conservar
suspendidas las funciones vitales para revivir a la persona
con su conciencia y personalidad intactas en un futuro. Biológicamente
la muerte es un proceso y no un evento. Luego del paro
cardiorrespiratorio muchas células del organismo mantienen su
actividad. De hecho preservan sus propiedades vitales, tal
como ocurrió con la oveja clonada, cuyas células originales
habían sido congeladas previamente.
Debido a éstos conceptos, es que se habla de pacientes
criopreservados en lugar de persona muerta. Sin embargo es
conocido que el congelamiento produce daño celular de
distinta naturaleza que la destrucción celular. Así, el daño
puede ser potencialmente reparado, la destrucción no. A ésto
aspira la criogenia también, o sea a que el daño que deviene
del procedimiento mismo sea reversible en el futuro. De hecho
esto implica que las personas criopreservadas todavía a la
fecha no pueden revertir el proceso debido a que la tecnología
no permite sortear el daño por la criopreservación.
La temperatura
del Nitrógeno líquido es de -196 grados Centígrados y
permite una preservación de las estructuras prácticamente ad
eternum, sin embargo no evita el daño celular. De hecho, la
reanimación de un paciente criopreservado debe ir precedida
del descubrimiento de la tecnología necesaria para resolver
el daño y además la enfermedad incurable que motivó la
criopreservación o también, la que permita evitar el
envejecimiento o mejor aún, permita rejuvenecer.
Se cree actualmente que las tecnologías que puedan resolver
éstas necesidades están relacionadas con ultraminiaturas que
a modo de robots puedan ser ingresadas al cuerpo para remover
las placas de ateroma responsables del envejecimiento. Pero
sin llegar a ésto, más actualmente los descubrimientos sobre
genoma humano podrían desde la terapia génica resolver lo
que antes parecía probable con robots.
La Nanotecnología,
impulsada por K. Eric Drexler podrá ser capaz de actuar a
nivel molecular o atómico, por vía genética u otra, pero lo
cierto es que puesta a punto permitirá cualquier cambio. El
clonado de una célula es hoy posible, por lo que el reemplazo
de células dañadas es posible. La posibilidad de nanomáquinas
que hagan posible ésta tarea está cada vez más cerca. La
Nanotechnología no es algo inalcanzable, es una realidad
científica que avanza. IBM logró escribir su logo
posicionando 35 átomos de xenón en una superficie de níquel.
Stuart Hameroff en la Universidad de Arizona usa un
microscopio que escudriña los sistemas de códigos
intracelulares buscando el modo de replicar leucocitos que
busquen el tramado neurofibrilar de la Enfermedad de Alzheimer
para destruirla enzimáticamente.
Debido a que la nanotecnología es tan prometedora, sóla o
asociada a terapia génica, es que se ensaya el criopreservado
de cabezas (neuros) debido a que es menos costoso que hacerlo
con el cuerpo completo. Si la tecnología puede construir con
el fin de reponer o reparar cualquier órgano o tejido, puede
también reparar el daño criognénico, las enfermedades y el
envejecimiento.
Se puede
recuperar la vida de seres congelados y de éste modo se puede
llegar a recrear el mundo perdido, incluso las especies
extintas si se logra obtener material génico de ellas y
evitar la desaparición de otras tantas.
Ciertos reptiles del ártico pueden soportar muy bajas
temperaturas incluso con gran parte de su cuerpo convertido en
hielo, debido a que contienen una gran cantidad de glicerol
elaborado en sus hígados. El glicerol es anticongelante,
reduce la formación de hielo y reduce el punto de congelación.
Otras formas de vida en el ártico usan el azúcar como
anticongelante. Al glicerol y ciertos azúcares se les llama
crioprotectores, debido a que evitan la formación de
cristales propios del hielo que son los responsables del daño
debido a que incrementan el volumen celular aplastando las
estructuras propias. Ya desde 1949 se conoce que el glicerol
protege el esperma de toro del daño por frío. También las células
sanguíneas se benefician de esa protección. Diez años más
tarde, el dimetil sulfóxido demostró ser también un
crioprotector ya que pasa a través de la membrana celular más
fácilmente que el glicerol, sin embargo también ha
demostrado ser más tóxico a altas temperaturas. En 1972,
ocho células embrionarias de rata fueron congeladas con nitrógeno
líquido y descongeladas para obtener de ellas ratas vivas
continuando el proceso de los embriones. Gracias al lento
enfriamiento más el dimetilsulfóxido y glicerol fue posible.
