Los diseñadores latinos mostraron hoy en la última jornada de la pasarela LatinoAméricaFashion (LAF) de Madrid sus trabajos para la próxima temporada Primavera-Verano 2008 en la que predominan los tejidos frescos y ligeros, y el negro se impone.
La LAF, única pasarela dedicada exclusivamente a la moda de América Latina que se celebra en Europa, abrió hoy sus puertas en su último día de desfiles a los jóvenes mexicanos Trista, que debutaron junto con la colombiana Lina Cantillo, a las hermanas Julia y Renata, a la brasileña Gloria Coelho, y al argentino Pablo Ramírez.
Los mexicanos Jose Alfredo Silva y Giovanni Estrada, Tista, buscan hacerse un hueco en el mundo de la moda, de momento con buenos resultados en su país, lo cual les ha valido un pasaje para la LAF.
Para el próximo verano, han creado una colección en la que evocan el México imperial del siglo XIX y la elegancia que les sugiere la emperatriz Carlota de México a partir de cuya imagen han recreado un mundo de lujo y esplendor urbano para el siglo XXI.
Las siluetas asimétricas pero equilibradas se dejan ver en toda su colección. Aparecen faldas de gasa sujetas con largos cinturones de piel, camisas de seda con jaretas y mangas abullonadas, trabajadas con textiles muy finos, algodones con sedas, sedas puras, gasas en tonos crudos, beige, gris y negro.
La colombiana Lina Cantillo puso el toque masculino con una colección para hombres en la que se vieron trajes de sport de cuadros o combinados lisos, pantalones cortos o largos pero anchos y frescos con una paleta en la que sobre el blanco destacan el celeste, el marino, y los tonos terrosos.
También debutó hoy en Madrid aunque no en la moda, la brasileña Gloria Coelho, quien lleva más de 30 años dedicada al diseño y cuya marca exporta a Arabia Saudí, China, Corea del Norte, Estados Unidos, Francia, Japón y Rusia, entre otros países y ha recibido numerosos premios.
Como un carnaval ve la brasileña Gloria Coelho la estación estival. Máscaras, confeti y serpentinas han servido de inspiración para los estampados de esta colección que también tiene otra parte retro inspirada en el cine italiano de los años 60 y 70.
A modo de fotografía, con el concepto positivo-negativo superpone tul blanco sobre prendas negras o viceversa en unos vestidos y faldas muy trabajados en organza, algodón y tul, tejidos con los que juega para introducir transparencias en una colección muy femenina.
Su apuesta por el blanco y el negro no desluce los colores alegres como verdes, rosas y azules que en ocasiones se tornan metalizados en prendas más desenfadadas. El brillo se acentúa con el empleo de cristales de swarovski y perlas, entre otros adornos, para unos delicados vestidos de noche que evocan el glamour de otras épocas.
También original fue la apuesta de las mexicanas Julia y Renata, ambas "nerviosas y muy contentas" de regresar a la LAF por tercer año y aseguraron a Efe que "es muy emocionante participar con un desfile individual y compartir esta experiencia con un grupo de diseñadores tan creativos".
Hoy presentaron una colección "geológica" con piezas asimetricas, deconstruidas, que sobre todo destaca por sus colores, una confrontación de neutros y luminosos que combinan de forma magistral para que no haya ninguna estridencia y la sensación de suavidad domine en la pieza.
Así usan los marrones y los colores tierra de base y luego hacen mezclas tricolores con amarillo, beige y negro; el mandariana, gris y chocolate; el azul real, la menta, el ocre y el violeta en una simbiosis única con la naturaleza.
De riguroso negro vistió la pasarela Ramírez para despedir la quinta edición de la LAF, que según dijo el diseñador argentino a Efe "es una oportunidad para que se conozca a Pablo Ramírez en Europa".
En realidad, el negro es siempre su color, para verano e invierno, porque le gusta vestir a una mujer elegante, sea con prendas más sencillas como las batas abotonadas de lino que presentó hoy o con delicados vestidos de gasa, seda y satén de inspiración cinematográfica de los años 50.
Su propuesta son prendas ligeras en algodón, denim o lino que ajustan al cuerpo y realzan la silueta. Para conseguirlo el diseñador estudia los cortes y las estructuras de sus piezas, de las que nacen prendas complejas pero sencillas en apariencia.
Fuente: mujer.com, EFE
Fotografías: mujer.com