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EDUCACIÓN
LA MOTIVACIÓN
Concepto, teorías y
Aplicación escolar.
La vida es
fundamentalmente ebollución, actividad y desarrollo. Todos
estamos en continua actividad y hasta las personas más
perezosas hacen una serie constante de actividades. ¿Por qué
nos movemos, actuamos, nos interesamos por las cosas y nos
inquietamos sin cesar?. El estudio de la motivación, pues, no
es otra cosa que el intento de averiguar, desde el punto de
vista de la psicología, a qué obedecen todas esas
necesidades, deseos y actividades, es decir, investiga la
explicación de las propias acciones humanas : ¿Qué es lo
que motiva a alguien a hacer algo ? ¿Cuales son los
determinantes que incitan ?.Cuando se produce un
comportamiento extraordinario de algún individuo siempre nos
parece sospechoso. Frecuentemente intentamos explicar el patrón
diferente haciendo referencia a los motivos, por ejemplo, si
alguien triunfa en la bolsa escucharíamos el típico
comentario que cita el dinero como motivación para dicho
individuo. Se trata de estudiar los impulsos, tendencias y estímulos
que acosan constantemente nuestra vida y nuestro organismo y
que nos llevan, queramos o no, a la acción. Basándonos en
esta afirmación se puede decir que cualquiera que intente
responder a estos interrogantes está intentando explicar la
motivacion. Los psicólogos que estudian la motivación
procuran comprobar las explicaciones de estos hechos mediante
el estudio experimental. Algunos psicólogos tratan de
explicar la motivación desde los mecanismos fisiológicos.
Por eso son importantes los descubrimientos relativos al
control de la acción por partes del cerebro como el hipotálamo,
el sistema activador reticular y el sistema límbico. Otros en
cambio buscan los determinantes de la acción en términos de
conducta y comportamientos.
Otro punto a
destacar es que cuando hablamos de conducta motivada la
estamos diferenciando claramente de conducta instintiva.
Mientras una conducta instintiva no requiere
"voluntad" por parte del sujeto, la conducta
motivada sí que la requiere. Así pues no conviene confundir
la motivación con los estímulos ni con los instintos ; los
tres impulsan a actuar, pero su origen y sus funciones son muy
diferentes Como su propio nombre indica la conducta motivada
requiere un motivo por el cual ponerse en marcha. Una conducta
está motivada cuando se dirige claramente hacia una meta. El
motivo es algo que nos impulsa a actuar. El motivo se presenta
siempre como un impulso, una tendencia, un deseo, una
necesidad... No todos los motivos tienen un mismo origen, ni
son de la misma intensidad, ni tienden hacia las mismas cosas.
Pero, sin embargo, se puede decir que el campo de la motivación
abarca la totalidad del psiquismo humano comprendiendo una
gama amplísima de móviles que incitan al hombre
constantemente a actuar. Así podemos señalar móviles que
van desde los impulsos más elementales, como el hambre, el
sueño..., hasta los más complicados y complejos como puede
ser el impulso o deseo de cierta persona a ser ingeniero de
telecomunicaciones, periodista, maestro... Así pues vemos que
toda actividad está motivada por algo, y ese algo es lo que
hemos llamado motivo. Motivo es, pues, lo que nos impulsa a la
acción, a la actividad. Esta actividad motivada es como un
circuito cerrado en el que se pueden distinguir tres momentos
principales : motivo, conducta motivada y disminución o
satisfacción de la necesidad.
ANÁLISIS
DEL TEMA : TEORÍAS DE LA MOTIVACIÓN.
Para analizar
las teorías de la motivación vamos a hacer una clasificación
basándonos en los problemas que surgen en el tratamiento
sistemático de la motivación y, también, en las formas en
la que estos problemas han sido tratados por los
especialistas. De esta manera podremos hablar de : teorías
homeostáticas, teorías del incentivo, teorías cognitivas,
teorías fisiológicas, teorías humanistas...Así pues vamos
a tratar cada una de las corrientes por separado para ver si
podemos encontrar datos fiables sobre la motivación.
