"Lilo
& Stitch" es la nueva película de los estudios
Disney, que presenta a un "monito" que resultará simpático
para chicos y grandes; no te extrañe que en unas semanas salga a la
venta su versión en peluche. La cinta, dirigida por Dean Deblois y
Chris Sanders, cuenta la relación amistosa entre un ser de otro
planeta y una simpática niña.
Lilo (Daveigh Chase) es una niña hawaiana de cinco años a quien
le gustan mucho los animales y la música de Elvis Presley. Su
hermana Nani (Tia Carrere) está a punto de perder su empleo, y debe
darle una buena impresión a Cobra Bubbles (Ving Rhames), un
trabajador social encargado de vigilar que a Lilo nada le falte.
Mientras tanto, en un planeta muy lejano, las autoridades han
capturado a un peligroso "criminal" y lo enviarán a un
planeta que le servirá de prisión; sin embargo, ese letal
experimento es Stitch, quien llega a la Tierra y, haciéndose pasar
por un perro, se convierte en la nueva mascota de la niña.
Hay algo que no funciona en "Lilo & Stitch",
y es que rompe con las políticas que (hasta ahora) los estudios
Disney mantenían: una gran unión en los personajes principales.
Tras el éxito el año pasado de "Shrek",
una película hecha por la competencia (Dreamworks) que explotó al
máximo todo tipo de irreverencias tanto a lo estricto del género
como a la personalidad del personaje principal, Disney responde con
un filme de dibujos animados que muestra una relación calcada del "E.T."
de Steven Spielberg, pero este extraterrestre es una mezcla de
koala, vampiro y gremlin, que hace desmanes y vomita en todas partes
(quizá los hermanos Klein y Farrelly estén interesados en Stitch
para su próximo filme, lástima que éste no sea humano).
A muchos tal vez les agrade ese tipo de humor rudo (como cuando
el ser devuelve una rebanada de pastel, con todo y cereza), y otros
lo rechazarán casi de inmediato. "Lilo &
Stitch" tiene buenos momentos, y buenos personajes (dos
aliens copiados de "Monsters, Inc."
que van en busca del "perro", la burla a los Hombres De
Negro en Cobra Bubbles, y la pareja de David y Nani, con las
excelentes voces de Carrere y Jason Scott Lee, ambos hawaianos),
pero es la combinación de éstos la que resulta forzada y, peor aún,
explosiva. Todo va muy bien hasta que surge el contacto entre todos
los humanos y los extraterrestres; no era necesario tal encuentro.
Es muy probable que al final de "Lilo &
Stitch" te encariñes con el pequeño monstruo en busca
de una familia que lanza sonidos guturales y extraños vocablos
(aprende a expresarse con propiedad ¡demasiado pronto!), pero al
recordar los destrozos que causó lo considerarás un personaje incómodo,
que provoca dudas sobre la amistad sincera que mantiene con Lilo,
una niña que de principio a fin tiene una relación muy distante
con su hermana. La música de Elvis Presley siempre será excelente,
pero dentro de este contexto aporta otro punto inquietante, tan
bizarro como el propio Stitch. Si quieres ver algo fuera de lo común
en el universo Disney, te sorprenderás.}