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| Película |
Requiem
por un sueño |
| Año |
2000 |
| Dir. |
Darren
Aronofsky |
| Actuan: |
Jennifer
Connelly/ Marion |
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Marlon
Wayans/Tyrone |
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Ellen
Burstyn /
Sara Goldfarb |
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Jared
Leto/Harry |
| Dir.
De Fotografia |
Matthew
Libatique |
| Producción: |
Eric
Watson and Palmer West |
| Edición: |
Jay
Rabinowitz A.C.E. |
| Guiòn: |
Basada
en un libro de Hubert Selby Jr
Adaptaciòn
de Hubert Selby Jr. y Darren Aronofsky |
| Productora: |
Sibbling
Protozoa en asociación / con
Industry Entertainment |
| Producciòn
Ejecutiva: |
Nick
Wechselr |
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Beau
Flynn |
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Stefan
Simchowitz / Co productor.
Ben Baren holt |
| Compositores |
Clint
Mansell
Kronos Quarter |
| Distribuida
por |
Artisan
Entertainment |
| Duración |
1h
con 45 minutos |
Por
Claudia Schmoock
Sara
Goldfarb, interpretada por Ellen Burstyn,
es una viuda solitaria y sin ninguna motivación en la
vida. Obsesionada con bajar de peso para participar en un concurso
por TV para el que ha
sido seleccionada por teléfono, Sara desarrolla una fuerte adicción
a las anfetaminas sin retorno. Mientras tanto su hijo Harry (Jared
Leo), Marion, la novia de Harry (Jennifer Connelly) y
Tyrone (Marlon Wayans), el mejor amigo de Harry, son
adictos a la heroína, y en su búsqueda del camino a la riqueza,
han iniciado a traficar con mercancía adulterada
Requien
por un Sueño
es un histérico descenso al infierno.
Aronofsky nos muestra a lo largo de los tres actos de su
film, las diferentes caras de las drogas. En un principio
la parte seductora y el éxtasis momentáneo, después
la angustia
que desarrolla la dependencia a estas sustancias, llegando el
tercer acto con lo más bajo de la autodegradación física y
emocional a la que llegan los cuatro personajes.
Es
necesario subrayar la importancia de la técnica de Aronofsky para
este largometraje, pues es a través de sus habilidades fílmicas
que logra efectos dramáticos que nos transportan junto con
sus cuatro personajes al mundo de las alucinaciones,
las pesadillas y la decadencia.
Para ello utiliza variación en el ritmo de sus secuencias,
en ocasiones extremadamente aceleradas y en otras muy lentas; sus
secuencias repetidas, múltiples movimientos de cámara, el lente
de pescado, las tomas
de diversos ángulos (bajo el agua,
desde el techo, desde el suelo...)
efectos del sonido, el juego con el ritmo de las pistas
musicales, los fades
a blancos y la yuxtaposición de imágenes.
Con
todos estos efectos el director logra, que quitar la atención de
la película sea casi imposible. Si bien quizá, más que la
historia y las actuaciones, es la técnica la que nos tiene
pegados a la pantalla y nos lleva a experimentar las mas temidas
regiones de la
existencia humana, ya que cuando la trama nos está llevando al
desolado desenlace, el espectador ya ha desarrollado simpatía por
los personajes, quienes muy lejos de ser malas personas han tomado
malas decisiones en el intento por alcanzar sus sueños; error que
pagaran muy caro.

Las
cuatro actuaciones son buenas, en especial aplaudo la de Ellen
Burstyn, para quien jugar el rol de Sara Goldfarb ha de haber sido
en extremo agotador y desgastante, pues a partir del segunda acto
de la película, el tormento y la paranoia que le provocan las
alucinaciones aparecen casi en cada una de sus escenas.
La Música es otro gran acierto dentro del film; las
composiciones de Clint Mansell y de Kronos Quarter son un fuerte
elemento dramático que aumenta
la aflicción del, de por si, torturado espectador.
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