Este tipo de
teorías explica las conductas que se originan por
desequilibrios fisiológicos como pueden ser el hambre, la
sed... Pero también sirven para explicar las conductas que
originadas en desequilibrios psicológicos o mentales
producidos por emociones o por enfermedades mentales que también
suponen la reducción de una tensión que reequilibra el
organismo.
La homeostasis
es un mecanismo orgánico y psicológico de control destinado
a mantener el equilibrio dentro de las condiciones fisiológicas
internas del organismo y de la psiquis. Consiste en un proceso
regulador de una serie de elementos que han de mantenerse
dentro de unos límites determinados, pues de lo contrario
peligraría la vida del organismo. Así conocemos que existe
una serie de elementos y funciones que han de estar
perfectamente regulados y cuyo desequilibrio sería de
consecuencias fatales para la vida ; por ejemplo, la
temperatura, la tensión arterial, cantidad de glucosa o de
urea en la sangre... Estas y otras funciones están reguladas
y controladas por los mecanismos homeostáticos, y cada vez
que surge una alteración en uno de estos elementos y
funciones, el organismo regula y equilibra la situación
poniendo en marcha una serie de recursos aptos para ello.
Entre los autores más representativos de esta corriente
podemos señalar a Hull, a Freud y a Lewin entre otros.
-Teoría
de la reducción del impulso :
Impulso es tendencia a la actividad generada por una
necesidad. Esa necesidad, que es el estado de desequilibrio o
malestar interno, es a su vez provocada por una carencia, por
una falta de algo, en el organismo vivo.
La raíz de la
conducta motivada emerge, en esta clase de explicaciones, de
algún tipo de desequilibrio que perturba la estabilidad o
constancia del medio interior del sujeto. El desequilibrio
interior puede estar provocado por un déficit de lo que el
organismo precisa para su existencia. Tales carencias externas
provocan estados internos de necesidad, aparentemente muy
diversos, pero coincidentes en sus efectos perturbatorios. Ese
desequilibrio provoca en el organismo una exigencia de
reequilibración que no cesa hasta que la carencia, o incluso,
el exceso, ha sido eliminado y substituido por otro. Averiguar
cómo provoca el desequilibrio esa exigencia de reequilibración
es lo que pretenden las teorías motivacionales basadas en la
homeostasis.
Dentro de esta
perspectiva explicativa de la motivación podemos destacar a
representantes como : Hull, Lewin.. Hull es, sin duda, el máximo
representante de esta corriente. Basándose en las ideas de
Thorndike sobre la motivación Hull elabora su teoría. La
"satisfacción" de la que hablaba Thorndike fue
reemplazada por "reducción de la necesidad",
primeramente, y más tarde por el de "reducción del
impulso". Según Hull :
"Cuando la
acción de un organismo es un requisito para incrementar la
probabilidad de supervivencia del individuo o de una especie
en una determinada situación, se dice que está en un estada
de necesidad. Dado que una necesidad, actual o potencial,
usualmente precede y acompaña a la acción del organismo,
suele decirse que la necesidad motiva o impulsa la actividad
asociada. A causa de esta propiedad motivacional de las
necesidades, éstas se consideran como productoras de impulsos
-drives- animales primarios.
Es importante
advertir a este respecto que el concepto general de impulso
(D) propende marcadamente a poseer el status sistemático de
una variable interviniente o de una X nunca directamente
observable"
La necesidad
actúa, pues, como variable independiente, suscitando el
impulso. Éste, integrado a su vez con otras variables
intervinientes, contribuye a formar el potencial evocador de
respuesta del que la conducta es función :
Conducta =
f(sEr) = f(D * K *sHr).
sEr---- potencial evocador de respuesta.
D------ drive o impulso.
K------ motivación de incentivo o cantidad y calidad de la
recompensa.
sHr---- fuerza del hábito.
-Teoría
de la motivación por emociones :
Las emociones cumplen una función biológica
preparando al individuo para su defensa a través de
importantes cambios de la fisiología del organismo y
desencadenando los comportamientos adecuados que sirven para
restablecer el equilibrio del organismo. Cuando los estados
emocionales son desagradables el organismo intenta reducirlos
con un mecanismo más o menos equivalente al de la reducción
del impulso. Por eso autores como Spence consideran a las
emociones como factores motivantes.
