|
|
|
|
|
|
Cómo
estar sano en los albores del Siglo XXI
Dr.
Rodolfo Rossino Grassi
Cardiólogo
Vicepresidente Asociación Guatemalteca de Cardiología
24
de Septiembre - Día Mundial del Corazón
Dios
creó al hombre trino, o sea, cuerpo, alma y espíritu, y lo hizo
mayordomo de los tres (mayordomo: del griego icónomo que significa
administrador o economista) y un día tendrá que dar cuenta cabal
de cada una de las tres partes.
¿Cómo saber que tal mayordomo ha sido usted? Este artículo
tratará, precisamente, de enseñarle a ser un buen mayordomo de su
cuerpo y cómo mantenerse sano, entendiendo por salud no sólo la
ausencia de enfermedades sino también el bienestar físico, mental,
social y espiritual.
Dios
formó primero el cuerpo, o sea la envoltura, y después sopló
aliento de vida y fue el hombre un ser viviente.
¿Por qué primero “la envoltura”? Porque Dios sabía que
el hombre iba a necesitar un medio de transporte terrestre para el
Alma y el Espíritu y que le durara toda la vida.
Si Dios le dio tanta importancia al cuerpo.
¿Por qué el ser humano lo ha descuidado tanto?
¡Por falta de conocimiento y por negligente! Lo cual
significa ser un mal mayordomo.
La
falta de conocimiento en cualquier área de la vida produce
desastres; a un mal ingeniero se le caerán las casas que construya;
a un médico chapucero se le morirán sus pacientes y así en
cualquier profesión.
Por cierto. ¿Sabe usted cuál es la definición en el
diccionario de chapucero?
Chapucero significa hacer las cosas mal y rápido.
Por
otro lado, la negligencia está condenada en todas partes, hasta en
las leyes.
Una forma de negligencia es leer superficialmente sobre
asuntos importantes, como su salud, o hacerle caso a don Chepe de la
tienda o a un su cuate.
¡Tenga cuidado cuando reciba un consejo! Analícelo
bien y pregúntese si la persona que se lo está dando tiene el
suficiente conocimiento sobre el tema o sólo es un charlatán.
Si usted no pone atención a lo que lee, si no estudia, sino
que sólo hojea un texto y lo saca del contexto, se vuelve un
pretexto y cuando aparecen los tristemente famosos pretextos o
disculpas, todo
se complica.
Alguna vez oyó algo parecido a: “Así soy yo”, “no
tengo tiempo”, “estoy cansado”, “me duele la cabeza”,
“no sabía que eso iba a pasar”, “yo sé cómo se hace eso, no
necesito que me enseñen”.
Cada uno de ellos tiene a cuestas más de una consecuencia
nefasta para la salud.
Le pongo un par de ejemplos ¿Cuántas veces ha oído usted
decir que comer grasa es malo para su salud?
Bueno, entonces ya deje de comer diariamente una libra de
chicharrones “porque así me enseñaron y así soy”.
O como aquel ingeniero que se murió de un infarto porque según
él era atleta y como sólo tenía tiempo de correr los domingos y
era tayuyo ¡Corría 42 kilómetros cada domingo!
Bueno,
con esta más que clara introducción, a continuación quiero
definir lo que médicamente llamamos “Factores de Riesgo
Cardiovascular”; éstas son condiciones que si están presentes en
una persona, favorecen al aparecimiento de un problema cardíaco.
Por
un lado existen factores de riesgo que NO son MODIFICABLES, como la
edad (a mayor edad, mayor posibilidad de tener un problema
cardiovascular), el sexo masculino (son mucho más frecuentes los
problemas cardíacos en hombres que en mujeres pre-menopáusicas ) y
la carga genética (sí una persona tiene un familiar cercano con un
problema cardíaco, tiene más posibilidades de padecer el mismo
problema).
Por
otro lado, existen otros factores de riesgo que SÍ son MODIFICABLES
y sobre éstos se debe trabajar; estos son:
sedentarismo, tabaquismo, obesidad, hipercolesterolemia
(colesterol alto), colesterol bueno bajo, personalidad tipo A
(competitiva y nerviosa), estrés, hipertensión arterial (presión
arterial alta) y diabetes mellitus (azúcar alto en la sangre).
SEDENTARISMO
significa la falta de actividad física deportiva.
No se refiere a si usted camina en su trabajo o si se asustó
al ver un ladrón y salió corriendo.