En 1982 un embarazo humano fue establecido usando un embrión
de ocho células mediante animación suspendida. Hoy es un
hecho común.
Sin embargo, la
tecnología reduce el daño pero no lo elimina totalmente.
Esto plantea que la no reversibilidad del daño puede afectar
la identidad y la conciencia del ser criopreservado. La
ciencia carece hoy del conocimiento necesario para comprender
los sistemas de funciones conscientes acabadamente.
Se sabe que hay seres que han vivido hasta los 120 años.
También se han registrado casos excepcionales de sobrevida
hasta los 150 años en el Cáucaso y en Ecuador.
Leonard Hayflick demostró que las células de embriones en
cultivos se dividen 50 veces antes de que su actividad
divisoria cese. Pero no todas las células se dividen así.
Las células cancerosas no tienen límite y por ello crecen y
se replican sin control. Las células reproductivas tienen
capacidad de reparar su DNA de otro modo no podrían las
especies sobrevivir millones de años. Otros factores
involucrados son los radicales libres, que son sustancias químicas
altamente reactivas y destructivas.
La hormona de
la muerte, hipótesis en el ser humano ocurre realmente en los
salmones luego de desovar, previo envejecimiento acelerado. La
remoción de la glándula óptica del pulpo incrementa su vida
cinco veces, lo que es compatible con una hormona de la muerte
en dicha localización.
El envejecimiento está relacionado con:
La codificación genética
Alteración del DNA por parte de radicales libres y otras
sustancias no conocidas
Deterioro general de células somáticas por parte de
sustancias como radicales libres y otras
Acumulación de tóxicos y basuras que obstaculizan la función
corporal a nivel celulary tisular.
Las enzimas son proteinas que remedan las pequeñas máquinas
biológicas de las que está dotado el cuerpo naturalmente.
Ellas realizan procesos que las máquinas nanométricas
pretenden igualar o superar. Las nanocomputadoras pueden
acumular billones de bytes en una caja del tamaño de una
bacteria, esto podría ser el punto de partida para la
reparación incluso del DNA.
El objetivo último
de la criogenia es el mantenimiento indefinido de las bases físicas
de la conciencia y del ser a través de la criopreservación.
Si la misma está dentro de las estructuras del cerebro, su
reparación o remplazo aunque parcial, podría afectar
seriamente dicho objetivo. La base biológica de la memoria,
conciencia y personalidad parece ser más una pregunta de la
ciencia que algo esotérico o filosófico. Así, es posible la
reconstrucción molecular de dichas funciones. Y así como átomo
por átomo se puede reconstruir una persona, también se podrían
"fabricar" varias veces el mismo ser.
De éste modo también, si se contara con la codificación
adecuada se podría modelar la personalidad de la persona que
se crea. Religiosos han planteado ya la afenta hacia Dios que
la Criogenia y la codificación genética artificial plantean.
Desde un punto de vista más pagano, el delgado equilibrio que
la vida y la muerte establece se alteraría y con él, se
replantearía toda la vida humana.
El mito de la
eterna Juventud, la inmortalidad y la modificación de la
personalidad ya han sido planteados y ahora tienen
herramientas próximas a darles realidad. Desde Gilgamesh y el
advenimiento del psicoanálisis hemos transitado hasta la máquina
nanométrica y la ingeniería molecular del cuerpo humano. Hoy
es posible el diseño de un órgano donado por la misma
persona que lo necesita para su autotrasplante.
La pregunta ética que aceca es acerca de si es moral gastar
grandes sumas de dinero en la aplicación de ésta tecnología
cuando con ese dinero se pueden salvar numerosas sino millones
de vidas humanas. La segunda es cómo se enfrentaría la
sobrepoblación que originaría vencer el envejecimiento. Sin
embargo la misma tecnología puede incrementar las fuentes de
alimentos notablemente y otras necesidades para que el ser
humano habite regiones desoladas del planeta. Pero siempre el
espacio se acabará y a menos que sea posible la vida en otros
planetas el límite del espacio llegará tarde o temprano. Así
vistas las cosas, el dilema pasará a ser no porqué querer
vivir por siempre sino porqué habría uno de querer morir, si
sus funciones vitales son normales y el envejecimiento es
evitable?
Trabajo
enviado por:
Dr. Francisco Leandro Loiácono
Para Monografias.com
consultas@alfinal.com
http://www.alfinal.com
|