-Teoría
psicoanalítica de la motivación :
Esta teoría está basada principalmente en los
motivos inconscientes y sus derivaciones. Además, según la
teoría psicoanalítica las tendencias primarias son el sexo y
la agresión. El desenvolvimiento de la conducta sexual sigue
un modelo evolutivo que supone diversas elecciones de objeto
hasta que se logra un afecto sexual maduro. Las modernas
interpretaciones psicoanalíticas encuentran un lugar más
amplio para los procesos del ego que el que tenían antes.
El punto de
partida de Freud, máximo representante y fundador del psicoanálisis,
es claramente homeostático. La tarea básica del sistema
nervioso es preservar al organismo de una inundación
estimular desequilibradora, y a la vez facilitar la consecución
del placer y la evitación del dolor. Tanto las pulsiones
(variables instintuales básicas que guían y movilizan la
conducta del hombre) como el aparato que regula su acción,
son conceptuadas en términos psíquicos, en el límite entre
lo físico y lo mental. Desde el punto de vista de su origen,
una pulsión es un proceso somático del que resulta una
representación estimular en la vida mental del individuo. La
función de la pulsión es facilitar al organismo la
satisfacción psíquica que se produce al anular la condición
estimular somática negativa. Para ello cuenta con una
capacidad energética capaz de orientarse hacia el objeto cuya
consecución remueve o anula la condición estimular dolorosa,
provocando así placer. Esta teoría evoluciona a lo largo de
su vida.
El modelo de
motivación adoptado por Freud es un modelo hedonistico de
tensión-reducción que implica que la meta principal de todo
individuo es la obtención del placer por medio de la reducción
o extinción de la tensión que producen las necesidades
corporales innatas. La interpretación que Freud hace de la
motivación se conoce con el nombre de psicodinámica, puesto
que da una explicación de los motivos humanos en términos de
hipotéticos conflictos activos subyacentes. Pero el principal
problema de esta teoría es la falta de datos empíricos que
la apoyen. Aun así ha sido muy influyente dentro de la
psicología en general y de este tema en particular.
-Teorías
del incentivo :
La explicación de la motivación por incentivos se
debe a autores como Young, Thorndike, Olds, Mc Clelland,
Skinner, Ritcher.
Para empezar
hay que reseñar que hay una relación profunda entre la
psicología de la afectividad y el concepto de incentivo que
se da al existir una conexión, más o menos total, entre los
principios hedonistas y el tema de los incentivos.
Un incentivo es
un elemento importante en el comportamiento motivado. Básicamente
consiste en premiar y reforzar el motivo mediante una
recompensa al mismo. El mono que ha realizado su numerito en
el circo espera inmediatamente un terrón de azúcar, el
camarero del bar espera la propina por un trabajo bien hecho,
el niño que ha aprobado todas las asignaturas espera que su
padre le compre la bicicleta que le prometió,... Todos éstos
son incentivos y refuerzos de la conducta motivada. Los
incentivos más importantes o comunes son el dinero, el
reconocimiento social, la alabanza, el aplauso...
Un incentivo es
un incitador a la acción , es un motivo visto desde fuera, es
lo que vale para un sujeto, es lo que le atrae. Aunque la
atracción puede estar fundada en operaciones distintas de la
experiencia afectiva, no cabe duda que el placer y el dolor
que experimentan los individuos en su interacción con las
cosas forman una parte singularmente profunda de su conducta
tanto apetitiva como evitativa. De la verdad indiscutible de
que los organismos tienden en líneas generales a conseguir
placer y evitar el dolor han partido las interpretaciones
hedonistas del incentivo.
Pero estas teorías
también explican como algunos motivos pueden llegar a
oponerse a la satisfacción de las necesidades orgánicas básicas
e incluso desencadenan comportamientos perjudiciales para el
organismo. Este tipo de motivación por la búsqueda del
placer explicaría, por ejemplo, el consumo de tabaco, el
consumo de drogas...
Young es uno de
los autores que más han documentado empíricamente la función
motivadora de los incentivos, independientemente del valor
homeostático para reducir una necesidad biológica o un
impulso. Young nunca pretendió hacer de la teoría hedonista
una alternativa del modelo homeostático, cuya base biológica
le era patente. De todas formas sus estudios comprobaron el
hecho de que a los organismos pueden motivarles los deseos de
placer, tanto como los de reponer energías perdidas o los de
reducir un impulso molesto.
