|
MUJER Y FAMILIA

La
Sauna
Orígenes:
Aunque solemos relacionarla con los balnearios o
gimnasios, los orígenes de la sauna podrían remontarse a
la edad de piedra, pues se cree que ya en esa época, las
personas hacían agujeros en el suelo en donde se metían
con fuegos en los alrededores, para sudar. Con el tiempo,
esos agujeros fueron evolucionando y se conviertieron en
pequeñas construcciones de madera, que surgieron en
Finlandia al rededor del siglo V.
La palabra
"sauna" es finlandesa y signfica "baño".
Es la única palabra de ese idioma que ha pasado a formar
parte del léxico internacional. De por si, los romanos y
los turcos tenían ya sus baños de calor, sin embargo, es
el modelo finlandés de esa tradición el que se ha
extendido por todo el mundo.
Hasta hace menos de cien años
era en la sauna donde se bañaban la mayoría de los
finlandeses, por ser el único lugar de la casa provisto
de abundante agua. Por esa misma razón, muchas mujeres
daban a luz en las saunas y los enfermos iban allí a
curarse. Hoy en día se estima que existen millón y medio
de saunas en Finlandia, una cifra considerable para una
población de 5 millones.
Las saunas se construían
en una cabaña especial, sin embargo, cuando la gente
empezó a mudarse a las ciudades, querían continuar con
la tradición del sauna. Pero encender leña en los
lugares poblados no era aconsejable, asi que hubo que
buscar otras técnicas.
Las
primeras saunas, eran rudimentarias, con poca ventilación
y una terrible cantidad de humo y ceniza, sin embargo con
los avances de la tecnología, las saunas modernas son
totalmente limpias, ventiladas y cómodas. De los primeros
modelos, lo único que se conserva es la costumbre de
hacerlas con madera, por ser este el único material que
no quema al tacto aunque sea sometida a altas
temperaturas.
Efectos
de la sauna:
-
La
sauna estimula la sudoración, abre los poros de la
piel favoreciendo su limpieza.
-
Relaja
los músculos.
-
El
ambiente tranquilo y la poca luz relajan la mente.
-
El
calor del sauna acelera el ritmo cardíaco,
-
Alivia
los problemas respiratorios,
-
Estimula
el riego sanguíneo,
-
Reduce
la tensión arterial.
Consejos
para disfrutar de la sauna.
- Siempre es bueno
ducharse antes de entrar en la sauna para mantenerla
limpia.
- Es más cómodo sentarse
o tumbarse encima de una toalla que directamente sobre
la madera.
- El calentador debe ser
lo más grande posible, y tener muchas piedras en su
superficie.
- Hay que esperar a estar
sudando antes de echar agua encima de las piedras.
Este vapor aliviará la sequedad del ambiente pero
también aumentará el calor.
- Hay que colocarse en la
parte alta de la sauna, para aprovechar al máximo el
vapor que sube de las piedras.
- Las saunas con
calentadores eléctricos no permiten echar agua sobre
las piedras, por lo que el calor será seco. Las
estufas de leña sí que lo permiten, con lo que el
calor será húmedo. En general es preferible el calor
húmedo porque es menos susceptible de crear molestias
respiratorias.
- Se puede aromatizar el
agua para que al evaporarse huela bien.
- Es bueno salir de la
sauna cada 5-10 minutos, ducharse de nuevo, y volver a
entrar.
- La luz debe ser tenue
para favorecer el ambiente de recogimiento.
- La ventilación debe ser
adecuada para evitar olores desagradables y para
aumentar la cantidad de oxígeno dentro de la habitación.
- Una tradición antigua,
ahora algo en desuso, es golpearse la espalda con
ramas de abedul para favorecer la circulación sanguínea.
- Lo más tradicional al
terminar la sesión en la sauna es ducharse con agua
fría. En Finlandia, la gente que se lo puede permitir
se compra una casa junto a un lago, donde construye
una sauna independiente a la orilla del mismo. Al
terminar la sauna, todos salen corriendo a darse un
chapuzón en el lago incluso en pleno invierno, una
experiencia que requiere fuerza de voluntad si es la
primera vez que se intenta...pero los entendidos
aseguran que el contraste de temperatura es buenísimo
para la salud.
- Termine la sesión de
sauna con una bebida refrescante.
Efectos Negativos del
Sauna:
El
calor dilata los vasos capilares de la piel para mantener
la presión sanguínea, que en un principio tiende a
disminuir. El ritmo cardiaco aumenta de dos a tres veces.
Esto se traduce en una gran incremento de la circulación
en la superficie de la piel, parecido al que se da cuando
caminamos rápido.

|