ÚLCERA
GÁSTRICA
Por:
Dr. Byron H. Lewin Anzueto
Gastroenterólogo
El
nombre de úlcera gástrica forma parte de la enfermedad péptica
ulcerativa, que comprende lesiones en el esófago, en el estómago y
en el intestino delgado (específicamente a nivel del duodeno).
Las
causas de la úlcera gástrica
pueden variar respecto de las causas en que se asocian al resto de
la enfermedad péptica. Se
asocia como agentes causales de la úlcera gástrica a un aumento de
la producción de ácido en el estómago.
El regreso o reflujo de bilis (que normalmente sólo se
encuentra en el intestino delgado) hacia el estómago puede causar
gastritis de tipo alcalino, atrofia en la mucosa del estómago o
posteriormente úlcera gástrica.
La
baja en algunos factores de protección a nivel del estómago, como
las prostaglandinas (las cuales son un variado grupo de lípidos
relacionados con la membrana celular, que pueden influir en el
funcionamiento de cualquier tipo de célula, en el tracto
gastrointestinal previenen las úlceras, al actuar sobre las
secreciones gástricas y las contracciones musculares), muchas veces
secundarias al uso de
agentes antiinflamatorios (medicamentos que se usan para artritis o
desinflamar golpes) puede formar úlceras en la parte distal del estómago.
En
algunas oportunidades la falta de vaciamiento adecuado del estómago,
por existir estrechez en el píloro, movimiento lento del estómago
o por tener ya úlcera a nivel duodenal, puede crear
úlceras gástricas.
En
el estómago existe una capa de mucosidad que lo protege del ácido
y otros agentes que pueden irritarlo, pero al quedar esta capa
baja o dañada, como ocurre con la presencia de infección a
la bacteria Helicobacter Pylori, existe el riesgo de
úlcera.
El
tipo de sangre “O” puede asociarse con mayor formación de úlcera
gástrica. Factores genéticos que aún están en estudio han
relacionado a grupos familiares con mayor tendencia a la formación
de úlceras gástricas, comparados con otros que no tienen o poseen
muy pocos miembros de la familia con úlcera.
Quizá
entre los factores más estudiados y que pueden evitarse está el
uso del tabaco, el cual es un factor ambiental que puede llevar a la
formación de úlcera gástrica, evitar su curación o provocar recaídas
a corto plazo. El
riesgo depende del número de cigarrillos que se consuman, así como
el tiempo de tener esta
adicción.
La
combinación entre el cigarro y el uso de antiinflamatorios son los
causantes del 80%
de todas las úlceras gástricas. Mientras que el estrés
cotidiano y el consumo de bebidas alcohólicas permanece
controversial como agentes causales directos de úlcera gástrica.
Los
síntomas clínicos de esta enfermedad, pueden ser principalmente
dolor en la región que comprende la boca del estómago y el
ombligo, se caracteriza porque lo puede aliviar temporalmente el
hecho de comer o
vomitar. La náusea, la sensación de llenura, la coloración negra
de las heces y la pérdida de peso son otros síntomas que pueden
asociarse a la úlcera gástrica, aunque estos no son específicos
de la enfermedad. En
otros casos, mayormente en ancianos, las úlceras gástricas son
asintomáticas, en especial cuando se usan antiinflamatorios,
manifestándose únicamente al existir complicaciones de la misma,
las cuales son sangrados, perforaciones y obstrucción, si la lesión
toma el píloro.
El
diagnóstico de úlcera gástrica es muy importante, ya que debe
distinguirse entre una lesión úlcerativa péptica, de una úlcera
cancerosa. Entre las
ayudas diagnósticas con que contamos están las radiografías con
medio de contraste, las cuales pueden distinguir un nicho ulceroso,
especialmente si la técnica radiografica es con doble medio de
contraste y se guían simultáneamente con fluoroscopía.
Recientemente,
con el descubrimiento de la fibra óptica, los exámenes endoscópicos
son los estudios de elección para el diagnóstico y manejo de las
úlceras gástricas. Con este estudio se tiene la ventaja que no sólo
se puede hacer el diagnóstico, sino que pueden tomar muestras para
distinguir entre una lesión péptica de un cáncer, y si existe
sangrado se puede efectuar la cauterización del mismo.
La muestra que se toma o biopsia se analiza en microscopio y
en algunos casos orienta sobre el agente que puede causar la lesión,
como la infección a Helicobacter Pylori.
En
pacientes con anemia, el examen de heces en busca de sangre puede
orientar si hay sangrado leve crónico.
El
tratamiento dependerá, en la mayoría de los casos, en el origen o
la causa, si se encuentra, que lleva a la formación de la úlcera,
por ejemplo en pacientes que se identifican con
antiinflamatorios debe omitírseles, usarlo en menor dosis o
cambiar de medicamento a uno menos dañino.
En
general, se recomienda no fumar tabaco, evitar bebidas alcohólicas,
no tomar café o evitar su exceso, no ingerir comidas con mucho
condimento que irriten el estómago.
Además
debe evitarse el uso de medicamentos autorecetados, ya que el uso de
estos en algunos casos puede precipitar las complicaciones, como
sangrados o aumentar los síntomas ya existentes.
En
el mercado existen numerosos productos que ayudan a la curación y
cicatrización de la úlcera, la selección del producto depende de
la causa de la úlcera y la tolerancia del mismo en el paciente.
Antes
de usar un medicamento antiulceroso, es recomendable consultar al médico
quien le dará una
mejor guía para su enfermedad.
Consulte
a su Médico
Fuente: Revista
Gente Saludable - Edición 31
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de Salud
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