Otros autores
como Mc Clelland o James Olds también realizan sus
aportaciones a este campo. Para Mc Clelland : "un motivo
es una asociación afectiva intensa, caracterizada por una
reacción anticipatoria de una meta, en base a la asociación
previa de ciertos estímulos clave con reacciones afectivas de
placer o dolor". Por otra parte Olds estudia los centros
de placer y dolor del cerebro confirmando el gran poder
motivacional de las experiencias afectivas que no tienen más
función inmediata que el goce. Éste puede ir funcionar
como un fin en sí mismo disociado de toda utilidad homeostática
o impulso-reductora.
-Teorías
cognoscitivas :
Las teorías cognoscitivas están, fundamentalmente, basadas
en la forma en que el individuo percibe o se representa la
situación que tiene ante sí. Las teorías cognoscitivas
incluyen el nivel de aspiración (relacionado con la fijación
de una meta individual), la disonancia (encargada de los
impulsos al cambio asociados con las disarmonías que
persisten frecuentemente después que se ha hecho una elección),
y las teorías de esperanza-valor (que tratan de la realización
de una decisión cuando son tenidos en cuenta las
probabilidades y el coste o los riesgos).
Las teorías
cognitivas de la motivación acentúan como determinantes de
la conducta motivada, la percepción de la fuerza de las
necesidades psicológicas, las expectativas sobre la consecución
de una meta y el grado en el que se valora un resultado
correcto.
Como autores más
representativos de esta teoría podríamos citar a Festinger,
Tolman, Weiner, Heider...
Entre las
numerosas teorías que destacan el papel de los procesos
cognoscitivos en la motivación, hay dos esencialmente señaladas
: las que hacen uso de esos constructos que venimos llamando
expectativas ; y las que postulan un modelo dinámico conocido
como disonancia cognoscitiva.
-Teoría
de la disonancia cognoscitiva :
Festinger describe ciertas clases de comprensiones
desequilibradas como disonantes que suponen que el sujeto se
encuentre en tensión para evitar dicha disonancia. La clase
de desacuerdo o falta de armonía que preocupa principalmente
a Festinger es la consiguiente a tomar una decisión. Bajo
dichas circunstancias se origina frecuentemente una falta de
armonía entre lo que una hace y lo que uno cree, y por tanto
existe una presión para cambiar ya sea la propia conducta o
la creencia. Un concepto disonante de otro no es sino aquel,
psicológicamente hablando, que para un sujeto resulta
incompatible con otro, de tal forma que la aceptación de uno
implica el rechazo del otro, o lo que es más frecuente le
lleva a un intento de justificar una eventual
"reconciliación" de ambos. Por ejemplo, si un
fumador habitual lee algo de la relación entre fumar y el cáncer
de pulmón, la acción habitual y la nueva información son
disonantes. Si se decide a seguir fumando, la disonancia se
reducirá no creyendo la información sobre dicha relación.
Si se decide, en cambio, por dejar de fumar, defenderá
firmemente la información sobre la vinculación entre fumar y
el cáncer de pulmón.
-Teorías
de esperanza-valor :
Hay varias teorías diferentes de importancia para la
motivación que no siempre son consideradas como psicológicas.
Entre ellas se encuentran cierto tipo de "teorías de
decisión" que han tenido principalmente su origen en la
economía. En sus términos más simples, estas teorías económicas
suponen que el individuo puede asignar valor o utilidad a
posibles incentivos, y que hace su decisión de acuerdo con el
riesgo supuesto. Está dispuesto a correr mayor riesgo por
algo que valora más. Así se podría presentar en términos
matemáticos :
Elección =
f(Valor, Probabilidad de consecución).
-Teoría
de las expectativas :
Esta teoría considera que hay una serie de
determinantes mentales, a los que Tolman llama expectativas,
que operarían como estructuras orientadoras de la acción. El
sujeto anticipa, en cierto modo, los acontecimientos por
procesos de pensamiento y la esperanza de alcanzar la meta es
la que le mueve a la acción. La meta funcionaría, pues, como
un incentivo.