Lo recomendado es hacer un ejercicio aeróbico (caminata,
trote, ciclismo y natación) durante 20 a 30 minutos de 3 a 5 veces
por semana, en
forma regular y constante.
¡Cuidado! No es nada más decidir hacer ejercicio, ponerse
los tenis y la pantaloneta y salir al estilo Speedy González. Un
plan de ejercicio bien hecho empieza por una evaluación
cardiovascular efectuada por
un cardiólogo, incluye
la detección de los factores de riesgo antes mencionados y una
prueba de esfuerzo máximo para detectar enfermedad de las arterias
coronarias y la condición física basal de la persona.
Con base en esta prueba de esfuerzo se diseña un plan de
condicionamiento físico personalizado, para optimizar el
rendimiento físico y evitar catástrofes de salud.
El
ejercicio tiene como beneficio: reducir la sensación de cansancio,
aumentar la tolerancia, el calor y la capacidad de sudoración,
reducir la posibilidad de formar coágulos en la sangre, evitar la
osteoporosis, ayudar a normalizar el nivel de azúcar en la sangre,
reducir efectivamente el peso, aumentar la eficiencia del músculo
cardíaco para realizar su trabajo, haciéndolo más efectivo (mayor
efectividad con menor gasto), aumentar bienestar físico y mental,
mejorar la capacidad laboral, ayudar en el control efectivo del estrés,
mejorar el ánimo y, por último, mejorar la actividad sexual.
Déjeme terminar diciéndole, que si usted no está dispuesto
en invertir un poco de su tiempo en mejorar su condicionamiento físico,
debe estar preparado para perder mucho tiempo (¡y mucho dinero!) en
tratar de recuperar su salud.
EL
TABAQUISMO es otro cáncer para la sociedad.
Es el responsable de la muerte de más de 400,000 personas
por año en los EUA, de las cuales 43%
es por alguna de las enfermedades cardiovasculares.
Es la principal causa de infarto, angina de pecho, muerte súbita,
derrame cerebral, aneurisma de la aorta y enfermedad de las arterias
periféricas.
Está asociado a cáncer del aparato respiratorio desde la
boca hasta los pulmones, del aparato genital y urinario, páncreas,
de la mama y del útero; está asociado a envejecimiento prematuro,
incluyendo el aparecimiento prematuro de enfermedad de las
coronarias.
Cuando se les compara con los no fumadores; 40% de los
fumadores morirán antes de los 65 años, (comparado con un 15% de
los no fumadores) y por último, según la OMS ¡un cigarrillo le
cuesta al fumador 9.5 minutos de vida! ¡Apague el cigarrillo antes
que el cigarrillo le apague la vida! ¿Qué hacer? Tomar una decisión
firme y duradera y buscar ayuda profesional.
LA
OBESIDAD es otro factor de riesgo importante, se define como el
exceso de tejido graso y se observa en 20% de hombres y 40% de
mujeres de edad media, siendo influenciada por factores
socioculturales, geográficos y económicos.
Cuando el hombre toma forma de manzana (obesidad androide) y
la mujer forma de pera ( obesidad ginecoide), la incidencia de
ateroesclerosis, hipertensión arterial y diabetes mellitus se eleva
considerablemente y la mortalidad puede aumentar hasta el 40%.
Todo esto se revierte al reducir peso,
pero la mejor manera de tratar este problema es evitándolo, o sea,
medicina preventiva que, dicho sea de paso, es la misma recomendación
para todos los factores de riesgo modificables.
Prevenir deja menos cicatrices y es más barato que tratar
las enfermedades.
LA
HIPERTENSIÓN ARTERIAL (presión arterial alta) y la DIABETES
MELLITUS (azúcar alta) deben evitarse o tratarse, ya
que su sola presencia aumenta la incidencia de enfermedad coronaria
y la posibilidad de padecer enfermedades asociadas como derrames
cerebrales, insuficiencia renal, pérdida de la vista, etc.
Si usted tiene alguna de estas condiciones clínicas, debe
chequearse con su cardiólogo a cualquier edad, aún más, si ya pasó
de la buena edad de 35 años, ya que cuanto antes se detecten y se
traten, será más fácil controlarlas y evitar daños permanentes.
