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MUJER Y FAMILIA

Realza
tu mirada
Los
ojos son el espejo del alma, un cristalino manantial donde
nuestro rostro se asoma para observar sus delicados
rasgos. Dos luceros que iluminan y acompañan cada gesto,
cada guiño de complicidad...
Nuestras pupilas son capaces de expresar, como ninguna
otra parte del cuerpo, los más acérrimos sentimientos.
Pasión, amistad, ira, despecho... forman parte de la
dilatada historia de dos preciosas niñas que han sido
pintadas por las manos más famosas.
Si siempre has suspirado por darle a tu mirada esa caída
que aparece en los retratos de distinguidas damas, has de
tener en cuenta su forma. Estúdiala y, una vez
descubierta, aplica los siguientes trucos para que esté
siempre prefecta.
Ojos caídos
Cuando el párpado superior caiga sobre tus ojos, será
necesario que realces la mirada como te mostramos a
continuación.
Destaca tus cejas con la ayuda de un lápiz delineador y péinalas
hacia arriba. De esta manera, conseguirás el efecto óptico
de elevar la membrana que apaga tu mirada.
No es conveniente que te apliques rimel, sobre todo si es
oscuro, pues solo lograrás acentuar la sensación de
mirada cansada.
La sombra de ojos también ha de extenderse hacia arriba.
Ojos abultados o “saltones”
Ante todo, el maquillaje que utilicemos debe matizar,
“rellenar” el blanco de los ojos "saltones".
¿Cómo? De la siguiente manera.
Retoca y peina tus cejas de la misma forma que hemos
explicado en el caso anterior. Repetimos; siempre hacia
arriba.
Ponte gran cantidad de rimel en tus pestañas, a ser
posible en tono oscuro. A efectos ópticos, dará la
sensación que tu ojo ocupa menor superficie.
Maquilla tus párpados superiores utilizando una sombra en
tonos claros justo debajo de las cejas y otra más oscura
hacia las pestañas
Ojos redondeados
En el caso en que la línea que dibuja tus ojos sea
redonda:
Depílate las cejas hasta dejarlas muy finas. Péinalas a
continuación de la forma más recta posible, alargándolas
todo lo que puedas.
Extiende el rimel sobre tus pestañas, siempre en dirección
ascendente y curvándolas hacia el exterior. Procura no
aplicarte demasiada cantidad, o conseguirás el efecto
contrario al deseado: engrosarlas.
El tono de la sombra de ojos ha de ser oscuro cerca de las
pestañas superiores y más claro a medida que nos
acercamos a las cejas.
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