-Teorías
fisiológicas :
En la obra de Paulov no hay una doctrina emocional
explícita, ni tampoco era fácil que la hubiera en que el
sistema reticular activador aún estaba por descubrir de una
manera efectiva. Sin embargo, hay dos aspectos en la obra de
Paulov que manifiestan una relación bastante directa con el
problema de la motivación. Uno de ellos es el relativo a la
excitación, que es el concepto central de la doctrina
pavloviana ; otro, el que se refiere al estímulo
incondicionado y a las condiciones en que debe administrarse
para que ejerza su función de refuerzo. Aparte del uso de
recompensas y castigos, Paulov señaló la importancia del
reflejo de orientación para el condicionamiento, tema que
llegaba hasta donde era posible en su tiempo el problema de la
activación y de motivos como el de la curiosidad.
El
descubrimiento por Moruzzi y Magoun, en 1949, del sistema
reticular activador, fue decisivo para dar una base fisiológica
tangible a las teorías de la motivación.
-Teorías
humanistas :
En el caso de las doctrinas humanísticas, más que de
teorías científicas se trata de descripciones e
interpretaciones de los motivos humanos, vinculadas de muy
diferentes maneras a supuestos filosóficos, fenomenológicos,
y existencialistas. El representante más destacado en este
tipo de psicología de la motivación es G.W. Allport
(1937-1961), cuya detección del fenómeno de la autonomía
funcional de los motivos superiores en el hombre, difícil de
encajar en los modelos biológicos de la reducción del
impulso o en la explicación hedonista, planteó a la psicología
positiva una pregunta que aún no ha sido respondida
completamente. Allport cree que las motivaciones adultas se
desarrollan a partir de sistemas motivacionales antecedentes,
pero mantienen una independencia o autonomía funcional
respecto a los mismos. La ley de la autonomía funcional de
los motivos deja por tanto bien sentado que una cosa es el
origen histórico de los motivos y otra su valor actual. Al
principio, puede no haber interés en realizar una tarea, pero
la ley del placer funcional señala que el mero hecho de
realizar la función produce placer y satisface al sujeto.
Maslow, otro
representante de este grupo de teorías, organiza las
motivaciones dentro de una escala jerárquica. Cuando una
motivación esta satisfecha, ocupa el lugar que, en adelante
será la encargada de controlar la conducta del sujeto.
MOTIVACIÓN
ESCOLAR : Breve reseña.
La motivacion escolar es un proceso general por el
cual se inicia y dirige una conducta hacia el logro de una
meta. Este proceso involucra variables tanto cognitivas como
afectivas : cognitivas en cuanto a las habilidades de
pensamiento y conductas instrumentales para alcanzar las metas
propuestas ; afectivas, en tanto que comprende elementos como
la autovaloración, autoconcepto...
Ambas variables
actúan en interacción a fin de complementarse y hacer
eficiente la motivación, proceso que va de la mano de otro,
esencial dentro del ámbito escolar : el aprendizaje.
Dentro del
estudio de variables motivacionales afectivas, las teorías de
la motivación , y en particular el modelo de autovaloración
de Covington, postulan que la valoración propia que un
estudiante realiza se ve afectada por elementos como el
rendimiento escolar y la autopercepción de habilidad y de
esfuerzo.
Entre ellos, la
autopercepción de habilidad es el elemento central, debido a
que, en primer lugar, existe una tendencia en los individuos
por mantener alta su imagen, estima o valor, que en el ámbito
escolar significa mantener un concepto de habilidad elevado ;
y en segundo lugar, el valor que el propio estudiante se
asigna es el principal activador del logro de la conducta, el
eje de un proceso de autodefinición y el mayor ingrediente
para alcanzar el éxito.
Esta
autovaloración se da a partir de determinado desarrollo
cognitivo. Esto es, autopercibirse como hábil o esforzado es
sinónimo para los niños ; poner mucho esfuerzo es ser listo,
y se asocia con el hecho de ser hábil. La razón se basa en
que su capacidad de procesamiento, aún en desarrollo, no les
permite manejar un control personal ni valorar las causas de
éxito o fracaso, y por tanto establecer relaciones casuales.