EL
COLESTEROL ALTO (colesterol total y LDL), los TRIGLICERIDOS ALTOS y
el COLESTEROL BUENO BAJO ( colesterol HDL) son factores de riesgo
independientes de enfermedad vascular, tanto cardíaca como
cerebral; esto significa que una persona puede ser delgada pero
tener anormalidades de estos lípidos (grasas).
El riesgo de enfermedad coronaria aumenta 2% por cada 1% de
incremento de colesterol y de 3 a 4% por cada miligramo que baje el
HDL (colesterol bueno).
Por lo tanto, usted debe modificar sus hábitos dietéticos;
no es nada más “hacer una dieta”, se deben consumir
más grasas poliinsaturadas (aceite de oliva) y menos grasa
saturadas como las derivadas de animales, menos frituras y más
verduras y frutas; menos carnes rojas y más pescado, pollo y pavo.
Por favor, no le haga caso a la comadre o su amiga con relación
a la eficacia de esta dieta o la otra. Consulte
con un
profesional, un nutriólogo o una nutricionista; las dietas deben
ser personalizadas.
Hoy
en día se sabe que el estrés, el cual va de la mano frecuentemente
con la personalidad tipo A (competitiva) y la agresividad,
predisponen a arritmias, ataques cardíacos y derrames cerebrales,
entre otros.
Si usted tiene la manía de ser nervioso y enojado o tiene la
mala costumbre de irse peleando con todos en el tráfico y todavía
se jacta de ello, déjeme decirle que tiene el doble de
posibilidades de padecer un ataque cardíaco o cerebral, comparado
con las personas que les importa un comino si se termina el mundo y
sus alrededores.
¿Cómo tratar eso? Amigo, haga como los alcohólicos anónimos,
metas cortas, proponga controlarse las siguientes 24 horas y un
pasito a la vez, además haga ejercicio físico y espiritual.
Por
último, quiero contarle la historia de un hombre honesto en un
reino muy lejano quien, por estar en el momento correcto en el lugar
incorrecto, fue encontrado culpable de un crimen que no había
cometido y fue sentenciado a muerte por decapitación, siendo fijada
la fecha de ejecución para dos meses después.
Luego de oír la sentencia le dijo al Rey que tenía muchas
cosas personales que arreglar y que le concediera permiso para
realizarlas y que como garantía se quedaba preso, en su lugar, su
amigo íntimo.
El rey al principio dudo sobre esta petición y penso “Y si
este no regresa?” pero concluyó que si no regresaba ejecutaba al
amigo y por lo tanto accedio a la petición.
Paso un mes y el condenado a muerte no regresaba, mes y medio
y nada.
El Rey fue y habló con el amigo y éste le dijo.
“No se preocupe, su majestad, mi amigo
ya va regresar”; el rey contestó; “Yo no me preocupo, el que
debe estar preocupado es usted”.
Tres días antes y nada, dos días y nada; llegó el momento
de la ejecución, se acercó el verdugo y le dijo riéndose:
“¡Qué amiguito¡”
A lo que él le respondió: “Si él dijo que va a regresar,
va a regresar, no tarda”.
Llegó la hora y subió al cadalso, el verdugo levantó el
hacha y a lo lejos se oyó un grito: ¡paren le ejecución, aquí
estoy, vengo a ocupar el lugar que me corresponde.
Más allá se oyó la voz del Rey que dijo: “Hoy
no se ejecutará a nadie, nunca había visto una amistad así,
quiero que ellos dos sean mis amigos y mis consejeros”.
Moraleja: amor y compromiso es el secreto de la vida y el éxito.
Mi amigo usted debe amar profundamente todo lo que haga y
comprometerse hasta
los tuétanos.
Si
a lo anterior le añade la fórmula del éxito “SEAT”; servicio,
esfuerzo, atención y tiempo, seguramente le irá bien en todo lo
que haga y será de larga y buena vida.
Que el Señor lo bendiga abundantemente y le dé la fuerza de
voluntad necesaria para aplicar lo que ha aprendido al leer este artículo.
Consulte
a su Médico
Patrocinado por:

recomendada por dermatólogos
Fuente: Revista
Gente Saludable - Edición 27
Volver a: Temas
de Salud
|
|
|
|
Directorio
Profesionales |
|
|
|
|
Directorio
Comercial |
|
|
|
|
Pregúntele
al Doctor |
|
Dr.
Luis Alberto Aquino A.

Médico Director
¿Tiene
una pregunta? |
|
|
|
|
|
|