En los niveles
medio superior y superior, habilidad y esfuerzo no son sino
sinónimos ; el esfuerzo no garantiza un éxito, y la
habilidad empieza a cobrar mayor importancia. Esto se debe a
cierta capacidad cognitiva que le permite al sujeto hacer una
elaboración mental de las implicaciones casuales que tiene el
manejo de las autopercepciones de habilidad y esfuerzo. Dichas
autopercepciones, si bien son complementarias, no presentan el
mismo peso para el estudiante; de acuerdo con el modelo,
percibirse como hábil (capaz) es el elemento central.
En este
sentido, en el contexto escolar los profesores valoran más el
esfuerzo que la habilidad. En otras palabras, mientras un
estudiante espera ser reconocido por su capacidad (que es
importante para su estima), en el salón de clases se reconoce
su esfuerzo.
De lo anterior
se derivan tres tipos de estudiantes:
Los orientados
al dominio. Sujetos que tienen éxito escolar, se consideran
capaces, presentan alta motivación de logro y muestran
confianza en si' mismos.
Los que aceptan el fracaso. Sujetos derrotistas que presentan
una imagen propia deteriorada y manifiestan un sentimiento de
desesperanza aprendido, es decir que han aprendido que el
control sobre el ambiente es sumamente difícil o imposible, y
por lo tanto renuncian al esfuerzo.
Los que evitan el fracaso. Aquellos estudiantes que carecen de
un firme sentido de aptitud y autoestima y ponen poco esfuerzo
en su desempeño; para "proteger" su imagen ante un
posible fracaso, recurren a estrategias como la participación
mínima en el salón de clases, retraso en la realización de
una tarea, trampas en los exámenes, etc. Este tipo de
estudiante se abordará más adelante.
El juego de valores habilidad/esfuerzo empieza a ser riesgoso
para los alumnos, ya que si tienen éxito, decir que se
invirtió' poco o nada de esfuerzo implica brillantez, esto
es, se es muy hábil. Cuando se invierte mucho esfuerzo no se
ve el verdadero nivel de habilidad, de tal forma que esto no
amenaza la estima o valor como estudiante. En este caso el
sentimiento de orgullo y la satisfacción son grandes.
Esto significa
que en una situación de éxito, las autopercepciones de
habilidad y esfuerzo no perjudican ni dañan la estima ni el
valor que el profesor otorga. Sin embargo, cuando la situación
es de fracaso, las cosas cambian. Decir que se invirtió' gran
esfuerzo implica poseer poca habilidad, lo que genera un
sentimiento de humillación. Así', el esfuerzo empieza a
convertirse en un arma de doble filo y en una amenaza para los
estudiantes, ya que éstos deben esforzarse para evitar la
desaprobación del profesor, pero no demasiado, porque en caso
de fracaso, sufren un sentimiento de humillación e
inhabilidad.
Dado que una
situación de fracaso pone en duda su capacidad, es decir, su
autovaloración, algunos estudiantes evitan este riesgo, y
para ello emplean ciertas estrategias como la excusa y
manipulación del esfuerzo, con el propósito de desviar la
implicación de inhabilidad.
Como se había
mencionado, algunas de estas estrategias pueden ser: tener una
participación mínima en el salón de clases (no se fracasa
pero tampoco se sobresale), demorar la realización de una
tarea (el sujeto que estudia una noche antes del examen: en
caso de fracaso, éste se atribuye a falta de tiempo y no de
capacidad), no hacer ni el intento de realizar la tarea (el
fracaso produce menos pena porque esto no es sinónimo de
incapacidad), el sobreesfuerzo, el copiar en los exámenes y
la preferencia de tareas muy difíciles (si se fracasa, no
estuvo bajo el control del sujeto), o muy fáciles (de tal
manera que aseguren el éxito). En otras palabras, se fracasa
con "honor" por la ley del mínimo esfuerzo.
El empleo
desmedido de estas estrategias trae como consecuencia un
deterioro en el aprendizaje, se esta' propenso a fracasar y se
terminara' haciéndolo tarde o temprano.
Trabajo
enviado por:
Arteaga
jarteaga@lander.es
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